PARA PROFUNDIZAR

A continuación, encontrarás una lista de personajes bíblicos cuyos perfiles y circunstancias de vida se prestan para estudios bíblicos con jóvenes. Estas cortas notas llevan la intención de brindar un vistazo general y captar tu interés para un futuro estudio. Utiliza tus herramientas de estudio bíblico electrónicas, escribe los nombres en la casilla de búsqueda o abre una concordancia exhaustiva, y muy pronto estarás en el buen camino.

Enoc. Este personaje se menciona principalmente en las genealogías, pero lo inusual de su vida y muerte (o falta de ella) le ganó una mención especial en el Nuevo Testamento. En una de las genealogías, su vida se resume en una frase digna de un epitafio envidiable hasta el día de hoy.

Noé. Cuando el mundo a su alrededor era malo, Noé encontró el favor de Dios. La historia de Noé revela una de las primeras situaciones en la historia en las que Dios demanda una obediencia contracultural y contraintuitiva. Las menciones especiales de Noé en el Nuevo Testamento nos ayudan a interpretar su historia hoy.

Abraham. Con un hombre, Dios lanzó su historia redentora, una historia que al final nos incluyó a ti y a mí. De la nada, se le pidió a Abram que dejara su país, su casa, y la familia de su padre. Sorprendentemente, él lo hizo. Se le solicitaron algunas cosas increíbles a lo largo del camino… tuvo un pequeño episodio de debilidad en su fe… convirtiéndose en el padre de Ismael, pero luego fue incluido en Hebreos en la galería de los héroes de la fe.

Isaac. Isaac comenzó su travesía de fe con esta observación un tanto temerosa: «Aquí tenemos el fuego y la leña… pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?» (Génesis 22:7), y luego se encontró sobre un altar. Isaac recibe menos líneas en la Biblia que Abraham o Jacob, pero quizás desplegó más fe que cualquiera de ellos al no intentar superar por la fuerza a su padre anciano huyendo de la pila de leña.

Jacob. Descubrimos que la historia de Jacob lo tiene todo. Conformidad. Rebeldía. Paciencia. Impulsividad. Obediencia. Luchas con Dios. Un caminar con Dios. El recorrido de la vida de Jacob no es solamente un estudio del personaje; se trata de un mosaico de carácter en el que cada título nos da una visión única de las maneras de obrar de Dios.

José. Puedes observar cualquier punto de la historia de José, y la situación siempre resulta desoladora. Sin embargo, es José el que nos deja la frase: «Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien» (Génesis 50:20). La historia de José nos proporciona una gran lección acerca de por qué a las personas buenas les suceden cosas malas.

Moisés. Moisés escribió el libro sobre liderazgo. Literalmente. Podemos aprender algo nuevo acerca de Dios en cada etapa de su vida: su niñez afortunada, su tumultuosa juventud, su sí renuente con respecto al liderazgo, su forma de enfrentar a Faraón durante las plagas, su tiempo ante Dios que no tiene precedentes, y su tarea de liderar al obstinado y quejumbroso pueblo de Dios en su travesía hacia la tierra prometida.

Caleb. No encontrarás un mejor ejemplo de vigor en el final de la vida que el de Caleb. Sin embargo, Caleb también comenzó siendo fuerte, confiando en que Dios liberaría la tierra prometida a pesar del informe negativo de sus compañeros espías. La demostración de fe de Caleb le hizo ganar una herencia en la tierra prometida.

Josué. La vida de Josué es un ejemplo deslumbrante de las victorias que pueden esperarse cuando seguimos las instrucciones de Dios y tenemos el valor de mantenernos apegados a su Palabra.

Rahab. Rahab nos da un panorama sobre cómo ve alguien de afuera al pueblo de Dios. Su trasfondo nos ofrece esperanza a todos nosotros en cuanto a ser usados por Dios, y la mención que se hace de ella en el Nuevo Testamento indica que fue un famoso personaje de estudio aun en aquel entonces.

Débora. La vida de Débora nos da un cuadro de cómo se vive la fe con determinación, especialmente cuando el viento no sopla a favor. Mucho se puede aprender de Débora y de su gobierno a partir de la canción que escribió en Jueces 5.

Gedeón. El llamado de Gedeón constituye un ejemplo de manual sobre cómo Dios llama y usa a gente ordinaria e imperfecta. Su historia nos da gran esperanza a aquellos que nos sentimos inadecuados para la tarea o estamos experimentando una relación seca con Dios. Es también a través de Gedeón que aprendemos un rasgo muy interesante: ¡Dios ama a los perros!

Sansón. Sansón es un gran ejemplo de cómo no hacer las cosas, un cuadro de cómo resulta el liderazgo cuando el líder no puede mantener la carne bajo control. La historia de Sansón nos muestra a vuelo de pájaro cómo Dios usa a alguien a pesar de sus obvias debilidades y errores.

