LO MALO DE ANDAR DETRÁS DEL LADO OSCURO

El Antiguo Testamento está lleno de ejemplos de reyes, falsos profetas y médiums que condujeron a la nación de Israel a rebelarse contra Dios. Uno de los casos más conocidos es el del primer rey de Israel, Saúl, que empezó bien buscando la guía de Dios y fue ungido rey de Israel por Samuel (1 Samuel 9). Saúl sirvió bien al Señor hasta que se rebeló contra la voluntad de Dios (1 Samuel 15), pecado que Dios dice es lo mismo que el pecado de brujería (versículo 23).

¿Por qué pecó Saúl y rechazó la Palabra del Señor? Porque temió a la voz del pueblo más que a la voz de Dios, problema con el cual lucha mucha gente de la actualidad. El problema de la rebelión es el peor del mundo. Aunque Saúl lamentó haber pecado —o, por lo menos, lamentó haber sido pillado— no hay datos que señalen que realmente dejó sus maneras pecadoras. Igual que muchos que desobedecen a Dios, trató de arreglar su error, pero era demasiado tarde y «el Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová» (1 Samuel 16:14).

Este pasaje es difícil por dos razones. Primera, parece decir que una persona puede perder el Espíritu Santo por desobedecer, pero tenemos que saber que el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento solamente iba sobre ciertas personas en ciertos momentos para ciertas tareas. Esta intervención especial no es lo mismo que la relación personal en el Espíritu que disfrutamos hoy con Dios en nuestra calidad de hijos Suyos.

La iglesia empieza después de la cruz y se caracteriza por la presencia del Espíritu Santo que mora en ella (Efesios 1:13-14). Jesús prometió que nadie nos arrebatará de Su mano (Juan 10:28) y Pablo nos aseguró que nada—ni siquiera la desobediencia— puede separamos del amor de Dios (Romanos 8:35-39). Estamos seguros en Cristo y Su Espíritu mora en nosotros por medio de la fe en la obra de Cristo en la cruz. El Espíritu Santo no va y viene según obedezcamos o no.

EL segundo problema se refiere a la molesta idea que un espíritu malo pueda venir del Señor, pero debemos recordar que Dios es supremo y que usa a Satanás y a sus demonios como medios para disciplinar a Su pueblo, tal como lo hizo con Saúl. Esto no es distinto al hecho de que Dios usara una nación impía como Asiria «vara y báculo de mi furor» para disciplinar a Su pueblo (Isaías 10:5-6). Dios es Dios y puede usar los demonios para hacer cumplir Su voluntad si así lo quiere.

Hasta la iglesia puede entregar un miembro inmoral a Satanás «para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús» (1 Corintios 5:5) ¿Por qué? para que el mundo y su príncipe, el diablo, puedan maltratar a esa persona y, así, se produzca un cambio verdadero.

Interesante es que David tocara su arpa cada vez que el espíritu maligno venía a Saúl, y el espíritu malo se iba (1 Samuel 16:23) ¡Qué torpes somos cuando se trata de entender la importancia bíblica de la música en el ámbito espiritual! Durante el reinado de David hubo más de cuatro mil músicos nombrados para cantar día y noche en el templo (1 Crónicas 9:33; 23:5). Señal distintiva de los cristianos llenos del Espíritu Santo es cantar y hacer melodías en sus corazones al Señor, y hablarse unos a otros en salmos, himnos y cánticos espirituales (Efesios 5:18-20).

En el otro lado de la verdad está el poder destructor de la música secular. Harry el sumo sacerdote satánico, me mostró numerosos símbolos de los álbumes de discos populares que indican el compromiso y la esclavitud al satanismo. Me dijo que alrededor de 85% de los grupos musicales punk y heavy metal de hoy son «propiedad» de satanistas. Ellos se han vendido al satanismo inadvertidamente por fama y fortuna. Pocos son los artistas de estos grupos que en realidad practican el satanismo, pero la mayoría están desesperadamente perdidos, y descarrían a otros mediante el mensaje de su música sin Dios.

