Otra cosa importante acerca de la referencia responsable: no hay muchas personas que estén dispuestas a cambiar de parecer solo porque trabajas para una organización cristiana. Tal como todos los demás, las iglesias y las organizaciones sin fines de lucro son vulnerables a las acciones legales. Es lamentable mencionar esto en medio de una crisis, pero es importante notar que puedes llegar a enfrentar algún nivel de responsabilidad si refieres a un estudiante o familia a una persona o agencia específica que luego se descubra que fue negligente. Así que, cuando hagas referencias, trata de sugerir a más de un terapeuta o programa de donde las personas o familias puedan elegir.

Cuando eso no es posible (y si vives en un pueblo pequeño, casi nunca será posible), es probablemente más sabio describir tu recomendación como el mejor recurso que conoces localmente. Se siente tonto el solo decirlo en el contexto de intervenciones de vida o muerte, pero es lo que se tiene en ese momento, así que hay que hacerlo.

EL REFERIR DEBE SER A TIEMPO

Considera referir:

  • Tan pronto como sientas que una situación está más allá de tus capacidades.
  • Tan pronto como creas que un tratamiento especializado puede ser garantizado.
  • Tan pronto como creas que la persona a la que estás ayudando puede ser peligrosa para sí o para otros.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, es importante recordar la dificultad que tienen los adolescentes en formar lazos de confianza con los adultos, especialmente con los adultos que usan uniformes de clínicas. Cuando decidas hacer una referencia, toma un cuidado especial para hacer que la transferencia sea lo menos notoria posible, incluyendo el esfuerzo de hacer una presentación cara a cara por ti.

En ocasiones, trabajarás con algún joven que abiertamente se rehúse a una referencia. Ese tipo de resistencia puede ser a menudo basado en un miedo fundamental: «Si necesito ver a un terapeuta, ¡seguramente es porque estoy loco!». La imagen de un cliente tendido en el diván, contándole sus problemas a un terapeuta que está aburrido y también un poco loco, es suficiente para que los adolescentes estén al borde del abismo.

Los adolescentes, como la mayoría de nosotros, no quieren que nadie se meta con su cabeza. Aquí radica la importancia de saber todo cuanto sea posible acerca de aquellos a quienes haces las referencias. Así podrás hacer las presentaciones de manera que parezca que estás invitando a un amigo a conocer a otro amigo que crees que puede ayudar más que tú en este momento. (Recuerda: suma, no resta).

A veces, los jóvenes se resisten o se sienten avergonzados, y la única manera en que puedes hacerlos acceder a que vean a alguien más es ofreciéndote a acompañarlos. Ambos tuvimos experiencias ayudando a víctimas masculinas de contacto sexual indebido que están con una firme oposición a contarle a sus padres o la policía, hasta que accedimos a acompañarles y apoyarles a lo largo de la experiencia. Van Pelt dice que así fue como llegó a entender lo que el apóstol Pablo quería decir cuando hablaba acerca de llorar con los que lloran.

Debes estar consciente que los padres o tutores no siempre apoyarán tus esfuerzos de ver que su hijo o hija reciba atención profesional. Lo sentimos, pero es ingenuo pensar que todos los adultos buscarán el mejor interés para sus hijos. En People of the Lie, Scott Peck habla acerca de los padres malvados; aquellos que usan y abusan de los niños para sus propios propósitos siniestros. Algunos padres se resisten a la ayuda que provenga de afuera, porque temen a la exposición personal. Un consejero puede descubrir que los hijos tienen problemas concernientes al abuso por parte de sus padres.

Si enfrentas una resistencia sostenida por parte de un padre, y tienes una preocupación continua por el bienestar físico o emocional de un menor de edad, puede que necesites la intervención de un trabajador social que pueda intervenir y ordenar un tratamiento. Pero la verdad es que a la mayoría de los padres se les rompe el corazón cuando descubren que sus hijos fueron víctimas de abuso en secreto. Para la mayoría de estos, el descubrimiento hace que el falso comportamiento de su hijo tenga sentido. Están tristes, pero agradecidos por tener la esperanza de recuperar a su hijo.

Extracto del libro Cómo Ayudar a Jóvenes en Crisis.

Por Jim Hancock y Rich Van Pelt

Lee la continuación de este tema AQUÍ.

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