Samuel. Samuel es un caso único en términos de liderazgo: en parte juez, en parte profeta, en parte sacerdote. Seguro que conoces a Samuel desde los días de la Escuela Dominical por su famosa escena de «Heme aquí». Pero Samuel tiene mucho más que enseñarnos acerca de liderazgo y acerca de Dios.

El Rey Saúl. Dios les dijo a los israelitas que se lamentarían por haber sucumbido ante la presión del grupo y haber pedido un rey… Las acciones de Saúl nos permiten echar un vistazo al corazón y el carácter de Dios que raramente se ve en las Escrituras.

El Rey David. David nos mostró cómo tener éxito al seguir a Dios, cómo fallar al seguir a Dios, y cómo triunfar cuando hemos caído, como se nota en su mea culpa del Salmo 51. Y desde entonces la palabra final acerca de David es que fue un hombre de acuerdo al corazón de Dios (Hechos 13:22). Averiguar el por qué es una búsqueda que vale la pena.

Salomón. ¡Vaya! Podemos aprender muchísimo de este tipo. No solamente de sus acciones, sino también de sus escritos acerca de sus acciones (ver Proverbios, Cantares, y especialmente Eclesiastés). Sobre todo, Salomón implementó un plan que finalmente llevó a la división de Israel.

Los Reyes. Después de que la nación de Israel se dividió en dos naciones, Israel nunca tuvo ni un solo rey que se caracterizara por honrar a Dios, y Judá tuvo solamente unos pocos. Pero estos pocos reyes ofrecen un panorama fantástico de lo que Dios busca para traer un avivamiento espiritual a su pueblo.

Los Profetas. Obviamente podemos aprender mucho acerca de ellos por medio de sus escritos. Pero también se escribe acerca de varios de ellos en los libros de historia, como 1 y 2 Reyes y 1 y 2 Crónicas. Es asombroso ver cuán similar es la atmósfera espiritual que había alrededor de estos profetas a la atmósfera espiritual que rodea a los jóvenes hoy. Y probablemente no haya una mejor ventana para ver el corazón de Dios que por medio de los mensajes de los profetas.

Esdras y Nehemías. ¿Conoces esos momentos después de un retiro de jóvenes o de un viaje misionero en que los corazones están blandos y arrepentidos? Ese es el ambiente que enmarcan a Esdras y a Nehemías. Sus acciones establecen un precedente acerca de cómo mantener el impulso espiritual encendido.

Ester. Las acciones valientes de Ester a favor de su pueblo pueden brindarles a tus jóvenes una base sobre la manera de afectar la cultura secular y su entorno. Aunque Dios no se menciona por su nombre en todo el libro, su impacto en las acciones y actitudes de su pueblo resulta obvio. Que siempre sea así.

Juan el Bautista. Quizás sea por su dieta extraña o por la ropa rara, pero Juan el Bautista es el hijo modelo que encarna lo radical y extremo. Sobre todo, la interacción entre Juan y Jesús provee un gran modelo para nuestra relación con Jesús.

Los Apóstoles. Se puede rastrear y descubrir el perfil de todos los apóstoles a lo largo del Nuevo Testamento, aunque algunos son más prominentes que otros. Al conocerlos a ellos, podemos conocer a Jesús y ver un lado suyo que de otra forma perderíamos. Cuando reúnas la información de cada apóstol y analices las características de personalidad de cada uno, escoge al apóstol con el que tus jóvenes se sientan más identificados. Haz un estudio comparativo entre las acciones de los apóstoles antes de la resurrección y sus acciones después de ella.

Pablo. Encuentra los lugares en los que se describe el trasfondo de Pablo y haz una compilación de su travesía espiritual. Quizás te des cuenta de que él se parece más a nosotros de lo que habías pensado.

Los Amigos de Pablo. Pablo nunca trabajó solo. De hecho, Romanos 16 contiene saludos que mencionan a 34 individuos y a 5 grupos. Cada saludo incluye una descripción que puede enseñarnos algo acerca del trabajo en el Reino. Algunos de los nombres de este capítulo aparecen en otros lugares del Nuevo Testamento y nos proporcionan una mirada sobre las luchas espirituales de los creyentes del primer siglo.

UNA MIRADA INTERNA

Noé y otros individuos descritos en la Biblia fueron gente como nosotros. Sufrieron contratiempos. Cometieron errores. Algunas veces se levantaron con fe. Otras veces cayeron con el rostro en tierra. Estas cosas fueron escritas para advertirnos y darnos esperanza. Lo mejor de todo es que fueron escritas para que pudiéramos ver los rasgos de la paciencia de Dios, que trabaja en y por medio de personas que reflejan quién es él. Los personajes son como la huella interior del carácter de Dios.

Extracto del libro Cómo Enseñar la Biblia Con Creatividad

Por Barry Shafer

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