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Devocional – CIUDADES SACERDOTALES

Devocional - CIUDADES SACERDOTALES

Pasaje Clave: Josué 21.

¿Quiénes se reúnen con Josué? (vs.1)
La tribu de Leví estaba formada por tres familias principales que descendían de cada uno de los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari. Todos eran levitas pero con distintas funciones y responsabilidades ministeriales.

¿Y qué le piden? (vs.2-3, Números 35:1-8)
¿Entiendes? Como los levitas no tenían tierra propia, porque eran la tribu sacerdotal dedicada exclusivamente al ministerio, todas las demás tribus tenían que darles ciudades para que ellos pudieran vivir y pastizales (ejidos) alrededor de las ciudades para sus animales (vs.3).

¿Cuántas ciudades reciben cada una de las familias sacerdotales?
Los coatitas estaban divididos en 4 familias mayores y se les entregaron 23 ciudades. Una de las 4 familias descendía de Moisés y Aarón y recibió 13 ciudades. Las restantes 3 familias recibieron 10 ciudades (vs.4-5, 8 al 26).
Los descendientes de Gersón recibieron 13 ciudades en el territorio de Isacar, Aser, Neftalí y al este de Manasés. Esto las convirtió en las ciudades levíticas más septentrionales (vs.6, 27 al 33).
Los meraritas recibieron 12 ciudades en los territorios de Rubén, Gad y Zabulón (vs.7, 34 al 40).
En total, ¿cuántas ciudades recibió la tribu de Leví? (vs.41-42)

DIOS LO HIZO… (LO HACE Y LO HARÁ)
¿Qué es lo primero que hizo Dios? (vs.43)
Lo que Dios les había prometido muchísimos siglos atrás (Gn.13:15, Dt.11:31), ahora es una realidad. ¡La tierra prometida es de ellos!
¿Qué es lo segundo que hizo Dios? (vs.44)
Dios cumplió su palabra y les dio descanso (reposo) (Dt.12:9-10). Pero ellos no poseyeron completamente la tierra, y por no hacerlo, el enemigo nunca los dejo descansar.
¿Qué es lo tercero que hizo Dios? (vs.44)
¡Dios les entregó a sus enemigos! Pero ellos no los exterminaron totalmente.
¿Entiendes? Hay una parte que la hace Dios, lo imposible es su responsabilidad. Dios cumplió todo lo que les prometió (vs.45), pero hay otra parte que la tenemos que hacer nosotros, y si no la hacemos… ¡chau!, perdemos.

CONQUISTAR Y NO POSEER 5
Ayer vimos lo que significa conquistar y poseer. Ahora respondamos una pregunta importantísima: “¿Y cómo poseo lo que Dios me permite conquistar?”
Por ejemplo:

  • Conquistas: cuando sacas de tu vida para siempre conductas y hábitos que te perjudican (como resultado del pecado, del ocultismo, de las heridas emocionales y de las herencias).
  • Conquistas: cuando te alejas definitivamente de relaciones que son negativas para tu vida (amistades tóxicas, un noviazgo que no crece y que solo te hace sufrir, compañeros de estudio o trabajo que no te aportan nada positivo, una iglesia muerta que no crece ni avanza, etc.).
  • Conquistas: la finalización de la secundaria o de los estudios terciarios y universitarios para obtener tu título.
  • Conquistas: el hábito de congregar y de relacionarte diariamente con Jesús, leyendo la Palabra y orando para crecer en tu vida espiritual.
  • Conquistas: una relación de noviazgo aprobada por Dios que te hace bien.
  • Conquistas: el inicio de tu propio negocio o emprendimiento para empezar a progresar económicamente.

Y ahora que has conquistado, tienes que poseer completamente “esa tierra”.

  • Posees: cuando te esfuerzas más y más por mejorar todo lo que va bien.
  • Posees: cuando sigues aprendiendo y capacitándote más.
  • Posees: cuando mejoras más y más tus conductas y hábitos positivos.
  • Posees: cuando te esfuerzas por profundizar las relaciones de bendición.
  • Posees: cuando te enamoras más y más de Jesús, buscando agradarlo en todo y viviendo en mayor santidad.
  • Posees: cuando mantienes lejos a tus enemigos (pecados, ocultismo, heridas emocionales y herencias) y no vuelvas nunca más a esas prácticas.
  • Posees: cuando sirves más a Dios y te comprometes más con la iglesia.
  • Posees: cuando te esfuerzas para que tu novia/o sea más feliz, más bendecida/o y más hermosa/o por estar contigo.

¿Entiendes? Luego de la “conquista” viene la “posesión” (mantener, cuidar, mejorar, no echarlo a perder). Lo posees con oración, determinación, amor, trabajo, esfuerzo, comunicación, sinceridad, integridad, responsabilidad, compromiso, respeto, actitudes de bendición y de perdón, palabras que sanan, transparencia. Así posees y cuidas todo lo que recibes de Dios.

Extracto del libro Desafíos para Jóvenes y Adolescentes: Josué.

Por Edgardo Tosoni

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