#13. “ESTÁ BIEN SER ALGUIEN EN CASA Y OTRA PERSONA FUERA, EN ESPECIAL POR INTERNET”.

Un apabullante 84% de las jóvenes estuvieron de acuerdo con la afirmación: “Solo puedo ser yo misma con las personas que se parecen a mí, como los amigos de mi edad”. Esto nos llamó la atención, y quisimos saber más. Las chicas con quienes hablamos reconocieron que su comportamiento era completamente diferente en casa y con sus amigos.

Pedimos que las jóvenes respondieran a la afirmación: “Solo puedo ser yo misma cuando estoy rodeada de personas que son como yo, como amigos de mi edad”. Esta fue su respuesta:

  • De acuerdo, siempre o a veces: 84%
  • En desacuerdo: 16%

Ahora bien, en cierta medida este ha sido siempre el afán de las adolescentes. Eso no era ningún descubrimiento. Sin embargo, cuando las chicas empezaron a usar la tecnología empezó a armarse un lío. Parece que muchas de ustedes tienen una personalidad en casa y otra en la Internet. Bueno, al menos eso es cierto respecto a sus “amigos”. Veamos…

  • “Conozco a muchas personas que se comportan de una manera cuando estás con ellas, y de otra completamente diferente en MySpace. Creo que sienten la necesidad de ser algo que no son”.
  • “Esas inocentes chicas cristianas de iglesia ponen sus fotografías que, sin ser explícitas, resultan provocadoras. Ellas creen que pueden ser una persona cara a cara y otra en la computadora”.

A medida que se dilataban las conversaciones, más empezaban las chicas a reconocer lo que hacían:

  • “Me asustaría que mamá viera mis mensajes de texto”.
  • “Cuando estaba en la secundaria, envié un correo electrónico a una chica para decirle que empezara a bañarse porque olía mal. ¡No puedo creer que yo haya hecho eso!”.

Descubrimos que muchas chicas con quienes hablamos y que profesan ser cristianas eran proclives a chismorrear, usar palabras sucias y de mal gusto, hablar tranquilamente con chicos sobre temas como el sexo o la menstruación, ser mezquinas con chicas que no son sus compañeras de grupo, y poner o mirar fotografías de ligero contenido sexual cuando estaban conectados a la Internet.

(¡Aunque nunca se te ocurriría hacer eso en la casa o en la iglesia!) La Internet, o red global, te ofrece un espacio donde puedes ser alguien que no eres en persona.

Lo que nos dejó estupefactas al estudiar este fenómeno fue el hecho de que el 71% de las jóvenes en los mismos grupos de enfoque también manifestaron un profundo temor de ser consideradas como personas hipócritas. Dijeron que odiaban la hipocresía y no querían caer en esa categoría.

En este punto es preciso consultar el diccionario. Un hipócrita es “una persona que actúa de manera contraria a las creencias que profesa”. A ver…

Si tú alegas que actúas y crees de una manera en la iglesia o en casa, pero tu página de MySpace y tus mensajes de texto contradicen esas creencias, entonces eres exactamente la clase de persona que no quieres ser: ¡una hipócrita! Podemos volvernos expertas en guardar las apariencias. Sabemos cómo vernos y cómo actuar cuando estamos en la iglesia o tratando de dar una buena impresión. Pero estamos llamadas a vivir una vida que soporte un examen cuidadoso todo el tiempo.

Si viéramos en este momento tu página de MySpace, ¿sería un reflejo exacto de lo que tú dices creer? Si pudiéramos oír tus llamadas de celular, ¿estaríamos en capacidad de afirmar que eres una seguidora de Cristo? ¿Te has puesto en contacto con amigos de Facebook que te han enviado información obscena?

Los fariseos de la época de Jesús se veían santos. Pero Jesús dijo: “sois semejantes a sepulcros blanqueados, que, por fuera, a la verdad, se muestran hermosos. pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mt.23:27b-28).

