Pasaje Clave: Lucas 15:5.

Puede que lleve días buscándola, está preocupado, el tiempo corre en su contra. Una lucha invisible contra los lobos de la zona.
El pastor no descansará hasta encontrarla.
Quizá ya esté muerta. No pierde la esperanza. Otea el terreno, busca indicios, huellas, quizá algún sonido. Corre. Si yo fuera esa oveja, ¿dónde habría ido?, se pregunta.
Él la conoce, sabe qué camino ha podido tomar, no le sorprende.
La oveja está sola, inconsciente de lo que está ocurriendo a su alrededor, una carrera donde ella es la meta, el premio. Ve acercarse una sombra, y tiene miedo. Siempre que algo extraño se acerca nuestra primera reacción es temer. Por eso Jesús, cuando se aparecía a alguien decía: “No temas”. La oveja bala, no sabe hacer otra cosa, quizás es el único mérito de la oveja por ser hallada.
El pastor la identifica, conoce su voz a leguas. Es ella, se acerca y cuando la encuentra su corazón da un vuelco de alegría.
Al fin y al cabo es un día feliz.
Pero ¿por qué la pone sobre sus hombros gozoso?
Una oveja adulta de cualquiera de las razas que solía haber en Israel pesaba entre 80 y 120 kilos. Pongamos 80 ó 60, para no exagerar.
¿Sabes el gozo que produce ponerse 60 u 80 kilos en la espalda? No mucho. ¿Por qué lo hace? Hay varias teorías al respecto, todas válidas supongo, aunque a mi juicio algunas tienen más sentido que otras.
En primer lugar, cabe la posibilidad de que el pastor encuentre a la oveja herida. Quizá por eso se quedó atrás.
Por eso no tiene más remedio que curarla, vendarla y cargarla sobre sus hombros “gozoso” para volver al redil. El inconveniente que veo a esta teoría es que en el caso de que la oveja se quedase atrás porque se hirió haría que el pastor no fuese tan buen pastor, porque abandonó sin darse cuenta a una oveja que no tenía culpa de haberse hecho daño y no poder seguir el ritmo del rebaño.

Otra posibilidad es que en ocasiones la oveja se encuentra tan desanimada por haberse perdido que se tumba en el suelo desesperanzada, y aunque la encuentren no tiene fuerzas ni para andar, así que el pastor la debe cargar en sus hombros hasta el redil.
La otra teoría, basada en costumbres que aún hoy en día realizan algunos pastores nómadas de oriente medio, es que cuando el pastor encuentra a la oveja descarriada, él mismo con su vara quebranta la pierna de la oveja.
En ese momento la sana y seguidamente la carga en sus hombros porque no puede andar y entonces la lleva junto con las demás.
Si el pastor hiciera esto solo para castigar a la oveja, sería mucho más práctico guiar a la oveja hasta el hogar, y una vez allí quebrarle la pierna. Y así te ahorras el “gozo” de andar cargando 60 kg.
No es para castigar. Dios no hace nada simplemente por castigo. El pastor sabe que la oveja ha tenido “suerte” de haber sido encontrada por él, antes que por un lobo. No debe quedarse sola, nunca más, su vida está en peligro, y el pastor ama demasiado a la oveja como para permitir que no aprenda la lección, hay demasiado en juego.
Por eso dice la Escritura “Porque el Señor al que ama, disciplina” (Hebreos 12:6), y más adelante: “y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”(Hebreos 12:13).
Y mientras el pastor regresa al redil con la oveja en sus hombros, comienza a hablar con ella: “Esta es mi voz, mi voz es tu vida, identifica mi voz, nunca te alejes de mí, cuando dejes de escuchar mi voz, asócialo a que vendrá un quebrantamiento, porque la realidad es que sin mi voz hubieras muerto,serías alimento para el lobo, nada más.
No tendrías esperanza. Mi voz te da valor, identidad, mi voz es tu vida…”. Habla con la oveja, la cuida, la mima. Camino a casa.
¿No es esa nuestra experiencia muchas veces?
La vida a veces rompe, y ocurren cosas incomprensibles, no las entendemos, y levantamos nuestra voz a Dios exigiendo una explicación. Como el bebé que no sabe lo necesario que es su baño y patalea a sus padres como si estuviera sufriendo la mayor de las injusticias.
No, no quiero simplificar, tampoco atribuir los golpes a Dios. Pero sin duda, Dios quebranta a los soberbios. Me quebranta a mí, por mi bien.
Porque Dios es amor, no puede hacer nadaque no sea por amor. Él me ama, por eso me corrige, por eso me carga, por eso me habla.
Y cuando esa oveja se restaura, ¿Sabes cuánto se aleja del pastor?
Estará siempre a su lado, una ovejita faldera. Porque el éxito de una oveja no se mide por sus grandes ideas y aventuras. Sino en qué medida oye, es conocida, y sigue a su pastor. Y entonces puede ser ella misma, encontrar identidad en el amor de aquel que va hasta ella, y que la aprecia tanto que está dispuesto a transformarla y llevarla en sus hombros para que aprenda a oír la voz de la Vida.
“Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada;vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil” (Ezequiel 34:16).

PARA VOLAR

1. ¿Por qué se enfatiza el gozo del pastor al encontrar la oveja más que el gozo de la oveja al ser encontrada por el pastor?
2. ¿Alguna vez te has sentido o sabido llevado a hombros de Jesús?
¿Qué crees que simboliza que sea Él quien te lleve de regreso?
3. ¿Por qué es tan importante que el regreso al camino y al redil sean de esta manera tan peculiar?
¿Qué debe aprender una oveja al ser encontrada tras extraviarse? ¿Por qué?

Extracto del libro «Perdido»

Por Alex Sampedro

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