¿ORDEN…? ¿QUÉ ES ESO?

Cada vez que visitábamos a mi abuela, ella nos decía: «¡Para cada cosa hay un lugar y hay un lugar para cada cosa!». Así nos enseñaba a cuidar algo muy importante en la vida: el orden. También he oído una variante de esta frase que recomienda «un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar». Es un gran consejo. El orden es la piedra angular de tu éxito económico. En Proverbios 27.23-24 Salomón nos recomienda: «Asegúrate de saber cómo están tus rebaños; cuida mucho de tus ovejas; pues las riquezas no son eternas ni la fortuna está siempre segura». Si uno quiere manejar con excelencia el dinero, debe cuidar de las ovejas (el dinero) y sus rebaños (las inversiones, el negocio).

Gracias al orden y la predictibilidad en la vida es que podemos funcionar. ¿Te imaginas si un día, de pronto, te levantaras con un pie en la cabeza, o con un ojo en la planta del pie? No solo sería desconcertante, ¡sino también sería complicadísimo vivir de esa manera!

Lo mismo ocurre con el resto de nuestra vida. El orden provee estructura y predictibilidad. Uno de los principales propósitos del orden es facilitar la búsqueda: nos permite obtener información específica de una manera eficiente, y la información es poder. Tengo un buen amigo que siempre dice: «El dinero es un buen siervo, pero un mal amo». El orden te pondrá en control sobre tu dinero y no permitirá que este te controle a ti.

Ser disciplinados nos permite actuar eficazmente y manejar los pocos o muchos recursos que tenemos con eficiencia. El orden y la disciplina son, muchas veces, unas de las pocas cosas que podemos hacer para compensar nuestra falta de recursos económicos. La disciplina nos permite maximizar nuestro tiempo, nuestras capacidades, nuestros talentos y, sobre todo, nuestro dinero. En el medio de la crisis y la dificultad, ¡esfuérzate por vivir una vida ordenada!

¿POR QUÉ PLANEAR?

Debemos planear nuestra vida financiera porque no hay otra forma en que las cosas nos vayan bien. No hay otra opción. Si uno ha nacido y crecido, como yo, en un país con un alto índice de inflación, entonces planear la forma en la que uno gasta el dinero es una cuestión de vida o muerte. La diferencia entre comer o no comer los últimos días del mes tiene que ver con la forma en la que hemos tomado nuestras decisiones económicas durante las semanas previas. Quiera o no, uno se transforma en un pequeño Ministro de Economía. ¡De hecho, conozco algunas personas en mi país a las que les daría un doctorado honoris causa por haber sobrevivido el desastre económico de comienzos de los años 80, o al del 2001! El secreto no está en cuánto ganamos, ¡sino en cuánto gastamos! Debes controlar lo que gastas o nunca tendrás suficiente.

Se dice que una vez le preguntaron al rico Rockefeller: Señor Rockefeller, usted es el hombre más rico del mundo, ¿cuánto es suficiente para usted? —Un poquito más —respondió el famoso millonario.

Eso te muestra que no importa la cantidad de dinero que tengas, nunca vas a sentir que tienes suficiente. Otra razón por la cual debemos planear es porque el ser humano ha sido creado con una tendencia natural hacia el orden. Piénsalo: el universo tiene un orden, el sistema solar tiene un orden, existen leyes en la naturaleza que proveen orden al mundo que nos rodea, el cuerpo humano tiene un orden tan impresionante que todavía nos cuesta trabajo entender cómo tanta complejidad puede funcionar con tanta armonía. Y la sociedad tiende a establecer el orden. Por eso existen las leyes.

La experiencia muestra que, para los seres humanos, el orden es incluso más importante que la libertad. Es muy interesante ver cómo, cuándo se pierde el orden social, los ciudadanos de un país están dispuestos a entregar sus garantías de libertad constitucional para restablecer el orden y la paz. Esta no es una opinión política. Es simplemente la observación de un proceso que nos ha tocado vivir repetidamente en Latinoamérica: cada vez que perdimos el orden social (o el económico), estuvimos dispuestos a entregar parte de nuestras libertades democráticas con el fin de restablecerlo.

No hay ningún barco en el mundo que zarpe de un puerto de salida sin tener asignado un puerto de llegada. No hay ningún avión comercial que levante vuelo en un aeropuerto sin saber a qué aeropuerto habrá de arribar. No existe ningún libro que se comience a escribir sin una idea de lo que finalmente se quiere decir. No hay ninguna boda que haya de comenzar sin tener una pareja para casar.

