Más ideas para servir a nuestra comunidad.

LAVADERO DE AUTOMOVILES GRATUITO

Organicemos con los adolescentes un lavadero de automóvi­les junto a un centro comercial local o a una estación de gaso­lina. Sin embargo, en lugar de cobrar por los vales de lavado, entreguémoslos en forma gratuita. Publicitemos el lavadero de automóviles gratuito dejando en claro que no hay trucos ni trampas. Las personas podrán recibir un lavado de sus auto­móviles en forma gratuita por parte de los jóvenes de la igle­sia, simplemente como un gesto de amistad y amor cristiano. Sin embargo, aquellos que lo deseen podrán realizar una contribución por el monto que mejor les parezca. Este dinero puede luego ser utilizado para un proyecto misionero, para una agencia que brinde alimentos a los países con hambre, o para alguna otra causa loable.

Podemos colocar un letrero junto al lavadero de automó­viles que diga algo más o menos como esto: “Su automóvil será lavado por el grupo de jóvenes de la iglesia en forma gratuita, sin trampas. Es simple­mente una humilde forma de demostrarle a usted el amor de Cristo Jesús. Otro modo en el que intentamos trasmitir el amor de Cristo es recaudando fondos para comprar comida para los hambrientos. Si usted desea ayudarnos en este proyecto, su contribución será enormemente valora­da. Muchas gracias y que Dios le bendiga”.

Por supuesto, el cartel que fabriquemos variará según el orga­nismo al que donaremos el dinero, pero evitemos utilizar este sistema simplemente para restaurar el edificio de la iglesia o engrosar los fondos para las actividades sociales del grupo de jóvenes. Podemos, también, imprimir la información sobre la donación en los vales, y de este modo muchas personas ven­drán preparadas para dar.

Un grupo de jóvenes realizó esta actividad en dos ocasio­nes y recolectó un total de $800 únicamente a través de con­tribuciones recibidas en su lavadero de automóviles gratuito. Escojamos una ubicación en un sitio transitado y asegurémo­nos de contar con jóvenes amistosos y trabajadores para que la experiencia resulte provechosa. (Gary Close).

REGALO DE AMOR

Un modo eficaz para que los jóvenes ejerciten su fe es ayudar a otros sin esperar recibir nada a cambio. Intentemos enviar una carta similar a la que se presen­ta aquí debajo a los vecinos de nuestra comunidad y veamos qué cosas surgen. (Alyce Redwine).

“Estimado amigo: Los miembros de la iglesia ____________________ deseamos mostrar nuestro aprecio por los ami­gos especiales a través de un día de trabajo. ¿Podemos ayudarlo en alguna forma? ¿Necesita cortar su césped? ¿Necesita ayuda para hacer las compras? ¿Desearía que alguien lavara sus ventanas? ¿Quisiera que le leyéramos algo? ¿O que simplemente lo visitáramos? Marque en la tarjeta que se adjunta la manera en que podemos serle de alguna ayuda. Si recibimos una respuesta de su parte, iremos a su casa el día____________________. Por favor indique si usted prefiere que lo hagamos por la mañana o por la tarde. Por supuesto, esto es sin cargo. Es un rega­lo de amor».  

ALMUERZO A DOMICILIO

Si nuestra iglesia u organización se encuentra ubicada cerca de alguna universidad, esta es una excelente manera de rela­cionarse con los estudiantes que asisten allí. Durante la sema­na de inscripciones o la primera semana de clases, organice­mos un almuerzo al aire libre con hamburguesas para los estudiantes. Anunciémoslo con anterioridad por medio de volantes y afiches, cerca o dentro de la universidad. Encontremos un lugar apropiado en los jardines de la univer­sidad, o en las cercanías, y organicémoslo de manera que muchos chicos del grupo sirvan y puedan mezclarse con los estudiantes cuando estos lleguen. Podremos conseguir la comida pidiendo a cada familia de la iglesia que lleve algo: una docena de hamburguesas, condimentos, panes o tomates, por ejemplo. (Rick Trexler).

