Ser la persona indicada para empezar una intervención no te hace necesariamente la indicada para seguir en esta hasta el fin. Necesitarás estar ahí al final, pero es posible que no te puedas hacer cargo de todo. Por favor, no pienses que puedes controlar el camino de recuperación de la crisis. Un plan de acción efectivo intercambia la responsabilidad y los créditos a las personas en crisis. A lo largo del camino, es posible que necesites cambiar la carga de intervención hacia alguien mejor preparado en terapias individuales y familiares. No es nada personal, no eres consejero; eres un líder juvenil. Repite junto con nosotros: no se trata de mí, no se trata de mí, no se trata de mí.

El referir es un componente crucial en cualquier modelo de intervención de crisis. Solo en caso de que esto sea nuevo para ti, dejémoslo claro: no conocemos a nadie que sea capaz de saberlo todo, amarlo todo y sanarlo todo. Los consejeros de crisis que trabajan, efectivamente se dan cuenta de esto tarde o temprano. Incluso los líderes juveniles experimentados que han estado involucrados con jóvenes y sus familias por décadas, encuentran situaciones que requieren más profundidad o entendimiento de lo que su entrenamiento y experiencia puede proveer; o puede que se necesiten las mismas habilidades, solo que realizadas por otra persona.

Tomar la decisión de referir a un joven, un padre o una familia a otro consejero no es admitir una debilidad. Es una señal de fortaleza, una declaración de que estás comprometido a ayudar a las personas a encontrar la ayuda que necesitan, cualquiera que sea la fuente de donde provenga. Para ser efectivo, una referencia debe ser responsable, puntual, apropiada y sensible a consideraciones financieras o de otro tipo.

EL REFERIR DEBE SER RESPONSABLE

Una referencia es el resultado de que el consejero se dé cuenta que otra persona o agencia está mejor posicionada para manejar el problema identificado (o ayudar a identificar cuál puede ser el problema). Los jóvenes pueden sentirse abandonados cuando los recomiendas a una referencia, así que haz todos los esfuerzos posibles para asegurarles que estarás ahí para ellos, aun cuando creas que alguien más está mejor posicionado para ayudar en la presente situación; no estás restando, estás sumando.

Jim Hancock: Una referencia responsable requiere una red de crisis de terapeutas, especialistas, agencias y programas de buena reputación a lo cuales puedas dirigir a los jóvenes y sus familias; y cuando sea apropiado, ellos puedan devolver el favor.

Mientras construyes tu red de crisis, no asumas nada. Un grado académico frente al nombre de alguien es prometedor, pero solo garantiza que esa persona aprobó los exámenes y atravesado los espacios necesarios, implica preparación general sin prometer ser competente. Una certificación profesional y una licencia para práctica médica obviamente sugieren conformidad a ciertos estándares de conocimiento y cumplimiento de las regulaciones, sin asegurar las cualidades necesarias para ayudar.

Pregúntale a una docena de personas a dónde irían por una crisis médica, adicciones, alcohol, desórdenes alimenticios, consejería familiar o individual, abuso sexual, violencia, problemas de conducta sexual y desorden de estrés postraumático, etc. Hay posibilidades de que los nombres se repitan en la lista varias veces. Una vez que hayas organizado la lista, escribe media página a cada una de estas personas explicándoles quién eres y lo que estás haciendo (creando una red de crisis), y pregúntales si puedes concertar una breve cita para presentarte y visitarles por unos minutos para conocer su práctica y cómo prefieren tomar las referencias que vienen de fuera de su campo.

Cuando se reúnan, no trates de ser quien no eres. Haz preguntas y escucha cuidadosamente. Responde las preguntas breve y honestamente. No estás ahí para contarles la historia de tu vida, estás para aprender y empezar la construcción de tu red. Pregúntate:

  • ¿Parecía esta persona saber de lo que estaba hablando?
  • ¿Parecía que a ella le importan los adolescentes?
  • ¿Ella se conectó conmigo con franquesa o trató de intimidarme o engañarme?
  • ¿Me sentiría cómodo presentándola a alguien que me quiere y cree en mí?

Al final de esta reflexión, tendrás una muy buena idea acerca de si debes o no llamarlas en tu equipo. Es posible que te preguntes si los terapeutas y profesionales estarán de acuerdo en reunirse contigo; sí lo estarán. La mayoría de ellos son genuinos ayudantes de personas…, y tomarán media hora para conocerte y describir sus métodos de tratamiento, perspectiva de fe, estructura de pago, y procedimientos de referencia y aceptación.

Está bien preguntar acerca de la perspectiva de fe de un terapeuta, pero no te desalientes si la respuesta no suena como lo que esperarías de un pastor o líder juvenil. Algunos terapeutas no aceptan hablar acerca de su fe con los clientes. Lo importante para aprender en tu reunión de introducción es si la persona parece que va a menospreciar o no la fe de alguien que le refieras.

Puede que te sorprendas de las alianzas que puedes cultivar con estas personas en la comunidad. Los líderes juveniles que perduran en crisis masivas reportan el valor de las relaciones con líderes juveniles que ellos ya conocían cuando pasaron por el peor momento… No tienes que hacer todo esto en una semana, pero hazlo poco a poco hasta que tu lista de recursos para intervención incluya estos elementos:

  • Servicios de consejería: psiquiatras, psicólogos y terapeutas familiares.
  • Hospitales psiquiátricos o unidades especiales para adolescentes.
  • Líneas telefónicas para crisis (incluye números de llamadas gratis en el país).
  • Centro de control por envenenamiento.
  • Unidad de cuidados especiales del hospital general.
  • Programas y grupos de apoyo para el abuso de drogas y alcohol.
  • Grupos de apoyo y unidades contra el estrés de adolescentes.
  • Programas de tratamiento y grupos de apoyo para problemas de desórdenes alimenticios.
  • Centros de salud comunitaria y salud mental.
  • Programas de crisis de embarazos.
  • Departamento de policía (unidad de menores).
  • Unidades de emergencia en los hospitales.
  • Servicios legales y de mediación familiar.
  • Consejeros estudiantiles y administrativos.
  • Trabajadores sociales psiquiátricos.
  • Consejeros de programas de abuso de drogas y alcohol.
  • Departamento de servicios sociales/protección infantil.
  • Departamento de salud mental, servicios comunitarios.
  • Centros de ayuda en crisis.
  • Alcohólicos anónimos.
  • Narcóticos anónimos.
  • Grupos de apoyo afines a la iglesia.
  • Programas antiabuso.

Es útil compilar la siguiente información básica acerca de cada programa:

  • Nombre del programa o persona.
  • Dirección.
  • Número de teléfono (Número de emergencia 24 horas).
  • Servicios que ofrece.
  • Requisitos de admisión.
  • Procedimiento de referencia.
  • Costos.
  • Nombre o contacto específico.

No pongas muchos detalles en esto, pero construir una red de crisis antes que la necesites es como hacer un respaldo de los archivos de tu computadora; nadie desea no haberlo hecho.

Extracto del libro Cómo Ayudar a Jóvenes en Crisis.

Por Jim Hancock y Rich Van Pelt

Lee la continuación de este tema AQUÍ.

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