¡Espero que, al ir viendo las posibilidades y oportunidades, tu mente esté soñando y dando vueltas en medio de un torbellino de nuevas ideas! ¿Resistes dar un paso más? Vale la pena intentarlo. ¡Créeme!

Todo este proceso de pensar y pensar y pensar tal vez pueda cansarte. Está bien. Descansa un poco, toma café, sal a caminar… ¡y sigue pensando! Muchos líderes juveniles han caído en la mediocridad, lo monótono y lo aburrido por una sencilla razón: ¡dejaron de pensar!

UN CHISPAZO A TU CREATIVIDAD

A fin de encontrar ideas geniales para tu programación, te recomiendo tener en mente los siguientes postulados:

1. La creatividad significa pensar en lo que a nadie se le había OCURRIDO.

¿Por qué nos parece que algunas personas son geniales, increíbles y están fuera de esta galaxia? Pues debido a que tienen ideas que a nosotros no se nos habían ocurrido (y porque parece que les resulta muy sencillo encontrarlas). Con un poco de esfuerzo y tiempo para pensar, estoy seguro de que podemos encontrar ideas para enseñar esa lección y realizar aquella actividad que a nadie más se le habían ocurrido (y que ojalá funcionen). La creatividad es llegar a algo nuevo partiendo de lo que ya existe.

2. Si solo existe una forma de hacer las cosas, seguramente es la EQUIVOCADA.

Para obligarme a encontrar esa idea creativa (que a nadie se le ha ocurrido), tengo que torturar mi conformismo y no dejarme en paz hasta que encuentre otra forma de hacer las cosas (aunque la forma actual dé buenos resultados). La rutina, lo metódico y lo repetitivo pueden matar tu creatividad. Si has estado dirigiendo las actividades del grupo de la misma forma por un tiempo ya, vas a tener que pensar en al menos diez formas distintas en que las cosas pudieran hacerse (está bien… quizás no fue prudente pedirte que tuvieras diez ideas nuevas… ¿qué tal veinte?). ¡Tiene que existir otra manera! No debemos rendirnos hasta que la encontremos.

3. Muchas cabezas piensan mejor que una.

El ministerio siempre es un trabajo en equipo. Y la tarea de pensar puede ser también un proyecto de muchos. Aprovecha el conocimiento, las ideas y las locuras de los demás líderes, los jóvenes y otros adultos para formular una nueva propuesta creativa (ya sea que se trate de dar una clase, organizar una actividad, etc.). Invita a otros a unirse a ti en una sesión de ideas, lanza la pregunta («¿Qué harían ustedes para?», «¿Cómo podría ser diferente la manera de…?»), y prepárate a escuchar y tomar notas. Déjalos hablar, incluso cuando parezca que dicen meras tonterías (una estupidez puede despertar el genio que hay en ti).

4. Al que anda entre gente creativa, algo se le pega.

Procura pasar tiempo con personas que respetes debido a su habilidad para encontrar nuevas ideas. En lo personal, intento reunirme de vez en cuando con amigos que laboran en el campo de las ideas. Algunos de ellos trabajan en publicidad y diseño gráfico, otros son escritores o comediantes (no profesionales, sino con el don de contar chistes), y por supuesto, algunos son líderes juveniles. De forma adicional, busco lecturas que puedan desafiar mis ideas, y me gusta leer a autores que escriben de manera distinta. Si pasas tiempo con personas creativas, ellas serán de influencia para ti.

5. Conoce, compara y adapta.

Cuando veas una idea creativa fuera de tu ministerio juvenil (incluso en otros campos no relacionados con la iglesia) trata de descubrir por qué es una buena idea. Si logras encontrar esa esencia, podrías pensar en algo similar para tu grupo juvenil. No te sugiero idear algo idéntico, ya que tus jóvenes son únicos, pero conocerlos te ayudará a saber cómo esta nueva idea, con ciertas modificaciones, podría generar el resultado esperado.

6. No se trata de ser creativos, se trata de lograr el propósito.

Si pensaste que con encontrar una nueva idea creativa (perdón por el pleonasmo) ya eres un buen líder juvenil, es momento de pedirte que dejes este libro, compres El ministerio juvenil efectivo de Lucas Leys, y te pongas a leer. El ministerio no se trata de ti (y menos de tus ideas geniales). Tiene que ver con los jóvenes (con llevarlos hacia la madurez). Es posible ser un genio creativo y no lograr que nuestros jóvenes se edifiquen. Más bien, puesto que queremos que lleguen a ser todo lo que Dios desea que sean, buscamos las mejores ideas, estrategias, alternativas, proyectos, actividades, eventos y lecciones que logren este propósito. Piensa primero en los objetivos y luego en la creatividad.

7. La creatividad puede ser espontánea, pero por lo general funciona MEJOR CUANDO ES PLANIFICADA.

Así como harías un mejor trabajo en una disciplina deportiva si dedicas el tiempo necesario a entrenarte y prepararte físicamente, lograrás mejores resultados en el campo de la creatividad si apartas un tiempo para pensar. Cada vez que debo predicar u organizar una actividad, me beneficio mucho de tener un cuaderno con mis anotaciones y leer una y otra vez las ideas que van surgiendo (trato de hacer esto durante varios días). Cuando llega el momento preciso, tengo un buen panorama del rumbo que debo tomar y un buen cúmulo de ideas peligrosas.

Extracto del libro “Estratégicos y Audaces”

Por Howard Andruejol

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