Todo tiene un orden. El universo busca un balance. Todos necesitamos de cierta consistencia en nuestras vidas. Cuando viví en Chicago me di cuenta de que hasta el borrachín más empedernido siempre buscaba la misma esquina a donde sentarse a tomar… El ser humano tiene una tendencia interior a buscar el orden en medio del desorden. A imitar el carácter de su Creador. Porque traer orden al caos fue el primer acto de Dios en el universo.

Necesitas aprender a ordenar tu vida económica. Si lo haces, cambiaras el rumbo de la historia de tu vida y la de tu familia. Pero no te estreses, no estás solo. Juntos vamos a buscar el orden en tu vida financiera. Juntos vamos a ordenar tu economía. Parafraseando nuevamente el dicho salomónico con el que empezamos, podríamos decir: «Conoce bien tu estado contable (cuánto tienes y cuánto debes), y presta atención a tus inversiones; porque las riquezas no duran para siempre…».

¿CÓMO HACEMOS UN PLAN?

Si quieres puedes verme explicar todo esto en solamente 5 minutos en este video titulado «Consejos Dr. Andres Panasiuk»: culturafinanciera.org/finanzasinteligentes Hacer un plan para controlar tu dinero no es muy complicado. Millones de jóvenes como tú ya tienen su plan alrededor del mundo. Simplemente tienes que recordar cinco pasos clave:

1. Consigue. 2. Colecta. 3. Compara. 4. Corrige. 5. Controla.

1. CONSIGUE.

Lo primero que debes hacer inmediatamente es conseguir una herramienta que te ayude a manejar el dinero y a averiguar cómo lo estas gastando. Aquí van algunas recomendaciones:

A. Si tienes un teléfono «inteligente», busca en el negocio de apps una aplicación con la que puedas manejar dinero. Simplemente comienza una búsqueda con la palabra «presupuesto» y elige la aplicación (o, aplicativo, como lo vi llamar en algún país) que más te guste. Algunas características que te recomiendo son que la aplicación sea:

  • Segura.
  • Sencilla, fácil de usar.
  • Intuitiva.
  • Configurable.
  • Multilingüe.
  • Visual.
  • Grafica.
  • Flexible (para poder crear o borrar categorías).
  • Resguardable (back-up en algún programa en la nube).
  • Imprimible.
  • Multiusuario.
  • Independiente (que no necesite conexión de Internet).
  • Con filtros para búsquedas.
  • Que monitoree balances.
  • Exportable.
  • Multimonedas (que cambie de moneda si viajas).
  • Gratis.

Precaución: presta atención porque algunas aplicaciones que son de descarga gratis te dejaran hacer una cierta cantidad de transacciones y luego deberás pagar para poder continuar utilizándolas. Si te gusta alguna aplicación por la que debes pagar y te sientes realmente bien con ella, paga el costo con gusto. Vale la pena invertir un par de dólares en una herramienta que te va a ayudar durante los años por venir.

B. Si no tienes un teléfono «inteligente», busca en Internet un software o archivo de Excel que te ayude a manejar el dinero. En tu buscador escribe «software presupuesto personal» y encontraras una lista de lugares que ofrecen archivos y software para ayudarte a manejar el dinero. Aquí hay algunas recomendaciones: Mis cuentas claras (es solo un diario de entradas, gastos y sus comparativos. No hay presupuesto): http://mis-cuentas-daras.softonic.com/

2. COLECTA.

Ahora necesitas colectar información para poder diseñar un plan inteligente. El propósito del orden es administrar bien la información, ya que la información es poder… En este caso, poder para cambiar tu futuro económico. Hay dos maneras bastante eficaces de colectar información para saber exactamente adónde va tu dinero, y debes elegir la que te resulte más fácil. Esto no afectará el resultado de la recolección de información.

A. La primera manera de colectar información es escribir en tu teléfono, en un archivo Excel, en un papel o en una libreta, todos los gastos que realices cada día, durante los próximos treinta días. Para esto, escribe todos los gastos, hasta los más pequeños, y anota la fecha, el tipo de gasto y la cantidad gastada.

B. La segunda forma de colectar información es colocar en tu cuarto una pequeña caja, como una de zapatos. A partir de ese momento, y durante los próximos treinta días, pedirás un recibo por cada compra que hagas. No importa lo pequeña que sea la compra. Si no te dan un recibo, escribe el gasto en un trozo de papel. Cada noche, cuando llegues a la casa, coloca todos los recibos y papeles en la caja de zapatos.

Cuando termines los 30 días de colectar información, tómate un día libre. No hagas ningún compromiso y dedícalo por completo al trabajo de armar tu plan y pensar en tu futuro.

Extracto del libro Finanzas Inteligentes Para Una Nueva Generación

Por Andrés Panasiuk

Lee la continuación de este tema AQUÍ.

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