Después de luchar durante dos años con el griego en el Seminario, me preguntaba por qué, si Dios es un Dios de amor, tuvo que enviar a su Hijo en un tiempo en el que el idioma predominante en el mundo era el griego. ¿Por qué no esperar hasta que algo más fácil surgiera, algo como, digamos, el latín? Pero Dios sabía lo que estaba haciendo (y para que quede registrado, él es un Dios de amor).

Muchos han considerado el caso de que fuera debido a que el lenguaje griego de los tiempos de Jesús contenía palabras e imágenes que no se encontraron en ningún otro idioma ni entonces ni antes. Y eso me llevó a preguntarme si el idioma no habrá jugado un papel providencial en el tiempo de Dios para que enviara a Jesús al mundo en el momento en que lo hizo.

El hecho de que el antiguo griego tuviera varias palabras para expresar el concepto de amor, cada una proveyendo un único y vital matiz, parece más que una pura coincidencia. Consideremos el término «ágape». Este es el amor de Dios, que lo caracteriza y el que le da la motivación para buscar una relación con nosotros. Muchas palabras griegas se han popularizado en el círculo cristiano porque sus matices resultan mucho más ricos que cualquier otro idioma.

Cuando tú leíste ágape en el párrafo anterior, inmediatamente entendiste que estaba hablando de sacrificio incondicional, del amor al estilo de Cristo, de algo más profundo que el amor sexual, amor fraternal, o amor por los nachos con salsa. Y cuando escuchas algo que habla de «koinonia», sin duda alguna sabes a qué tipo de compañerismo se hace referencia: no a una simple reunión para cenar, sino a una participación y a llevar las cargas los unos de los otros.

En cada uno de estos ejemplos el idioma griego nos ayuda a tener un mejor y completo panorama de un elemento clave en la historia de la redención de Dios.

KATARTIZO

Aunque no lo creas, los griegos también nos dieron una palabra que describe un mejor y completo cuadro del estudio bíblico. Pero se trata de una palabra no tan conocida… De hecho, suena bastante pesada y abrupta. Esa palabra es «katartizo», y normalmente se traduce por «equipar». Dudo mucho que alguna vez hayas escuchado un sermón o una charla sobre katartizo. Y me imagino que cuando viste la palabra «equipar», tu mente se fue a «entrenar»: darle herramientas a un joven para que sea capaz de defender su fe. Enseñar a nuestros líderes a… bueno, enseñar y liderar.

Una palabra bien usada (o hasta usada por demás) en la iglesia, «equipar», se ha convertido en una palabra sin vida para muchos de nosotros. Pero, así como tantas de las mejores palabras de Dios, y los conceptos que incluyen, a través de las décadas han ido perdiendo su chispa, «katartizo» (equipar) significa algo más de lo que pensamos. Algo sobrenatural. Algo poderoso. Algo que tiene una recompensa inigualable.

UN POCO DE TRASFONDO

En el mundo griego secular, «katartizo» era una palabra práctica. ¿Cuán práctica? Aquí hay una lista de las muchas disciplinas a la que los griegos la aplicaban:

  • En la arquitectura, katartizo significaba restaurar las paredes de una ciudad o santuario.
  • En la hospitalidad, el mayordomo de la casa podía practicar katartizo al preparar una habitación confortable que estaba completamente equipada para un huésped honorable.
  • En la costura, katartizo describía a un atuendo listo para usar que se había realizado ensamblando varias piezas de tela.
  • En la cocina, katartizo conllevaba la idea de que una comida estaba hecha y lista para ser ingerida.
  • Farmacéuticamente, se consideraba perfecta (katartizo) a una poción una vez que hubiera sanado a un enfermo.
  • En medicina, katartizo se refería a colocar en su lugar un hueso roto, restaurarlo para que funcionara, dejarlo listo para que fuese útil.
  • En el uso naval, los soldados usaban katartizo para describir la preparación de un barco o una flota para navegar e ir a la batalla.
  • En la pesca, katartizo era el término empleado para remendar una red rota.
  • En contabilidad, katartizo se usaba para referirse a la preparación de un pago.
  • En educación, katartizo se refería a un maestro que preparaba a un niño para la edad adulta.
  • En política, la palabra significaba restaurar facciones contrarias y llevarlas a una unidad.

¿Lograste ver el punto en común? Cada uso de katartizo conlleva la idea de «atravesar por un período de preparación». De hecho, notarás que algunas veces a esta palabra se la interpreta en las Escrituras como «completo o perfecto», no en un sentido teológico (como con la palabra griega telios, que se refiere a una moral y un carácter completos, o a la madurez espiritual), sino en el sentido de estar «completamente preparado». Completamente equipado. Listo para ir.

Cuando los escritores del Nuevo Testamento, como Pablo, buscaban una palabra para transmitir la idea de «preparar» en un sentido espiritual, parecería que utilizaban intencionalmente el término katartizo. Algunos estudiosos afirman que el Nuevo Testamento contiene los primeros escritos que aplican esta palabra en una forma espiritual, sacándola del ámbito práctico y trasladándola al reino sobrenatural. 15 de las 19 veces en que se utiliza katartizo en el Nuevo Testamento se hace en una forma espiritual con el fin de ser aplicada a la fe individual o de la iglesia. Las otras 4 veces se da en un sentido particular y secular, incluyendo Marcos 1:19, en el que se relata que Jesús miraba a Santiago y Juan reparar sus redes para enfrentar un día de pesca exitoso. Entonces, ¿qué sería lo que Dios estaba tratando de señalarnos cuando hizo que por la mente de los escritores inspirados por el Espíritu pasara esta palabra?

En lugar de que yo sea el que les explique lo que he descubierto sobre katartizo, lo iremos descubriendo juntos en el espíritu del estudio inductivo. Y aquí va un adelanto: este ejercicio resultará una buena práctica en el estudio de las Escrituras. Y el producto final te proveerá un modelo que puede ser implementado para equipar a cualquier ministerio juvenil.

1. DIOS, MUÉSTRAME

Los tres casos en los que katartizo es traducido como “equipar” (en la mayoría de las versiones del Nuevo Testamento) se encuentran en Hebreos 13:21, 2 Timoteo 3:17 y Efesios 4:12. Lee los siguientes pasajes y pídele: Dios, muéstrame. Cada vez halles alguna forma de la palabra “equipar”, márcalo con un resaltador de palabras. Luego considera el entorno de la palabra y nota qué es lo que equipa, quién es el que equipa, quién está siendo equipado y el resultado de ese equipamiento. Tómate un momento para escribir la información que se encuentra debajo de cada pasaje.

El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno. Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Hebreos 13:20-21)

  • ¿Qué o quién equipa?
  • ¿Quién está siendo equipado?
  • ¿Cuál es el resultado?

Pero tú, permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido, pues sabes de quiénes lo aprendiste. Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras, que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:14-17)

  • ¿Qué o quién equipa?
  • ¿Quién está siendo equipado?
  • ¿Cuál es el resultado?

Pero a cada uno de nosotros se nos ha dado gracia en la medida en que Cristo ha repartido los dones. Por esto dice: «Cuando ascendió a lo alto, se llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres.» (¿Qué quiere decir eso de que «ascendió», sino que también descendió a las partes bajas, o sea, a la tierra? El que descendió es el mismo que ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo.) Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo. Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas. Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro. (Efesios 4:7-16).

  • ¿Qué o quién equipa?
  • ¿Quién está siendo equipado?
  • ¿Cuál es el resultado?

Extracto del libro Cómo Enseñar la Biblia Con Creatividad

Por Barry Shafer

Lee la continuación de este tema AQUÍ.

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