1 de enero de 2005. Tres docenas de adolescentes son transportados a una sala de emergencia en Minot, Dakota del Norte, por lesiones sufridas durante una fiesta de Año Nuevo. Hay 3 d ellos hospitalizados, los demás son atendidos y dados de alta. Los heridos representan cerca de un tercio de los jóvenes entre 12 y 19 años que asistieron. Las heridas son resultado de deslizarse en la nieve con trineos; de hecho, no tanto tirarse de trineos sino montarse en cajas de cartón y correr colina abajo en una rápida caída. Hay un letrero en un poste que dice NO DESLIZARSE. La policía local dice que los trineos golpearon rocas, un poste eléctrico y chocaron entre sí. El grupo local de una organización de alcance cristiano estaba patrocinando la fiesta, y el director explicó que algunos de los participantes bajaron por la colina equivocada. Pero dijo: los padres de los lesionados son «llenos de gracia». Dice que la mayoría de padres cree que su organización busca amar y ayudar a los chicos a crecer mental, física y espiritualmente… Bueno, tal vez no mucho físicamente.

CINCO RAZONES POR QUÉ

¿Por qué tantos líderes juveniles hacen tantas cosas tontas? ¿Por qué hay tantas brechas de seguridad acompañadas de expresiones de esperar que los padres sean «llenos de gracia» porque, después de todo, teníamos buenas intenciones?

1. IGNORANCIA. La mayoría de líderes juveniles son voluntarios, y es posible que sean comprensiblemente ingenuos acerca de las responsabilidades éticas y legales de trabajar con menores de edad. Esta gente no está construyendo ministerios; están sirviendo a los jóvenes y sus familias al patrocinar a un grupo de jóvenes; o son chaperones en una salida. Ellos no leyeron un manual o asistieron a un seminario sobre responsabilidad legal, porque ni siquiera saben que existen tales cosas. Son personas con buen corazón que podrían ser excusadas por lo que no saben.

Pero no hay excusa para empleados y oficiales de organizaciones exentas de impuestos, de quienes se espera que sepan que las iglesias y organizaciones paraeclesiásticas tienen la obligación de cumplir con los mismos requisitos legales que, por ejemplo, los colegios y los campamentos. Muchos líderes juveniles contratados, juntas directivas de iglesias y líderes de organizaciones tienen un conocimiento práctico de estas responsabilidades. De hecho, en este punto, aquellos que se mantienen ignorantes lo hacen a propósito, como si lo que no saben pudiera hacerles daño. Para que quede registro, si algo va mal debido a la negligencia, los líderes juveniles y sus organizaciones son responsables, ya sea que conozcan la ley o no.

2. FINGIMIENTO PERSONAL. Algunos líderes juveniles se aferran a lo que el profesor David Elkind llama fingimiento personal; la insidiosa noción de que las cosas malas solo le suceden a otros. A veces se requiere de una mala experiencia para motivar a estas personas a ser proactivas y tomar medidas preventivas. (Leáse también orgullo, arrogancia, etc.).

3. AUTORIZACIÓN. Conocemos una buena cantidad de líderes juveniles que, regularmente y sin disculparse, rompen cada regla en el libro de responsabilidades porque creen que las reglas son excesivamente restrictivas e irreales para trabajar con adolescentes. Como consecuencia, muchas de las actividades de su grupo juvenil son demandas (e incluso catástrofes) a punto de suceder. No estamos diciendo que pensamos que los líderes juveniles están obligados a irse por lo seguro siempre, solo que todos estamos obligados a hacer todo lo que hacemos, de la manera más segura posible, así sea jugar pelota o escalar una roca.

4. DESEO DE SER QUERIDOS. ¿A quién no le gusta ser querido? La mayoría de líderes juveniles prefieren decir sí que decir no, prefieren ser vistos como personas geniales, en lugar de convencionales; les gustaría ser conocidos por crear aventura y diversión. Esto es algo justo, a menos que eso implique valorar más el ser querido que velar por la gente a la que servimos. Si todo va bien, esto es inmadurez… Si todo va mal, podría llegar a resultar criminal.

