El liderazgo interpersonal es hacia afuera. Dios te ha creado con la capacidad de ser una influencia para otras personas por medio de tus pensamientos, palabras y acciones. Tu vida inevitablemente afecta a los que te rodean. ¡Y eso se convierte en una reacción en cadena!

En un sentido muy natural, las personas que desarrollan un gran potencial en cuanto al liderazgo interpersonal pueden verse tentadas por dos graves peligros. Uno de ellos es liderar a los demás hacia sí mismos. Tal cosa implica atraer o fascinar a las personas de una manera egoísta o incluso idólatra. El otro, es simplemente liderar a otros para que se alcancen resultados, metas o logros a nivel grupal o corporativo. Esto significa aprovecharse de los demás. Ambos son peligros que debemos evitar con mucha cautela.

Para nosotros, como hijos de Dios, lo más importante es guiar a los demás hacia Dios y su voluntad. No queremos atraer a los jóvenes hacia nosotros mismos ni solo llevarlos a alcanzar nuestras metas. Queremos desarrollen madurez. Para ello, por supuesto, aprovecharemos las relaciones con los líderes y los procesos que como equipo hemos diseñado para obtener las metas que queremos alcanzar. Sin embargo, siempre recordaremos que nuestro éxito va más allá.

  • ¿Cuáles crees que son las cualidades más importantes para liderar bien a otros?
  • ¿Cómo te evalúas a ti mismo(a) con relación a esas cualidades?
  • ¿En cuáles te gustaría trabajar en las próximas semanas a fin de fortalecerlas?

INFLUENCIA IRRESISTIBLE

Tu liderazgo intrapersonal será el mejor fundamento de tu liderazgo interpersonal. Ningún liderazgo ha fracasado tan duro por problemas de carisma o falta de habilidades como el liderazgo que se desploma por falta de carácter. ¡Una vez que tu vida está siendo transformada, es hora de considerar cómo vas a afectar a los demás!

  • ¿Qué o quién crees que te ha ayudado más a obedecer a Dios en tu crecimiento personal? Piensa específicamente en situaciones en las que decidiste dejar de desobedecer y comenzar a cambiar.
  • ¿Cómo aprendiste a involucrarte en el servicio a otros cristianos?

¿Quién te motivó o involucró? Piensa en el ministerio que haces dentro de la iglesia, pero también en aquellas oportunidades en las que serviste a otros fuera de un culto o sin que mediara una responsabilidad eclesiástica.

  • ¿Quién te enseñó a amar y compartir tu fe con otros?

Estoy seguro de que los libros, las predicaciones, los seminarios y los programas de radio y televisión juegan un papel influyente en nuestras vidas. Ellos nos enseñan, afectan, motivan e inspiran. ¡No obstante, la mejor influencia es aquella que otras personas ejercen de forma directa sobre nosotros! Las mejores lecciones de vida proviene de las RELACIONES que tenemos con personas maduras. ¡El tipo de liderazgo interpersonal que va a provocar cambios en tus jóvenes debe ser relacional!

COMPRENDE EL PODER DE LAS PEQUEÑAS COSAS

  • Llama a los jóvenes el primer día de clases y ora por ellos.
  • Envíales a los chicos las fotografías que les tomaste durante una actividad del grupo de jóvenes.
  • Pasa por sus trabajos solo para saludarlos.
  • Asiste a la etapa final de sus partidos deportivos (aunque puedes ir antes, llegar a lo último permite la oportunidad de relacionarse con los jóvenes después del juego).
  • Envíales su comida favorita el día de su cumpleaños.
  • Llama a los padres de los jóvenes para expresarles tu satisfacción en cuanto a ellos (por ejemplo, puedes decir: «¡Sra. Pérez, su hijo está haciendo unas gráficas maravillosas en la computadora para nuestros grupos pequeños!»).
  • Pega notas de afirmación en la puerta del frente de la casa durante los exámenes y otros momentos de tensión. (Toca a la puerta y desaparece). En realidad, pega notas de afirmación directamente en los jóvenes.
  • Invita a los jóvenes a comer.
  • Deja que un grupo de jóvenes (del mismo sexo) pase la noche juntos.
  • Sigue interesado durante los días siguientes por un joven que haya hecho peticiones de oración.
  • Utiliza a los jóvenes como ilustraciones positivas en tu mensaje o estudio bíblico. (Es siempre aconsejable obtener permiso primero).
  • Envía tarjetas postales cómicas sin razón alguna.
  • La noche antes de un examen importante, llévales comida (una hamburguesa con doble queso).
  • Pídeles a los jóvenes que oren por ti (uno a uno).
  • Recuerda los nombres de los jóvenes y úsalos cuando hables con ellos.

Extracto del libro “Estratégicos y Audaces”

Por Howard Andruejol

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