Después que murió el profeta Samuel, la torcida sed de conocimiento espiritual que tenía Saúl, lo llevó a buscar orientación de una médium, la bruja de Endor. Saúl se disfrazó para ir a consultar a la bruja, convenciéndola que llamara al espíritu del difunto Samuel (1 Samuel 28:8-19). La artimaña no resultó como pensaba pues Dios permitió que el mismo Samuel volviera, aterrorizando a la bruja. El mensaje de Samuel para Saúl fue de todo menos de buenas noticias. Le dijo que los filisteos iban a derrotar a Israel y que Saúl y sus hijos serían matados, (versículo 19) cosa que pasó tal como lo dijo Samuel.

Dios prohíbe claramente comunicarse con los muertos (Isaías 8:19-20); la parábola del rico y Lázaro enseña la imposibilidad actual de comunicarse con los muertos (Lucas 16:19-31). Cuando un médium dice haberse puesto en contacto con un muerto, no le creas. Cuando un psicólogo dice haber hipnotizado a un paciente, haciéndolo regresar a su vida anterior, no le creas. Cuando un médium de la Nueva Era informa haber canalizado al presente a una persona del pasado, date cuenta que no es más que un demonio o el fraude de un charlatán.

UNA IDEA VIEJA CON ROPA NUEVA

La sed de conocimiento y de poder ha llevado a muchos jóvenes a buscar la guía de médiums y espiritistas y de actividades ocultistas como adivinar la suerte, las cartas tarot, lectura de las manos, tableros ouija, astrología, encantamientos mágicos y escritura automática. «¿No hay Dios en Israel, que vais a consultar a Baalzebub dios de Ecron?» (2 Reyes 1:3). Los jóvenes que nos rodean ignoran al Dios que promete amarlos y guiarlos y, en cambio, andan buscando luz y paz en el reino de las tinieblas.

No te dejes llevar por la perspectiva del conocimiento y del poder que aleja de Dios a tantos jóvenes de nuestra sociedad. Los que buscan saber y poder en el lado tenebroso, interferirán mucho con la obra de Dios, engañando a muchos debido a las fuerzas engañosas que usan. Otras personas tendrán tanta sed de poder que hasta sacrificarán a sus propios hijos a los demonios (Salmo 106:36-38). Podemos comprobar personalmente, por nuestra experiencia en consejería, que estas cosas están pasando hoy.

Que estas tristes palabras de la Biblia nos recuerden que el enemigo puede alejar del conocimiento y del poder de Dios hasta a los creyentes, y que las mismas palabras nos animen a buscar el saber y el poder solamente de Dios: Deuteronomio 32:15-18.

ENCUENTRO CON LA VERDAD

Lee: Deuteronomio 18:9-13; 1 Samuel 15:23. Reflexiona:

  • ¿Por qué debemos tener cuidado de no metemos con médiums ni espiritistas? ¿Cuáles son algunos de los posibles efectos colaterales que podrían sobrevenir si alguien se abre a esta clase de actividad ocultista?
  • ¿Por qué la rebelión es como el pecado de adivinación o brujería? ¿Cómo se relaciona la rebelión con la arrogancia?
  • ¿Cómo se usaba la música en la adoración de Dios en la época del Antiguo Testamento? ¿Por qué debemos seleccionar con cuidado la música que escuchamos?
  • ¿Qué clase de enseñanza o costumbre de la Nueva Era ves en tu escuela; en la televisión; en la comunidad donde vives? ¿Cómo puedes evitar que te arrastre el pensamiento de la Nueva Era de nuestro mundo actual?

Responde: Uno de los grandes peligros que corremos es nuestra curiosidad por las cosas que hace la Nueva Era y el ocultismo. El atractivo del conocimiento y el poder satánicos es algo contra lo cual Dios nos advierte que debemos estar alertas. Ora y pide a Dios que te ayude a terminar tu ansia por buscar saber y poder ocultos. Pide a Dios que te revele las cosas en que has estado metido para que puedas confesarlas y renunciar a ellas.

Extracto del libro Rompiendo Las Cadenas Edición Para Jóvenes

Por Neil T. Anderson y Dave Park

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