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Devocional – OBEDECÉ NENE… OBEDECÉ

Devocional - OBEDECÉ NENE... OBEDECÉ

Pasaje clave: Lucas 15:11-32.

Dos principios rigen el universo: uno es el principio de la autoridad de Dios y el otro es el principio de la rebeldía satánica. No podemos servir a Dios y a la vez tener un espíritu rebelde. Satanás se ríe cuando una persona rebelde predica la Palabra, cuando lidera a otros, cuando enseña, cuando le dice a los demás lo que tienen que hacer. ¿Sabés por qué? Porque en esa persona actúa el principio satánico.

¿A cuál de estos dos principios pensás que se sometió el hijo pródigo cuando se fue de su casa, abandonándolo todo?

La rebeldía siempre trae consecuencias. El hijo pródigo gastó su dinero, tuvo mucha hambre y se sintió tan deprimido que fue y aceptó el trabajo de alimentar cerdos. Pero la historia no termina allí. El hijo tomó la decisión de regresar, sin saber cuál sería la reacción de su familia. Finalmente, su decisión de volver con su padre fue positiva.

La decisión de dejar atrás una actitud rebelde también será positiva en tu vida. Dios está sumamente interesado en verte transformar la rebeldía en algo constructivo. Cuando te ponés en línea con el principio de la autoridad de Dios, no solamente reconocerás y respetarás a tus autoridades (aunque no estés de acuerdo con ellos) sino que también soltarás bendiciones de Dios sobre tu vida, y todo lo que hagas te irá bien. ¿Por qué? Porque Dios bendice a los obedientes, a los que reconocen la autoridad y se sujetan. 

A medida que le permitas a Dios controlar tu vida cada vez más, comenzarás a ver formas en las que puedes usar ese deseo de cambio en algo útil. La iglesia necesita gente que pueda canalizar su deseo de cambio en crear música, realizar obras de teatro, ejercer un fuerte liderazgo y aportar buenas ideas.

¿Rebeldía o reconocimiento de la autoridad de Dios? Todo depende de si te apoyas en ti mismo o en Dios, de si quieres o no jugar en el equipo de Dios. Recordá que todos cometemos errores y nos equivocamos, TODOS. Por lo tanto, criticar a tus autoridades y hablar mal de ellos no te hace mejor que ellos, por el contrario, revela lo que tenés adentro.

Piénsalo.

Las siguientes preguntas te ayudarán a identificar si tienes problemas de rebeldía:

¿Cuestionas a las autoridades? (Padres, docentes, líderes, pastores, etc.)

¿Criticas o hablas mal de las autoridades? ¿Te opones a ellos?

¿Obedeces la Palabra de Dios o la ignoras deliberadamentete?

¿Qué actitud tienes ante las órdenes que recibes? ¿Obedeces o desobedeces? ¿Protestas y te quejas o practicas el incorporar un hábito de obediencia y gratitud?

Piensa en un área de tu vida donde sientas que estás haciendo tu voluntad y no la de Dios. Compártelo con un amigo cristiano que pueda orar por ti y te ayude a mantenerte firme.

Por Edgardo Tosoni



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