ACERCÁNDONOS MÁS

Una vez que le haces al texto las seis preguntas ( “¿Quién?, ¿Qué?, ¿Cuándo?,¿Dónde?, ¿Por qué?, ¿Cómo?”) y colocas todas tus anotaciones, ya has realizado un acercamiento rápido a él. Pero como debes imaginar, hay más. De hecho, la primera etapa de observación normalmente provoca más preguntas y respuestas. El siguiente conjunto de ejercicios te ayudará a hacer un mejor acercamiento a las Escrituras.

Si quieres enfatizar algo, repítelo. Si quieres enfatizar algo, repítelo. En ningún otro lugar esto resulta más verdadero que con respecto a las Escrituras. En ningún otro lugar esto resulta más verdadero que con respecto a las Escrituras. (¡Seguro que esto te sorprendió!).

Cuando estaba estudiando el Evangelio de Juan, hace algunos años, empecé a notar que la palabra “creer”brotaba como confeti a través del texto. Así que comencé a marcar la palabra “creer” con un amarillo brillante, llevando un registro de cada principio o evento conectado con esa expresión. Después descubrí que Juan utiliza alguna forma de la palabra “creer” más de 75 veces en su evangelio. Los otros tres evangelios combinados no utilizan esa palabra tan frecuentemente. Obviamente Juan quería enfatizar un punto. De hecho, él explícitamente declaró la razón por la que había escrito ese evangelio: Juan 20:31.

La palabra “creer”, en esencia, desencadena el significado del libro de Juan. Eso es exactamente lo que las palabras o frases clave hacen; liberan el significado que Dios expresa en cada versículo, capítulo o libro completo. Cuando te topes con palabras que se repiten en las Escrituras, tales como “amor, justicia, misericordia” o frases reiteradas, tales como “Dios dijo”, “por fe”, o “en Cristo”, marca cada una de ellas con un color particular o con un símbolo. Observa de qué manera estas palabras clave se relacionan unas con otras, y asegúrate de observar cómo ellas desentrañan el mensaje del texto.

CONTRASTES

Una de mis frases favoritas en las Escrituras es la simple… “pero Dios”. Muy a menudo se encuentra en historias o situaciones que ya no tenían esperanza, “pero Dios” intervino. Cuando encuentras y marcas un contraste en las Escrituras, asegúrate de anotar en el margen todos los detalles que aparecen en ambos lados de las palabras contrastadas, tales como “pero”. Lo que normalmente surge es un asombroso cuadro de la gracia de Dios. Por ejemplo: 2º Corintios 7:5-7.

Una de las reglas más usadas en el estudio de la Biblia es: «cuando veas un “por lo tanto”, debes retroceder un poco y observar por qué está ahí». Términos de conclusión tales como “por lo tanto, para que, y por eso”, indican que la información que se proporcionará estará fuertemente relacionada con la información brindada anteriormente. Por eso, la única manera de entender y aplicar correctamente lo que sigue es comprender la información previa.

Aquí tienes una buena forma de marcar palabras de conclusión: Simplemente traza un círculo alrededor de palabras tales como, «por lo tanto», y dibuja una flecha hacia la información pertinente que le sigue. Romanos 12:1 es un clásico ejemplo de por qué los términos de conclusión son importantes. Toma tu Biblia, y averigua qué información precede a la información dada a continuación; puede que sea más de un versículo.

PALABRAS COMPARATIVAS

Palabras como, «tal como», y «como», resultan claves para indicarnos una comparación entre dos cosas. Esas palabras son como carteles con luces de neón que indican que debemos explorar esa comparación, porque posiblemente nos proporcione una luz adicional acerca de un concepto espiritual. Piensa en lo que normalmente harías para lograr que un punto que estás tratando de explicar quedara claro; usarías analogías y comparaciones. Esta técnica se utiliza repetidamente en las Escrituras y nos provee incontables oportunidades para profundizar más.

Haz un círculo alrededor de dos elementos que se estén comparando y dibuja una línea o un arco para conectarlos. Por ejemplo: Les contó otra parábola: «El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo» (Mateo 13:31).

La comparación de Jesús en Mateo 13:31 nos mueve a explorar las propiedades de una semilla de mostaza, en particular su tamaño, ya que esa es la característica que Jesús destaca. Después podemos utilizar la información para aplicar mejor los principios del reino de los cielos. Estas comparaciones abren todo un mundo de ilustraciones visuales y objetos que permiten enfatizar la lección y constituyen herramientas útiles para enseñar a los adolescentes de una forma más eficaz.

PROMESAS

La Biblia está llena de promesas que tienen todo el potencial de impactar nuestro diario vivir profundamente. Si todo lo que hiciéramos al abrir nuestras Biblias fuera marcar y hacer una lista de las promesas de Dios y viviéramos a la luz de ellas, estaríamos caminando por el sendero de vida abundante que Jesús nos prometió. Tomando como ejemplo una de las grandes promesas de las Escrituras, un arcoíris constituye un perfecto símbolo para marcar una promesa. Observa nuevamente el pasaje utilizado en ¿Cómo? y dibuja un arcoíris sobre cada promesa que observes.

MANDATOS, INSTRUCCIONES

En un momento de exasperación en uno de nuestros estudios bíblicos, un adolescente declaró: «¡Solo desearía que Dios escribiera en un pedazo de papel lo que él quiere que yo haga y que me lo diera!». De hecho, Dios lo hizo. En realidad, Dios nos ha dado miles de pedazos de papel (dependiendo del tamaño de tu Biblia) con instrucciones explícitas de lo que debemos hacer. Marcar solamente los mandatos de Dios y sus instrucciones puede ser uno de los ejercicios más prácticos que cada uno de nosotros puede hacer al acercarse a las Escrituras.

REALIZA UNA LISTA

Yo soy una persona a la que le gusta confeccionar listas… Porque las listas cumplen una gran función… En el estudio bíblico nos mantienen a todos participando.

Pruébalo: Tómate ahora unos minutos para organizar todas esas cosas confeccionando una lista con algunas de tus observaciones. Escribe en el margen del libro, usa otro cuaderno, o ingresa la información a tu computadora. Aquí hay algunos ejemplos que te ayudarán a comenzar. Al analizar los ¿Quiénes? en Colosenses 1:9-20, podrías preguntarte: ¿Qué puedo aprender sobre Dios? Y ¿Qué detalles sobre Jesús puedo ver? Tu lista de respuestas podría resultar algo así:

Dios:

  • Me ha rescatado del dominio de la oscuridad.
  • Ama a su Hijo.
  • Es invisible.
  • Habita completamente en Cristo.

Jesús:

  • Es amado por el Padre.
  • Es la imagen de Dios.
  • Es el primogénito de la creación.
  • Creó todas las cosas.
  • Es antes de todas las cosas.
  • Es la cabeza del cuerpo, la iglesia.
  • Es el principio y el primogénito de entre los muertos.
  • Manifiesta la grandeza de Dios.
  • Reconcilió todo consigo mismo al traer paz por medio de su sangre.

A medida que observes y resaltes la información que aparece en una lista, empezarás a notar detalles en las Escrituras que nunca antes habías percibido.

Extracto del libro Cómo Enseñar la Biblia Con Creatividad

Por Barry Shafer

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