EN POCAS PALABRAS: LIBERTAD

Cuando ejercemos de manera audaz pero humildemente la autoridad que Cristo nos ha dado sobre los poderes espirituales, experimentamos la libertad de las ataduras como Cristo lo prometió (Juan 8:32). Esta libertad no es la que se obtiene por medio de la consejería secular, como lo descubrió un consejero llamado Barry.

Cristina, una joven, acudió a mi amigo Barry —de Neil—, debido al horrible maltrato que había sufrido desde niña. Barry trató los problemas de Cristina con su familia y amistades; ella obedeció sus sugerencias, pero no se mejoró. Luego de trabajar con Cristina durante casi cuatro años, Barry me la trajo. Le pedí a Cristina que me contara de sus amigos de la infancia. «La única otra niña de la cuadra vivía al frente de mi casa, así que nos hicimos amigas».

«¿Cómo era su familia?» Cristina bajó la vista: «Su mamá hacía cosas raras en la casa» —dijo con voz tan baja que apenas la escuché. «¿Cosas raras como velas y sacrificios, a veces hasta matando animales?» —le pregunté. «Sí».

Los ojos de Barry, a estas alturas, se querían salir de sus órbitas. Cristina nunca le había contado, en los casi cuatro años de consejería, que una bruja vivía frente a su casa cuando era niña. «¿Alguna vez te pidieron que te sacaras la ropa durante esos rituales?» Cristina asintió con la cabeza. «¿Había otras personas, hombres y mujeres, que también se quitaban la ropa y realizaban actos sexuales unos con otros, y también contigo?». Volvió a asentir con la cabeza.

La vecina de Cristina se mudó por fin, pero cada noche se le aparecía en su dormitorio una manifestación demoníaca de esta bruja y conversaba con ella. Yo guie a Cristina por los pasos hacia la liberación y ella ejerció su autoridad en Cristo y despidió la influencia satánica de su vida. Pero ésta volvía ocasionalmente y, a veces, Cristina no se mantenía firme en contra de la misma porque «simplemente estaba cansada de la lucha» pero cuando se mantenía firme en la autoridad de Cristo, experimentaba la libertad.

Satanás nada puede hacer respecto a tu posición en Cristo. Pero si puede, te nublará el entendimiento y te confundirá, tratando de que olvides quién eres en Cristo. Así en esta forma destruye tu fe y te derrota en la batalla espiritual. Queremos hacernos eco de la oración de Pablo en Efesios 1. Oramos que tus ojos sean abiertos para que puedas ver y entender la autoridad y el poder que Cristo te ha dado por cuanto eres creyente.

ENCUENTRO CON LA VERDAD

Lee: Mateo 28:18; Lucas 10:17. Reflexiona:

  • Jesús dio poder y autoridad sobre las fuerzas demoníacas a Sus seguidores. ¿Cuál es la diferencia entre poder y autoridad?
  • ¿Tienen los adolescentes cristianos la misma autoridad y el mismo poder sobre los demonios que tuvieron los primeros seguidores de Jesús?
  • ¿Cuáles son las cuatro cualidades que necesariamente debe haber en nuestras vidas para poder tener la autoridad de Dios a nuestra disposición?
  • Puesto que Satanás nada puede hacer respecto a nuestra posición en Cristo, ¿de qué manera tratará de derrotarnos en la batalla espiritual?

Responde: Pide que tus ojos sean abiertos para que puedas ver y entender el poder y la autoridad que Cristo te ha dado.

Extracto del libro Rompiendo Las Cadenas Edición Para Jóvenes

Por Neil T. Anderson y Dave Park

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