Es sabio tener una relación de confianza mutua con alguien que puede ayudarte cuando eres tú quien necesita una evaluación, cuando te sientes atrapado o necesitas ayuda para una referencia. La mayoría de terapeutas con licencia tienen un colega (a menudo con más experiencia y entrenamiento avanzado) al que regularmente visitan para consultas y supervisión profesional. Manteniendo anónimas las identidades de las personas involucradas, ellos revisan casos específicos y hablan acerca de cómo debieran proceder.

Algunas iglesias tienen terapeutas contratados que revisan los casos difíciles con líderes juveniles. Iglesias y grupos paraeclesiásticos a veces contratan terapeutas locales para servicios de consulta. El acceso a algún nivel de respaldo profesional es el mejor interés de la comunidad de la iglesia, siempre y cuando la información se mantenga de manera confidencial.

El derecho de un padre de saber qué está sucediendo en la vida de un menor requiere consideración delicada en situaciones de crisis (pensamientos o conductas suicidas u homicidas, crisis de embarazo, abuso de sustancias, etc.). Esto es especialmente complicado cuando un joven no reconoce la necesidad de involucrar a sus padres en la solución, o se rehúsa fuertemente a cooperar si están involucrados.

Hay ocasiones en las que actuar en la búsqueda del mejor interés del menor representa frustrar su deseo a corto plazo de ocultar ciertas cosas de sus padres. Estas ocasiones son pocas, y no muy a menudo, pero debes estar preparado para las mismas.

Los jóvenes, generalmente, temen herir a sus padres y quieren su apoyo. Cuando este no es el caso, hay una señal de un problema más profundo (o al menos otro problema).

Darle a los jóvenes una oportunidad de contar su propia historia nace de la convicción de que nuestro trabajo implica también ayudarles a recuperar una medida apropiada del control. Si tomamos el control de sus historias, contribuimos a mantenerlos fuera de balance.

También existen beneficios para los padres. Estar presentes cuando un joven revela su dilema al padre le da la seguridad a este último de que la historia fue filtrada a través de perspectivas de alguien más que se preocupa por el joven. Provee un filtro emocional para mantener a todos enfocados en resolver el problema, y reasegura tanto al padre como al hijo de que no están solos en el camino a resolver la crisis.

La mayoría de líderes juveniles preferirían nunca violar los deseos de los jóvenes al revelar un secreto tóxico. De hecho, en el caso más extraño, cuando debes pasar sobre la idea del joven, él tal vez prefiera alejarse de ti; es decir, es posible que ya no te quiera (o confíe en ti). Ya que tu primera obligación en una crisis es preservar la vida, esta es una decisión lamentable, pero que vale la pena. Puedes trabajar en restaurar la relación con el tiempo.

Una vez que determinas que involucrar a los padres o tutores es buscar el mejor interés del joven, es correcto informar al muchacho de tu decisión (excepto en circunstancias extraordinarias en las que esto pueda agravar el problema y poner al joven en un riesgo mayor). Esta es la última oportunidad de impulsarle a ser parte integral del proceso. «Si lo hago, estaré tomando el control de tu historia, y no es eso lo que quiero. Si tú lo haces, estarás tomando el control de tu historia, lo cual es lo que creo que quieres también. Déjame ayudarte y estar allí contigo para presentar el caso con tus padres».

Al informarle al joven de tus intenciones, estás comunicando varios mensajes importantes:

  • Te respeto y no haré nada a tus espaldas. No seré parte de una conspiración para tomar el control de tu vida.
  • No tengo nada que esconder. Quiero que me escuches decir lo que creo que tus padres necesitan saber, y darte la oportunidad de agregar lo que quieras decir.
  • Te quiero lo suficiente como para arriesgar nuestra amistad, la cual valoro muchísimo, con tal de protegerte de un daño mayor.

Existen muy pocos aspectos del ministerio juvenil, si es que hay alguno, que requieren una sensibilidad mayor. La amistad es un balance frágil, la parte vital de la adolescencia. Hacer lo que la amistad requiere no siempre será comprendido o apreciado por los adolescentes, o sus padres, en todo caso. Pero si la vida de un joven es restaurada, o una familia es restaurada en el proceso, el precio que hayas pagado valdrá la pena.

Extracto del libro Cómo Ayudar a Jóvenes en Crisis.

Por Jim Hancock y Rich Van Pelt

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