Quisiera darte algunos consejos sobre cómo comenzar una pequeña empresa que tenga las mejores oportunidades de éxito.

Si quieres comenzar tu propio negocio, te animo a que compres el best seller del doctor Larry Burkett llamado Los negocios y la Biblia, el clásico del doctor Burkett es una guía práctica de principios sólidos para manejar tu nuevo negocio. Te va a ayudar muchísimo. También te recomiendo que busques un grupo de empresarios con los cuales estudiar regularmente y compartir experiencias. Finalmente, me gustaría darte algunas recomendaciones que creo te pueden ayudar a desarrollar un pequeño negocio saludable.

1. Todo comienza con un problema por resolver y una idea para resolverlo: identifica un problema que necesite ser resuelto. A veces, uno mismo se encuentra buscando algo que no encuentra por ningún lado. A veces es un servicio que es difícil de conseguir o un producto que no existe.

Art Fry cantaba en el coro de su iglesia. Cada vez que marcaba con papelitos las canciones que cantarían del himnario, invariablemente se le caían al piso. Buscando una solución al problema, se le ocurrió usar una fallida goma que adhería pero no pegaba inventada por error por su compañero de trabajo Spencer Silver. Así nacieron los Post-it®, hoy con ventas de más de mil millones de dólares.
¿Cuál es el problema que tú crees que puedes resolver? ¿Hay alguna necesidad en la comunidad donde vives? ¿Qué problema te saca de tus cabales? ¿Cuáles son las cosas que te frustran? ¿Tienes alguna idea? Anota todas tus ideas en algún lugar. Explora tus ideas, compártelas. A veces, las ideas toman tiempo en hacerse realidad, pero si son buenas ideas, vale la pena guardarlas.
En ocasiones, la necesidad está y también la idea, pero la tecnología no ha llegado a desarrollarse lo suficiente. A veces faltan las leyes apropiadas o los proveedores no están listos para traer los materiales que necesitas. Espera con paciencia. Guarda tus notas.

2. Suma valor agregado al producto o servicio: ¿qué es lo que hace a este producto o servicio mejor que los otros que ya hay en el mercado? ¿Su precio? ¿Su calidad? ¿La forma en la que se ve o se experimenta el producto?

Tenemos una amiga que comenzó un negocio de donas (o doughnuts) en Morelia, México. Las donas son uno de los productos de repostería más comunes. Sin embargo, las de nuestra amiga son un producto de repostería muy inusual: es una dona con todo el sabor y nada de culpa. Las donas de nuestra amiga no son fritas, son horneadas; no tienen leche de vaca, sino de soya; y todos los ingredientes son naturales y orgánicos. Eso es valor agregado, especialmente en una ciudad universitaria como Morelia. ¿Cuál es el valor agregado que tendrá tu producto o servicio? ¿Qué es lo que lo va a ser mejor o diferente?

3. Haz una prueba de mercado: no necesitas todavía escribir un plan de negocios. Simplemente prueba el producto o servicio en el mercado para ver si realmente hay demanda. Muchos jóvenes (y no tan jóvenes) se meten en el proceso de crear un documento para un producto que ni siquiera saben si va a ser aceptado por el mercado.
Lo mejor es, primero, hacer una pequeña prueba de mercado, con recursos propios. Empieza a vender el producto entre conocidos y amigos para ver si realmente tiene futuro. Ofrece tus servicios, primero, entre la gente que conoces, para ver si ellos te contratan. Si tus amigos no te contratan ni compran tus productos, mucho menos lo hará la gente que ni siquiera te conoce.
La prueba también te mostrará las fortalezas y las debilidades del negocio y te ayudará a mejorar la oferta. También te ayudará a clarificar conceptos y a comunicar mejor tu mensaje al momento de levantar fondos.

4. Realiza un plan de negocios: si el producto o servicio tiene aceptación, desarrolla un sencillo plan de negocios. No debe ser complejo, pero debe claramente mostrarte el camino hacia el éxito empresarial. Quizás no debería tener más de treinta o cuarenta páginas.
Hay muchos lugares donde puedes bajar de la Internet muestras y ejemplos de cómo hacer un buen plan de negocios. Nosotros recomendamos a los nuevos emprendedores que hagan una búsqueda en la web con la frase «plan de negocios, tecnológico de monterrey». El Tec tiene un muy buen programa de emprendimiento y tiene herramientas que han colocado en Internet totalmente gratis. También, el Instituto Gallego de Promoción Económica tiene un sitio muy interesante con una gran variedad de ejemplos de planes de negocios, de acuerdo al tipo de empresa que uno quisiera comenzar. Eso me pareció muy apropiado, porque cada empresa es diferente y cada ramo debería tener un encare distinto.

