SACRIFICA LA VIDA INFERIOR PARA GANAR LA VIDA EXCELSA

Si quieres salvar tu vida natural —es decir, encontrar tu identidad y sentido de valor propio en posiciones, títulos, logros, cometidos cumplidos, pertenencias, y procurarte solamente el bienestar en el mundo— la perderás. En el mejor de los casos, podrás poseer estos valores temporales mientras te dure esta vida, para perderlo todo en la eternidad. Más aún, en tu afán de lograr todos estos tesoros terrenales, vas a fallar en ganar todo aquello que puede ser tuyo en Cristo.

Yo —Dave— recibí esta carta de un adolescente que realizó este importante descubrimiento:

Querido Dave: Cuando estuvimos hablando acerca de mis notas en sociología y química, dijiste algo que me hizo pensar. Dijiste «no te enorgullezcas». Primero me sentí ofendido ¿Por qué? Porque yo había creído absolutamente que las buenas notas me traerían honor. Creía tanto esto que había permitido que las notas se convirtieran en un dios para mí. Pensé que las buenas notas podían defenderme de mis inseguridades. Me sentía bueno por mis notas. Luego de conversar contigo me di cuenta de que me estaba engañando. No estaba caminando en el Espíritu. Ahora sé que es Dios quien me da seguridad, me hace sentir aceptado e importante, no mis notas. Si soy honestamente humilde, El me elevará y recompensará.

Pon tu mira en este mundo y, a fin de cuentas, eso es todo lo que conseguirás y a la larga, también lo perderás. Pon tu mira en el mundo venidero y Dios también te dará éste de propina. Pablo dijo algo parecido: «porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera» (1 Timoteo 4:8).

SACRIFICA EL PLACER DE LAS COSAS PARA GANAR EL PLACER DE VIVIR

¿Qué aceptas a cambio del fruto del Espíritu en tu vida? ¿Cuál posesión material, cuál monto de dinero, cuál posición o título cambiarías por el amor, el gozo, la paz, la paciencia (Gálatas 5:22) que puedes tener si permaneces en Cristo? «Nada» y probablemente todos estaríamos de acuerdo. La mentira de este mundo es que la fama y las posesiones de cosas nos darán el fruto del Espíritu. ¿Dónde se gastan la mayor parte de nuestro tiempo y energía: en las cosas temporales o en las eternas? Parece que la gran ambición de los hombres es ser felices como animales en lugar de ser bendecidos como hijos de Dios.

Jesús habló de este mismo problema con dos de Sus amigas más íntimas, María y Marta (Lucas 10:38-42). Marta estaba afanada en las cosas materiales mientras Jesús estaba de visita en su casa, concentrada en preparar y servir una comida, mientras que María concentró su atención en Jesús y Sus palabras. La tendencia de Marta era amar las cosas y usar las personas, pero Jesús indicó que María había escogido «la buena parte» (versículo 42) por amar a la gente y usar las cosas. El triunfo sobre el yo se da a medida que aprendemos a amar a las personas y usar las cosas sin confundir estas dos actividades.

SACRIFICA LO TEMPORAL PARA GANAR LO ETERNO

Posiblemente la habilidad para posponer las recompensas sea el mayor signo de madurez espiritual del cristiano. La carne quiere gratificación instantánea pero mientras más trates de satisfacer sus lujurias, menos esperanza tienes para el futuro. Mientras más alimentas una lujuria, más crece y terminas sacrificando lo eterno por ganar lo temporal.

Hebreos 11:24-26 dice: «Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón». Aun cuando seguir a Cristo produce dificultades en esta vida, El las va a solucionar en la eternidad.

La mentira final de Satanás dice que tú eres capaz de ser el dios de tu propia vida y la atadura es vivir como si su mentira fuera verdad. Satanás está aquí para tomar el lugar de Dios en tu vida. El diablo triunfa cada vez que vives independiente de Dios, concentrándote en ti mismo en lugar de hacerlo en Cristo, buscando las cosas materiales y mundanas por sobre las cosas espirituales y eternas. La respuesta del mundo a este conflicto es inflar el yo mientras que niega a Dios el lugar que por derecho le pertenece como Señor. Satanás no podría estar más complacido pues éste fue su plan desde el comienzo.

ENCUENTRO CON LA VERDAD

Lee: Mateo 16:24-27. Reflexiona:

  • ¿En qué forma afecta la concepción secular del mundo tu comprensión de la actividad de Satanás en el mundo?
  • ¿Conoces personas que estén seriamente metidas en la Nueva Era o en el ocultismo? ¿Qué efecto tiene esto en sus vidas?
  • ¿Por qué te parece que tenemos tanto problema para negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz a diario y seguir a Jesús? ¿Cuáles son algunas de las maneras prácticas en que puedes tomar tu cruz a diario y seguir a Jesús?
  • ¿Cuáles son algunos de los placeres temporales que Satanás usa para distraernos de seguir a Cristo?

Responde: Ora y pide al Señor que te muestre cómo negarte, tomar tu cruz a diario y síguele. Pide al Señor que te haga recordar cualquier manera especial en que puedes sacrificar las cosas temporales de la vida para ganar lo eterno.

Extracto del libro Rompiendo Las Cadenas Edición Para Jóvenes

Por Neil T. Anderson y Dave Park

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