Lucas 8:1-15. Queda una cuarta tierra. La parte que cayó en buen terreno,
esos son los que oyen la palabra con corazón noble y bueno, y la retienen; y como perseveran, producen una buena cosecha.”
La única buena tierra en la parábola del Sembrador es la cuarta y es la que produce una buena cosecha. Esta cosecha que produce la semilla en buena tierra nos recuerda a las palabras de Juan en Bautista cuando bautizaba en el desierto. (Mateo 3:7-8).
¿Qué es lo que hace que esta buena tierra dé un buen fruto al recibir la semilla de la palabra? De las palabras de Jesús extraemos tres cosas.

Primero, Jesús nos dice que esta buena tierra oye la palabra con corazón noble y bueno y la retiene. Un corazón sincero y bueno, dispuesto a recibir. Esta tierra oye al igual que todas las anteriores, pero el corazón es noble y bueno y entonces la retiene.

Segundo, Jesús nos dice que esta buena tierra, persevera. Dios bendice a los que perseveran en el evangelio. Perseverar es continuar con constancia lo que se ha empezado. Constancia hasta el día de la muerte en los caminos de Dios. No basta con creer en Dios, hay que vivir para Dios en medio de los buenos y los malos momentos que la vida nos lanza…

Tercero, Jesús nos dice que esta cuarta tierra, es la única tierra que produce una buena cosecha. De cuatro sólo una produce una buena cosecha. ¿Por qué? Porque recibe la palabra con un corazón noble y bueno. Pero no sólo esto, la retiene y como persevera, produce una buena cosecha. La clave está en escuchar la palabra con un corazón bueno y noble, retenerla y perseverar. La cosecha es el producto de estas tres cosas. El resultado natural de la perseverancia, siempre es una buena cosecha.

Para ahora, usted ya conoce cuatro de las cinco acciones que debe realizar para llegar a tener dinero, sin que este lo tenga. La primera, es ganar su dinero legalmente. La segunda, es gastar su dinero sabiamente. La tercera, es guardar su dinero constantemente. La cuarta, es invertir su dinero inteligentemente. Y la quinta y última, es perseverar pacientemente. El interés compuesto no obra maravillas en un año, pero sí en un década y cosas impresionantes en cuatro o más décadas. Mientras más joven sea usted, tiene un horizonte más largo de vida por delante y por lo tanto tiene una ventaja sobre otros al poner en práctica todo lo que aquí ha aprendido y créame, será millonario, pero de aquellos que no viven para sí nada más, comprenden lo que son las necesidades, deseos y lujos, tienen bien a su familia y piensan y son generosos con la obra de Dios y el necesitado.
No importa su edad, comience hoy y persevere. La cosecha llegará.

Extracto del libro El Maestro del Dinero

Por Alex López

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