ENCUENTRA TU VOCACIÓN

Hasta aquí hemos hablado sobre tus primeros trabajos… cosas que harás para comenzar a ganar algo de dinero a medida que vas creciendo y avanzas hacia tu independencia económica. Ahora quiero hablarte un poco más «seriamente» acerca de la importante tarea de encontrar tu vocación en la vida y elegir qué carrera seguir.

El primer consejo que quiero darte es que no elijas una carrera pensando en el dinero que vas a ganar. Yo creo que uno puede llegar a hacer dinero en cualquier profesión. Elije tu carrera mirando con cuidado tus intereses, tu vocación, tu perfil de personalidad y tus habilidades. ¡Uno puede hacer dinero en cualquier tipo de profesión, y cualquier trabajo legal es un trabajo digno!

Reitero: uno puede hacer dinero en cualquier profesión. Conozco mecánicos que están haciendo mucho dinero; conozco agricultores que también están ganando fortunas; conozco constructores, dentistas, consultores, abogados, religiosos y artistas a quienes les va muy bien en su vida económica. Además, recuerda que lo importante en la vida no es la cantidad de dinero que ganas, sino la calidad de vida que experimentas, y una vez superado el nivel de pobreza, más dinero no garantiza una mayor calidad de vida.

Cada uno de nosotros tenemos una carrera que se nos ha puesto por delante, una misión en la vida. Y yo creo que lo más importante es seguir el diseño de Dios para tu vida y correr bien la carrera que tienes por delante. Descubrirla temprano es importante porque cuanto antes encuentres tu misión en la vida, más rápidamente podrás comenzar a cumplirla.

En el universo todo tiene una razón de ser. Todo ha sido creado con un propósito, y tú también. Tú tienes un propósito en la vida, y tu primera tarea es descubrir cuál es. Piensa: ¿Qué te apasiona? ¿Qué te da energía? ¿Qué te motiva? O… ¿qué es lo que te molesta? (Muchas veces el tipo de cosa que te molesta es el problema que Dios quiere que soluciones en el mundo.)

Hay una diferencia entre tu misión o vocación, y tu carrera o trabajo. El trabajo es la expresión de tu vocación. La raíz de la palabra vocación tiene que ver con la palabra boca, por eso la vocación representa el llamado). El trabajo que tú haces es la expresión de esa vocación. Por ejemplo, yo puedo tener una vocación para enseñar. Entonces mi trabajo puede ser maestro, profesor universitario, instructor, entrenador del departamento de Recursos Humanos de una empresa, pastor o maestro en una iglesia, o fundador del Instituto para la Cultura Financiera…

Lo que yo hago no es lo que soy. Es mi trabajo. Es la expresión de mi vocación en la vida. Mi trabajo puede cambiar, pero yo nunca debería dejar de lado mi vocación, ¡aunque no me paguen un centavo por hacerlo! Lo que es importante aquí es que uno debería elegir su carrera basado en su vocación. De aquí se puede deducir que no todo el mundo debería estudiar una carrera universitaria. Por supuesto que todos deberíamos estudiar lo más que podamos, ¡y yo jamás recomendaría a nadie que dejara la escuela secundaria antes de haberla terminado completamente! Sin embargo, más allá de los trece o catorce años que dura la educación primaria y secundaria, yo me preguntaría qué es lo que conviene más: ¿estudios universitarios, estudios en alguna escuela técnica, o quizás estudios especializados en algún tema en particular?

Uno nunca debería dejar de crecer intelectualmente y siempre debería tener sed por aprender cosas nuevas. Pero, por otro lado, en el siglo veintiuno ese proceso se puede llevar a cabo sin la necesidad de gastar decenas de miles de dólares en una carrera universitaria o, aunque haya en tu país universidades gratuitas, sin pasarse allí una gran cantidad de años de vida si es que la misión que uno tiene no lo requiere.

Esto es exactamente lo que pasó en Estados Unidos con Bill Gates (Microsoft), Mark Zuckerberg (Facebook), Lawrence Ellison (Oracle), Michael Dell (Dell, Inc.), Ted Turner (CNN, Inc.), Steve Jobs (Apple Inc.), o con el brasilero Eike Batista (EBX Group). Estos son 7 de los hombres más ricos del mundo que nunca terminaron la universidad. No quisiera que me malinterpreten aquí. No estoy diciendo que los estudios universitarios sean malos. Al contrario. Si tu carrera lo requiere, debes estudiar en un nivel universitario ¡y graduarte con las mejores notas posibles!

El estudiar paga muy bien en la vida. Todo lo que inviertas en tu educación está muy bien invertido. Mira, como ejemplo, la experiencia de los inmigrantes alrededor del mundo: los que traen un título siempre avanzan mucho más rápido que los que no tienen uno. Sin embargo, si ya sabes cuál es tu misión en la vida, conoces tu propósito, y para lograrlo no necesitas tener un título universitario, no te desesperes: ¡sigue tu vocación! Puedes asistir a una escuela técnica, o puedes aprender de manera no formal. Hoy en día hay muchas opciones para capacitarse, incluso a través de Internet.

¿Te gustaría hacer un test vocacional gratuito? Conéctate a www.mi-carrera.com y allí encontraras el «Test Vocacional kpertuss», compuesto de tres etapas:

Test de Autoconocimiento. Para reconocer tus intereses, habilidades y personalidad que guardan relación con las diferentes profesiones.