CINCO MANERAS DE CULTIVAR UNA FE AUTÉNTICA:

1. Invita a la esposa de tu pastor de jóvenes a que sea tu amiga en Facebook.

2. Escribe al menos un mensaje diario de texto que sea una palabra de aliento y una bendición para un amigo.

3. Usa tu blog como un sitio para escribir peticiones y respuestas a la oración.

4. Pon tu canción favorita de adoración en tu página de MySpace como música de fondo.

5. Usa tu mensajería instantánea para proponer un chat sobre tu libro cristiano favorito.

Jesús aborrece la hipocresía. Aunque manifestó bondad y compasión a quienes fueron hallados en pecado, reprendió con toda dureza a los religiosos hipócritas de su tiempo.

Vivir en hipocresía puede traer consecuencias desastrosas, como le ocurrió a Carissa, una joven de edad universitaria. Sin malicia alguna empezó a conocer personas y a charlar en la Internet. Sin embargo, en poco tiempo empezó a sostener con ellas conversaciones intensas y de carácter sexual. Por si fuera poco, empezó a encontrarse en persona con hombres, y al final estaba dispuesta a hacer con ellos lo que jamás hubiera imaginado pocos meses atrás.

Su madre describe a Carissa como una joven “dulce” y “obediente” hasta los diecinueve años, cuando empezaron sus problemas con la Internet. La familia intervino, y Carissa parecía responder bien. Llegó a agradecerle a su madre por la “verdad que me enseñaste durante todos esos años”.

Pero Carissa seguía atada. Su madre lloraba al relatar lo que había ocurrido en la vida de su hija últimamente: “Carissa conoció a una mujer que era una completa extraña, y antes de terminar la tarde ya habían intercambiado números telefónicos. La mujer tomó la foto de Carissa con su número de celular y la envió por correo electrónico a un conocido suyo. Carissa y el joven empezaron de inmediato un intercambio de mensajes “calientes y pesados” que condujo a un encuentro personal para cenar y luego irse a la casa de él. Carissa empezó con este joven una relación que, por decir lo menos, era indebida. Su vida dio un terrible giro y se salió de control, empezando por su avenencia a llevar una vida frente a los amigos de la iglesia y la familia, y otra en la Internet”.

Dios no quiere que seas una hipócrita, sino una joven sincera. Él quiere que tengas una fe auténtica que se demuestre en cada aspecto de tu vida y de tus relaciones. Las Escrituras dicen: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (Stg.4:8). Según lo que dice Santiago 1:8, un hombre de doble ánimo es “inconstante en todos sus caminos”. Si tú afirmas que sigues a Cristo y al mismo tiempo das lugar al mundo y a tu carne, tu vida entera se volverá inconstante.

Al comienzo del capítulo les presentamos a Sadie (es una historia verídica). Sadie era a todas luces una joven inconstante, aunque odiaba serlo. Su restauración fue difícil y dolorosa. Sus padres descubrieron algunos de sus mensajes de texto y se dieron cuenta de que sostenía conversaciones de tono sexual con Jake. Ellos la privaron del acceso a Internet y confrontaron al joven y a sus padres, así como a su pastor de jóvenes. No fue algo agradable.

Sin embargo, el Señor usó el dolor para suavizar el corazón de ella, que buscó al capellán de su escuela cristiana para confesar y recibir ayuda espiritual. El capellán le enseñó lo que dice la Biblia acerca de la confesión de pecados, le hizo rendir cuentas, y le ayudó a restaurar su devoción sincera a Cristo. Ahora vive como una cristiana verdadera que tiene un corazón íntegro para con Dios. El Señor la liberó de su hipocresía y de la destrucción que pudo haber causado estragos en su vida.

¿Necesitas que Dios haga lo mismo por ti? Si es así, que esta sea tu oración: “Afirma mi corazón para que tema tu nombre” (Sal.86:11).

VERDADES PARA EXTINGUIR MENTIRAS

Mentira: Está bien ser alguien en casa y otra persona afuera, en especial en internet.

Verdad:

  • Si tu vida contradice las creencias que profesas eres una hipócrita (Mt.23:27-28).
  • Dios quiere que seas sincera y constante (Stg.1:6, 4:8).

Extracto del libro “Mentiras Que Las Jóvenes Creen”

Por Nancy Leigh DeMoss y Dannah Gresh

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