5. Resuelve la necesidad de capital: ¿cómo vas a levantar el dinero para lanzar el negocio? El crecimiento tiene una gran demanda de dinero en efectivo. Debes resguardar el efectivo a toda costa y prepararte para la cantidad de dinero que vas a necesitar el primer año de operaciones.
Normalmente, un negocio no gana dinero el primer año. Normalmente, pierde capital. Si el segundo año sale balanceado, es una bendición de lo Alto. Mi experiencia me dice que un negocio empieza a generar recursos recién en el tercer año de operaciones. Entonces, eso quiere decir que necesitas resolver el problema de la necesidad de dinero para hacer funcionar el negocio antes de comprometerte a desarrollarlo.
Aquí van algunas ideas con respecto al levantamiento de fondos:
a) No busques un préstamo o financiamiento como primera opción. Deja que esa sea tu última opción. Naciste libre, mantente libre.
b) Vende algo.
c) Ahorra el dinero.
d) Comienza con un negocio bien pequeño, de la nada.
e) Busca inversores.
f) Busca socios.
g) Llega a acuerdos creativos con tus proveedores.
h) Llega a acuerdos creativos con tus clientes (te adelantan parte del dinero y te pagan el resto cuando tú entregas el producto).
i) Piensa en alternativas creativas…
Por ejemplo, tengo un amigo que en vez de rentar sitios en centros comerciales de lujo donde vender su mercadería, rentaba «paredes». Se acercaba a algún dueño de negocio que estuviera bien ubicado y que tuviera que ver con su producto y le rentaba una pared del negocio. Si su producto se vendía, se quedaba. Si el producto no se vendía, se podía mover libremente a otro lugar, sin haberse comprometido con dinero adelantado para el alquiler y sin tener contratos complejos que obedecer. Piensa creativamente.
Conocí una pequeña empresa de tecnología de informática que había llegado a un acuerdo con uno de sus grandes clientes para usar una de las oficinas del edificio del cliente como la oficina desde la cual operar. El cliente se beneficiaba por la presencia in situ de los expertos (lo que significaba resolución mucho más rápida de sus problemas), y los jóvenes se beneficiaban por ahorrarse el dinero del alquiler, seguros y otros gastos asociados con el tener sus propias oficinas.
Establece acuerdos ganar-ganar con proveedores y con clientes que minimicen tu inventario y te permitan ahorrar dinero. «Un centavo ahorrado es un centavo ganado», decía sabiamente Benjamín Franklin ¡y tenía mucha razón!

6. Mercadea tu negocio inteligentemente: de nada sirve tener una bodega llena de productos si no los puedes vender. De nada sirve tener un Máster en Administración de Empresas si nadie te está contratando de consultor. Puedes tener el mejor producto y ofrecer los más sofisticados servicios, pero si los clientes no saben que existes, ¡tu negocio está muerto!
Todo el esfuerzo en la creación de la compañía ahora descansa en tu capacidad de poder mercadear eficiente y eficazmente el producto o servicio que ofreces. Haz un estudio de mercado. Lleva tu producto a la gente. Pídeles a los clientes que llenen una encuesta. Aprende de ellos.
Algunas sugerencias:
a) Protege tu «propiedad intelectual» (busca ayuda legal para proteger tu inversión de tiempo, trabajo y creatividad).
b) Registra el nombre de tu empresa.
c) Abre una buena y eficiente página web. Es tu imagen al mundo y tu portal de ventas más importante.
d) Incursiona en las redes sociales, pero no dejes que te absorba demasiado de tu precioso tiempo.
e) Sal a la calle. Encuéntrate con gente y ofrécele tu producto.
f) Compara tus productos con otros similares. No tengas temor de la verdad. La verdad es tu mejor amiga.
g) Compara tus sistemas y aprende de otros negocios similares.
h) Visita convenciones y encuentros del ramo al que pertenece tu negocio.
i) Desarrolla una base de datos para servir a tus clientes. Baja un producto bueno, bonito y barato de Internet para crear tu primera base de datos.
j) Controla tus gastos operativos.
k) Trata de maximizar ganancias tomando la menor cantidad de dinero posible para tus gastos personales.
l) Incrementa tu cartera de clientes y sírveles con excelencia.
m) Utiliza cada oportunidad que tengas para promocionar tu producto o servicio.
n) Invierte en la vida de otros. Siembra semillas de buena voluntad.
ñ) Invierte en el éxito de tus proveedores.
o) Invierte en el éxito de tus clientes. Cuando tus clientes y proveedores tengan éxito, también lo tendrás tú.
p) Trabaja consistentemente, con excelencia y paciencia. A su debido tiempo cosecharás el fruto de tu labor.

7. Abre tu negocio y ¡disfrútalo!: comienza a operar el negocio y, sin ser demasiado superficiales en el asunto, tómalo como un juego. Yo he notado que los empresarios que hacen lo que les gusta, ven su trabajo en la empresa como una forma de esparcimiento. El negocio les da energía, cada venta es una causa de celebración.
Uno debe trabajar duramente y por muchísimas horas más que en un trabajo normal. Pero el gozo de ver el negocio crecer y desarrollarse, ver a los clientes beneficiarse del producto o servicio, los amigos que uno hace a lo largo del camino y la libertad que ofrece el trabajar por uno mismo, no hay dinero que lo pague.
Es riesgoso, claro. Pero todo tiene su riesgo. El asunto no está en no tomar riesgos en la vida. El asunto es cómo los tomamos y cómo los manejamos. Tú puedes cambiar radicalmente tu futuro y el de tu familia si estás en la disposición de caminar por donde nadie lo ha hecho antes y hacer cosas que nadie ha pensado que puedes hacer.

PARA HABLAR CON TUS AMIGOS:

1. ¿Te animas a desarrollar un negocio propio? Trata de comenzar un micronegocio y hacer algo de dinero con un amigo o amiga. Será divertido y te mostrará el camino para desarrollar, uno que perdure a través del tiempo.

2. Una vez que tengas una idea de lo que quieres hacer, contesta las siguientes preguntas que aprendí enseñando por muchos años conceptos del famoso maestro de la administración moderna llamado Peter Drucker:

¿Cuál será la misión del negocio?¿Quiénes serán tus clientes (internos y externos)?

¿Qué es lo que valoran tus clientes?

¿Has tenido algún resultado en esta área hasta el momento?

¿Cuál es tu plan para producir y mercadear el servicio o producto que tienes en mente?

Extracto del libro “Una Esperanza y Un Futuro”

Por Andrés Panasiuk

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