Dios es eterno, y así también lo son sus planes. Nuestra vida es eterna, y así deben serlo nuestros planes también. Debemos trabajar, invertir, esforzarnos por las cosas que no son temporales. Por desdicha, la rutina y las presiones del ministerio nos desgastan muchas veces al dedicarnos a cosas que son buenas, pero se acabarán. Nuestra energía es consumida muchas veces por asuntos como:

  • Cumplir con un cronograma de reuniones.
  • Terminar un libro de pláticas para los jóvenes.
  • Alcanzar una asistencia promedio esperada.
  • Mantenernos dentro del presupuesto estipulado.
  • Colocar la decoración del salón e instalar el equipo de sonido.
  • Comprar, preparar, cocinar y quemar los alimentos para el campamento (por favor, asegúrate de nunca comprar tú los alimentos… eso lo puede hacer alguien más)

• ¿Qué otras situaciones de tu ministerio juvenil están consumiendo hoy tus recursos?

Todo eso está bien siempre y cuando te ayude a alcanzar la expectativa de Dios para tu ministerio juvenil. Es decir, invertir en las R-E-L-A-C-I-O-N- E-S. Según Mateo 22, estas R-E-L-A-C-I-O-N-E-S giran alrededor de tres ejes importantes:

  • Una relación de amor con Dios
  • Una relación de amor con los cristianos
  • Una relación de amor con el mundo.

Las personas son eternas y nuestra relación con ellas puede ser determinante hoy y por toda la eternidad. ¡Los líderes estratégicos y audaces no están preocupados solo por las cosas que pueden ver y tocar, sino por aquellas que tienen trascendencia fuera de este mundo! Lo más importante para tu ministerio juvenil debe ser que tú y tus jóvenes crezcan constantemente en estas tres R-E-L-A-C-I-O-N-E-S dinámicas. ¡Esa es la gran expectativa de Dios!

  • Detente un momento y repasa la lista de expectativas que escribiste al inicio de este capítulo. ¿Cuáles de ellas son útiles para desarrollar estas tres relaciones de amor?
  • Ahora haz una breve evaluación de tu ministerio actual. ¿Cuánto de lo que haces cada semana aporta algo a este gran mandamiento?

TERRENAL Y POPULAR VERSUS ETERNO E IMPOPULAR

  • «¿Qué predicador o banda estará en tu gran actividad?» versus «¿Qué está haciendo Dios en medio de nosotros?»
  • «¿Cuántos jóvenes hay en tu grupo?» versus «¿Cómo está cada joven de tu grupo?»
  • «¿Cuántos jóvenes fueron a tu actividad?» versus «¿Con quiénes tuviste conversaciones significativas?»
  • «¿Dónde están tus jóvenes hoy?» versus «¿Dónde estarán dentro de diez años?»
  • «¿Cuán buenas figuras públicas son tus jóvenes?» versus «¿Cómo es la devoción secreta de tus jóvenes?»

AL ACECHO DE LAS RELACIONES DINÁMICAS

Tratemos ahora de traducir un poco más estas tres relaciones de amor para ayudarnos a visualizar de manera más concreta de qué se tratan. En ocasiones puede ser difícil explicarlas o evaluarlas. Por lo tanto, los siguientes textos te ayudarán a expresar esa misma relación de manera muy específica:

  • Juan 14:15; 15:10; 1 Juan 5:3. ¿Cómo sabemos que amamos a Dios?
  • Juan 15:12,13; 1 Juan 3:16-18. ¿Cómo sabemos que amamos a otros discípulos de Jesús?
  • Juan 3:16; 17:15-18; Mateo 5:13-16. ¿Cómo sabemos que amamos al mundo?

Recuerda. Una relación de amor con Dios. Una relación de amor con los cristianos. Una relación de amor con el mundo. Estas son sin lugar a dudas tres R-E-L-A-C-I-O-N-E-S eternas en las que cada uno de nosotros debe invertir. Por lo tanto, los líderes estratégicos y audaces concentran su mayor esfuerzo en asegurarse de que cada actividad del ministerio, cada reunión, cada tema y cada canto representen un paso más a fin de alcanzar la expectativa de Dios.

¿Qué actividades o programas crees que son o serían útiles en tu ministerio para alcanzar estas expectativas? Completa la siguiente tabla:

  • Que los jóvenes aprendan a amar a Dios en obediencia.
  • Que los jóvenes aprendan a amar a los cristianos por medio del servicio.
  • Que los jóvenes aprendan a amar al mundo con su compasión y su testimonio.

Esa debe ser la prioridad en tu ministerio. Tu expectativa, y ojalá la de la iglesia en general, debe ser ver crecer a cada joven y señorita en su vida de obediencia, servicio, compasión y testimonio.

• ¿Cómo crees que serán afectadas estas relaciones hoy para toda la eternidad?

NUESTRO ÉXITO EN EL MINISTERIO JUVENIL

Lideramos nuestra vida y la de cada miembro del grupo para que crezca constantemente en su R-E-L-A-C-I-Ó-N de amor a Dios por medio de la obediencia, en su R-E-L-A-C-I-Ó-N de amor a los cristianos por medio del servicio, y en su R-E-L-A-C-I-Ó-N de amor al mundo por medio de la compasión y el testimonio. Dicho de otra manera, la expectativa de Dios es que seamos verdaderos adoradores, discípulos y testigos.

¡EN MARCHA!

  • Del uno al diez (siendo diez la mejor evaluación), ¿cómo calificas tu vida de amor a Dios en obediencia? ¿Por qué?
  • ¿Cómo calificas tu vida de amor a los cristianos a través del servicio? ¿Por qué?
  • ¿Cómo calificas tu vida de amor al mundo con tu compasión y tu testimonio? ¿Por qué?
  • ¿Qué crees que sucedería en tu grupo de jóvenes si todo lo que somos y lo que hacemos se concentrara en esta prioridad?
  • ¿Qué consideras que necesitaría ser modificado en tu ministerio para lograr esta expectativa?
  • ¿Cómo podrías orientar tu liderazgo en los próximos días hacia estos resultados?
  • ¿Qué ocurrirá si no haces progresivamente los ajustes necesarios en tu vida y tu ministerio juvenil?
  • Para finalizar, menciona las tres lecciones más importantes que recordarás de este capítulo. ¿De qué maneras crees que estas ideas comenzarán a afectar tu liderazgo a fin de convertirlo en uno más estratégico y audaz?

Extracto del libro “Estratégicos y Audaces”

Por Howard Andruejol

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