Test de Vocación. Cómo distinguir la vocación, para saber cuál de todos tus intereses apunta a tu vocación.

Test de Carreras. Evaluación de carreras, para conocer las carreras de tu área vocacional, saber los requerimientos de cada una de estas carreras respecto de sus postulantes, evaluarte en cada una de ellas en relación con los resultados del Test Autoconocimiento, seleccionar aquella(s) para cuyos requerimientos respondas mejor.

Este es un test que te podría costar cientos de dólares en algunos lugares, ¡aprovéchalo! Y recuerda: lo importante es abrazar la vocación que tienes en la vida, y trabajar duro en el ámbito que elijas para desarrollarte. Si necesitas ayuda para encontrar y seguir tu visión, puedes contar conmigo.

ACTIVIDAD

  • ¿Puedes dar un ejemplo de cómo a veces «a uno solamente le duele perder aquello que le ha costado ganar»?
  • Piensa en cuántas de las cosas que tienes las has recibido gracias al esfuerzo y sacrificio de tus padres y abuelos. ¿Son muchas o pocas? ¿Te sientes agradecido? ¿Qué formas prácticas se te ocurren en que podrías mostrarles tu agradecimiento?
  • ¿Has experimentado en tu vida la diferencia entre cuánto valoras el dinero cuando lo recibes de tus padres, y cuánto lo valoras cuando te lo has ganado trabajando tu mismo? ¿Qué diferencia sentiste entre uno y otro caso?
  • ¿Qué cambios crees que ocurrirán en tu forma de relacionarte económicamente con tu familia durante los próximos años? ¿Estás preparado para estos cambios? ¿O cómo te estás preparando?
  • Si ya tienes más de dieciocho años, ¿con qué parte de los gastos que tiene tu grupo familiar crees que podrías o que deberías colaborar? (por ej. pagar parte de los gastos de electricidad o de internet, pagar por tus gastos de celular, colaborar con los gastos de comida, etc.)
  • ¿Qué otras ideas se te ocurren para ir dejando de ser una carga en tu familia e ir estableciendo gradualmente tu independencia económica?
  • ¿Conoces personas que ganan mucho dinero en profesiones que ni te lo hubieras imaginado? ¿Y personas que ganan poco dinero en profesiones tradicionalmente muy «rentables»? ¿Qué conclusión sacas de esto?
  • ¿Estás de acuerdo con el autor cuando dice que «más dinero no garantiza una mayor calidad de vida»? ¿Puedes dar un ejemplo? ¿Qué diferencia hay, según el autor, entre tu vocación y tu trabajo? ¿Ya has descubierto, ya tienes claro, cuál es tu vocación? ¿Ya has decidido qué carrera vas a elegir y qué trabajo te gustaría realizar?
  • ¿Realizaste el test vocacional gratuito que recomienda el autor? ¿Qué cosas descubriste acerca de ti mismo? ¿Te ayudó ese test a pensar o a decidir algo sobre tu futuro?

Trabajos Creativos. El autor ofrece una larga lista de ideas que puedes poner en práctica para comenzar a ganar algo de dinero mientras estudias. ¿Qué otras maneras creativas se te ocurren de comenzar a ganar dinero aprovechando tus habilidades y gustos personales? Aquí tienes una lista para completarla con tus ideas, ¿te animas?

  • Si vives en una ciudad turística y sabes algún idioma extranjero puedes.
  • Si te gusta ordenar y eres bueno ayudando incluso a otras personas a ordenar sus cosas puedes.
  • Si te gusta hacer manualidades puedes.
  • Si eres bueno entreteniendo y divirtiendo niños puedes.
  • Si te gusta la jardinería puedes.
  • Si eres bueno realizando pequeñas tareas de mantenimiento en tu casa puedes.

Piensa al menos tres cosas en las que seas bueno, y anótalas aquí debajo. Ahora piensa al menos tres ideas que podrías poner en práctica ya mismo para comenzar a ganar dinero. (¡¿Qué esperas?!)

Decisiones. Responde y luego comparte tus respuestas con tus amigos:

1. Si un amigo tuyo te dijera que va a elegir determinada carrera, a pesar de no tener nada que ver con su vocación, porque piensa que en esa carrera va a poder ganar mucho dinero, ¿qué le dirías?

2. Si un amigo tuyo te dijera que va a elegir determinada carrera, a pesar de no tener nada que ver con su vocación, porque es lo que sus padres «esperan de él», ¿qué le dirías?

3. Si sabes que quieres trabajar en el campo de la medicina, ¿cuáles serían las diferencias entre decidir ser un enfermero o un doctor?

4. Si tu vocación te llama a una determinada carrera, pero actualmente ese tipo de carrera no paga muy bien, ¿qué crees que sería mejor?

  • Elegir otra carrera.
  • Buscar una forma creativa de ganar más dinero en esa carrera.
  • Cumplir de cualquier modo con tu misión (tu llamado, tu vocación) en la vida.
  • Casarte con alguien que tenga mucho dinero para poder hacer lo que quieres y no preocuparte por tus necesidades económicas.

Extracto del libro Finanzas Inteligentes Para Una Nueva Generación

Por Andrés Panasiuk

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