5. FALTA DE VOLUNTAD PARA PAGAR EL PRECIO. Existen implicaciones fiscales adjuntas a la responsabilidad del ministerio juvenil. Algunos ministerios simplemente no están listos para pagar el costo de revisar el contexto de los voluntarios y trabajadores asalariados. Requerir un radio razonable entre jóvenes y el equipo de trabajo en los eventos requiere más planificación y puede involucrar costos más elevados. Algunos preferirán arriesgarse.

ARRIESGARSE

El problema es que atreverse es hoy en día más riesgoso que nunca. Si el abogado Carl Lansing está en lo correcto cuando afirma que «el número de demandas y otras acciones legales en contra de algunas personas de ministerios cristianos, ocasionó que este campo emerja como una de las “industrias crecientes” de más rápida expansión para los abogados». Bueno, en esta economía, ¿a quién no le interesaría una industria creciente?

Los líderes juveniles no pueden simplemente alegar ignorancia en asuntos legales o éticos. Jesús oró para que sus seguidores estuvieran en el mundo, pero no fueran del mundo Estar en el mundo siempre implica vivir como ciudadanos responsables.

Si eso te hace querer decir: «¡Oye, solo quiero amar a los jóvenes, por el amor de Dios!», eso es maravilloso. De verdad afirmamos el papel de cultivar una amistad entre adultos y jóvenes. También afirmamos que es esencial darse cuenta que esas amistades no están en el vacío. Cuando intencionalmente escoges ayudar a otra persona, asumes el riesgo de responsabilidad si las cosas no salen bien.

Tal vez no debiera ser así, pero lo es. La triste realidad es que algunas personas entablan demandas por malicia o capricho. Agrega a este número las acciones civiles y criminales basadas en evidencia de negligencia o malas acciones, y empezarás a ver el cuadro completo.

Jesús sabía que las personas que le seguirían serían acusadas de malicia, acusación, mala interpretación y difamación, porque así es como nuestro enemigo opera. El nombre Satán, de hecho, significa acusador. Sembrar duda en la bondad de Dios al desacreditar a su pueblo parece una victoria doble para él. Estas no son noticias nuevas. Cuando envió a los doce discípulos en un proyecto misionero,

Jesús dijo: «Los envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas. Tengan cuidado». La astucia y la sencillez se manejan juntas en la caja de herramientas del discípulo.

Los líderes juveniles son notablemente ingenuos cuando se refiere a asuntos de responsabilidad legal. El único momento en el que la mayoría de líderes juveniles piensa en asuntos legales es cuando los jóvenes llegan al retiro sin los formularios de cobertura médica (y esperando lo mejor, todavía les permitirán subir al bus de la iglesia). Pocos realmente pensamos en las implicaciones de trabajar con jóvenes en un contexto cultural en el que la mayoría de personas parecen sospechar de los líderes religiosos y su «producto». Para la mayoría de líderes juveniles, ser «astutos como serpientes» significa protegerse a sí mismos de las bromas pesadas de los jóvenes, y cultivar una conciencia funcional de cómo una equivocación menor se puede convertir en un caso federal.

Las personas están poniendo atención a lo que los líderes juveniles hacen, cuando lo que los líderes hacen es innecesariamente peligroso. Así que, ovejas entre los lobos, astutos como serpientes, inocente como palomas, ¿cómo se conjuga todo esto en nuestro desenvolvimiento diario con los jóvenes y sus familias? El panorama completo de los asuntos legales y éticos es más grande de lo que podemos abarcar. Hay libros excelentes de este tema que debieran ser una lectura requerida para quien administra o supervisa un programa de ministerio juvenil.

Extracto del libro Cómo Ayudar a Jóvenes en Crisis.

Por Jim Hancock y Rich Van Pelt

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