¿Alguna vez entraste en un baño público que olía tan mal que sentiste ganas de vomitar? Pero necesitabas desesperadamente entrar al baño y no tenías opción. ¿Te diste cuenta de algo? Al momento de salir, cinco minutos después, ¡ya no olía tan mal! ¿Y qué hubiera pasado si te hubieras quedado encerrado accidentalmente ahí una hora?

Habrías dicho: «¿Cuál olor?» ¿Cuál es el precepto aquí? Que nos acostumbramos a cualquier ambiente en que nos encontremos. Si no fumas y nadie a tu alrededor fuma, nunca piensas en fumar. Pero si todos tus amigos fuman y salen a bares llenos de humo, te acostumbras a ello. ¡Tarde o temprano estarás fumando!

Si tus amigos dicen mentiras, al principio te preocupas. Después de un tiempo te acostumbras al hecho de que algunas personas dicen mentiras. Sal con ellos durante cierto tiempo y empezarás a decirlas tú también. Sal con gente desdichada y te volverás desdichado, ¡y creerás que es lo normal! Sal con gente criticona y te volverás criticón, ¡y creerás que es lo normal!

Si sales con amigos alegres y motivados te convertirás en una persona alegre y motivada, y creerás que es lo normal. No te engañes pensando que tus amigos no influyen en ti. Si tu familia o amigos son negativos y desdichados, necesitas encontrar algunos amigos positivos y alegres. Debe haber en tu vida alguna compañía positiva, pues si no los pesimistas te hundirán y no te darás cuenta siquiera de lo que está ocurriendo.

En pocas palabras: Todos los días somos afectados e infectados por las personas y actitudes que hay a nuestro alrededor. Algunas veces necesitamos actuar —o cambiar amigos— mientras aún podamos decir: «¡Algo huele mal aquí!»

LO QUE PIENSAN LOS DEMÁS

  • REGLA 1: No todos estarán de acuerdo contigo.
  • REGLA 2: No hay problema.
  • REGLA 3: No a todos les agradarás.
  • REGLA 4: Tampoco hay problema. ¡No te vas a morir por ello!

¿Te preocupas por lo que los demás piensan? ¡Por supuesto! Todos lo hacemos. Todos queremos que los demás piensen que somos geniales, listos, atractivos y divertidos. Pero no a todos les agradarás. ¿Qué hacer al respecto? ¡Vence esa preocupación!

EMPEÑARSE DEMASIADO

¿Te has preguntado por qué a todo mundo le gustan los bebés? Es en parte porque a los bebés no les importa si agradan a los demás o no. Los bebés comen, gritan, producen ruidos y olores y nada de esto les preocupa. Los bebés no tratan de impresionar a la gente. Cuando eres bebé no tienes que ser genial, inteligente, sexy o ingenioso. ¿No es fascinante? A los bebés no les importa lo que pensemos de ellos y a nosotros nos encantan por ello. Podemos aprender algo de esto. Sé tú mismo. Esto no significa que debas ser grosero o egoísta. Significa que existe algo que se llama empeñarse demasiado.

NO TE DESESPERES

EJEMPLO: Mary está desesperada por tener un novio que la adore. ¿Es posible que lo encuentre mientras está tan ansiosa? La verdad es que no. En primer lugar, su desesperación ahuyentará a todos los chicos; en segundo lugar, cuando está desesperada no es tan atractiva.

EJEMPLO: Conoces a alguien bien parecido en una fiesta, y él o ella te dice: «Te llamaré la próxima semana». Así que tú no vas a ningún lado en una semana, ¡ni siquiera al baño! Te sientas junto al teléfono y esperas. ¿Quién llama? Todos menos esa persona. Cuando uno se sienta a esperar las cosas, éstas casi nunca ocurren.

¿Qué podemos aprender de esto? Nunca detengas tu vida por nadie. Vive tu vida en el presente. Mantente ocupado. No aguantes la respiración por nada ni por nadie. Si estás esperando la llamada de un novio, la respuesta a una solicitud de empleo o un cheque por correo, continúa con tu vida. Todo esto desafía las explicaciones lógicas, pero probablemente lo hayas experimentado en tu vida. Mientras estás desesperado por algo o por alguien, nada pasa.

Extracto del libro Sé Un Adolescente Feliz

Por Andrew Matthews

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here