PROYECTO PUERTAS

Distribuyamos volantes en la comunidad para anunciar que el siguiente sábado (o cuando fuere) el grupo de jóvenes reco­rrerá las calles en el autobús de la iglesia buscando trabajos para realizar. Si alguna persona desea alguna ayuda, simple­mente deberá atar un pañuelo en la manija de la puerta de su casa. Como proyecto de servicio, este trabajo puede ser ofrecido en forma gratuita a la comunidad. Si necesitamos reunir dinero, podemos solicitar una donación de cincuenta centavos por hora, o algo por el estilo. Nos sorprenderemos de ver cuántas personas aprovecharán este ofrecimiento. (Don Sander)

SEMANA DE SERVICIO

Esta actividad de verano no solo puede reunir a todo nuestro grupo de jóvenes, sino que además constituye un verdadero testimonio y un ministerio hacia la comunidad. El cronograma de eventos por realizar puede variar según de las necesi­dades de nuestra comunidad. Pero el que se encuentra más abajo, como muestra, seguramente estimulará nuestro pensa­miento creativo.

  • Domingo: Que los jóvenes participen del culto habitual de la iglesia, realizando una presentación frente a su propia comunidad de creyentes, seguida de café o refrescos.
  • Lunes: Que el grupo entero ofrezca café y bizcochos en forma gratuita a las personas en una estación de tren o de subterráneo. Si hay sobrantes, podrán distribuirlos en los departamentos de policía, estaciones de bomberos, o comer­cios locales.
  • Martes: Día de los mayores. Que el grupo de jóvenes visite casas de ancianos o asilos ofreciendo programas como concursos de talentos, funciones de títeres, y otros. Que los chicos conversen y participen en juegos con las personas mayores que se encuentran en esos lugares. También pueden organizar una fiesta de helados para las personas mayores de la iglesia y de la comunidad durante la tarde.
  • Miércoles: Día de los niños. Que los jóvenes planifi­quen actividades para niños con espectáculos teatrales o de títeres en la plaza de la ciudad y en las guardias de los hospi­tales pediátricos. Por la noche pueden ofrecer cuidado gratui­to de niños para que los padres puedan salir solos.
  • Jueves: Día de la ciudad. Que los jóvenes pasen un tiem­po ofreciendo ayuda y servicios a la ciudad. Pueden concluir el día con un Banquete de Agradecimiento, organizado exclu­sivamente por los adolescentes para los líderes políticos y empresarios de la ciudad.
  • Viernes: Que el grupo de jóvenes completo ofrezca sus servicios a la ciudad para proporcionar ayuda en algún área específica de necesidad (el grupo que comenzó con esta idea ayudó a su ciudad a construir un sendero en un parque de la ciudad, trabajo muy difícil y agotador). Esta actividad debe ser coordinada por las personas adecuadas con anticipación.

Las ideas anteriores son solo sugerencias, por supuesto. Cada grupo deberá encontrar cosas para hacer durante esta semana que solucionen necesidades, demuestren amor y dedicación cristianos, y resulten factibles (que esté dentro de las posibili­dades de los jóvenes el cumplirlas). El grupo que llevó a cabo esta idea por primera vez hizo imprimir una cantidad de volantes que decían más o menos así: «Hola. Somos el grupo de jóvenes de (nombre de la iglesia) y simplemente queremos que sepa que si usted nos lo permite deseamos servirle. No queremos venderle nada, ni solicitar una donación, ni intentar ganar nuevos miembros para nuestra iglesia. Tan solo inten­tamos aprender a obedecer al Señor por medio del servicio a otros». Gálatas 5:13 nos exhorta: «Sírvanse unos a otros con amor».

Si dedicamos el tiempo suficiente para lograr una buena preparación para la Semana de Servicio, encontraremos que el grupo de jóvenes no solo aprenderá mucho, sino que crece­rá la unión entre ellos, y la comunidad se beneficiará a través de sus actos de bondad. (Ridge Bums).

Extracto del libro Campamentos

Por Autores Varios

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