¿Qué tipo de tierra es usted? Espero que sea una tierra con un corazón noble y bueno… Pero también quisiera que además de llegar a ser económicamente exitoso en esta tierra, que usted conociera lo que es la vida en Dios. Y esto sólo se puede conociendo el mensaje del Creador, el Dios justo que no tolera y castiga el pecado, pero a la vez, el Dios misericordioso que perdona a todo el que se arrepiente de sus pecados y cree en el evangelio que significa la buena nueva.
No podemos hablar de la bondad de Dios, sin explicar primero la severidad de Dios. La mala nueva es que todo ser humano es pecador y será condenado a muerte y a muerte eterna. La buena nueva es que todo pecador puede creer en el evangelio y pasar de muerte a vida. No sólo librarse de la condenación, sino ser transformado en su corazón y espíritu – lo que es un nuevo nacimiento – no por sus fuerzas, no por sus obras, no por su sabiduría, por la obra que Jesús hizo en la cruz.

Jesús es el único que ha tenido dos naturalezas: una divina y otra humana. Siendo 100% Dios porque Él lo puso en el vientre de María y la vez, 100% hombre porque nació de María. No sólo conoce lo que es ser un mortal y lo que esto conlleva, fue tentado en todo, pero sin pecado, el único justo que podía morir en nuestro lugar, el justo por los injustos.
Su muerte aplacó la ira de Dios y permitió que Dios fuera justo y la vez el que justifica. Porque si el Dios justo perdonara así por así los pecados, dejaría de ser justo. Pero el Dios justo sí descargó su ira y fue sobre la vida de Jesús. Él nos sustituyó en la cruz, para que pudiéramos ser libres de la condenación, del pecado y tuviéramos una esperanza eterna.

Ser cristiano no es decirle que no a todo lo malo, es primero reconocer que somos pecadores, que tendemos hacia el mal, nuestra incapacidad de salvarnos y creer en Jesús como nuestro Salvador de la ira de Dios y de nuestros pecados. Es creer que un día habrá un reino, el reino de los cielos, en donde la justicia y rectitud caracterizarán a ese reino. Es reconocer que, por la desobediencia y el pecado de Adán, todos estamos condenados a ser pecadores, pero que, por la muerte del nuevo Adán, Jesús, todos podemos ser libres de la condenación.
¿Cree? Arrepiéntase y hable con Dios donde está. Acérquese a una iglesia cristiana en donde perseveren en la enseñanza y en el orden basado en la Biblia. Y comience a leerla a diario. Le recomiendo comenzar a leer el libro de Juan.

La semilla de la palabra de Dios, tiene poder para cambiar la vida de toda persona que la recibe con un corazón noble y bueno, la retiene y por lo tanto produce una cosecha de vida. Mi oración es porque sea receptivo al evangelio, la palabra de Dios, y pueda dar mucho en lo terrenal y en lo eterno… Para que sean ricos en la tierra, pero sobre todo conozcan la riqueza y la vida verdadera que sólo está en Jesús. Amén.

Lección #24: Sembrar es algo rápido, esperar la cosecha, un proceso lento. Pero al esperar y cuidar la planta, se llega el día de la cosecha y de disfrutar los frutos. El día de la alegría en donde el esfuerzo es recompensado. Esto requerirá no una, sino varias décadas de siembra, pero llegará la cosecha. Y usted y los suyos disfrutarán del fruto de su esfuerzo. Nunca desmaye, persevere constantemente mientras gana legalmente, gasta sabiamente, ahorra constantemente e invierte inteligentemente.

Extracto del libro El Maestro del Dinero

Por Alex López

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