LA VIDA ESPIRITUAL NO SE VIVE AISLADA

Por alguna razón que no logro explicar a cabalidad (quizás se deba a la cultura en la que vivimos o a la falta de entendimiento bíblico, no lo sé), hemos aprendido que la vida espiritual se limita a mi relación personal con Dios. Vas a un culto para cantarle a Dios y escucharle. Lees la Biblia para que Dios te hable y oras para hablar con él. Cuando surgen las victorias o caes en la derrota, estas solo… tú, Dios y nadie más. Si has estado aprendiendo (y por lo tanto enseñando) que la vida espiritual es una relación individual con Dios, no has visto el panorama completo que él tiene en mente.

Lee los siguientes pasajes y explica el papel que las demás personas deben jugar en tu vida espiritual: Hechos 2:44-47, Juan 13:35, 1 Juan 3:16-18, 1 Tesalonicenses 5:11, Hebreos 10:24, 25, Gálatas 6:1, 2, Efesios 4:16, 1 Corintios 12:26.

Repasa ahora tus respuestas. ¡Aquello que necesitas es lo mismo que debes compartir! Tu grupo de jóvenes pude ser esa familia espiritual, un cuerpo, un equipo, una comunidad dinámica donde juntos crecemos a fin de dar y recibir lo que necesitamos para vivir. ¡Ese es el rostro de la comunión! ¿Se ve así tu grupo de jóvenes? ¿Se sienten así tus jóvenes?

CÓMO SE VEN LAS METAS DEL MINISTERIO JUVENIL DESDE AHORA HACIA LO NUEVO

Con las metas de AHORA

  • Los jóvenes aprenden acerca de la fe y la vida entre ellos y con algunos adultos.
  • Los jóvenes cuentan los unos con los otros para ayudarse a llevar las cargas de la vida.
  • Los jóvenes usan sus dones para servirse entre ellos.
  • Los jóvenes dejan el ministerio juvenil con algunos muy buenos recuerdos y grandes amigos.
  • Los jóvenes tienen un buen fundamento sobre el cual pueden edificar su fe.

Con las metas NUEVAS

  • Los jóvenes aprenden acerca de la fe y la vida con una gran variedad de personas de todas las edades.
  • Los jóvenes cuentan con varios adultos que los ayudan a llevar las cargas de la vida.
  • Los jóvenes usan sus dones para servir a todo el cuerpo de Cristo.
  • Los jóvenes dejan el ministerio juvenil y asimilan sin dificultad su lugar en la familia extendida de la iglesia.
  • Los jóvenes ingresan a la vida de la congregación listos para crecer como miembros de la familia de Dios.

Las relaciones interpersonales tienen distintos niveles y siempre requieren de tiempo e iniciativas a fin de profundizarlas.

  • ¿Cuentas tú con personas a tu alrededor para recibir el apoyo espiritual que mencionan los textos anteriores? ¿Cómo llegaron a esa relación tan profunda? ¿O por qué crees que no has establecido una relación como esa?
  • ¿A quiénes les brindarás la clase de apoyo espiritual que mencionan los textos anteriores? ¿Cómo llegaron a esa relación tan profunda? ¿O por qué crees que no has establecido una relación como esa?

JUNTOS, PERO NO UNIDOS

Recuerda que es posible estar en medio de un grupo de gente (grande o pequeño) y de todas maneras vivir desconectado de los demás. Es posible que tengas amigos o conocidos, pero que no llegues a desarrollar una verdadera comunión. Debes tomar la iniciativa y dedicar un tiempo para cultivar este tipo de relaciones. Mañana te lamentarás de no haber comenzado hoy. Tus jóvenes pueden también asistir a un sinnúmero de actividades, pero pasar por alto que lo más importante en la vida es desarrollar una relación de amor con otros. ¡No lo olvides, esa es la gran expectativa de Dios!

¿Qué podemos hacer entonces para conducir a nuestro grupo a este tipo de comunión? Sugiero que trabajemos en desarrollar tres conexiones vitales.

CONEXIÓN Nº 1: LÍDER-JÓVENES

El primer paso significativo que debemos dar es desarrollar relaciones personales significativas con varios de nuestros jóvenes. Digo varios, porque profundizar con todos no es una expectativa realista.

  • ¿Con qué jóvenes o señoritas del grupo crees que tienes ya una buena relación? Escribe sus nombres.
  • ¿Crees que esa relación podría profundizarse si le dedicas tiempo y cuidado? ¿Cómo podrías lograrlo?

Te presento acá una descripción de los cuatro niveles a considerar:

1. CONTACTANDO (requiere iniciativa).Este es el nivel al que todos los líderes pueden llegar con todos o casi todos los jóvenes. Es el nivel básico, la etapa inicial de una relación en la que recién se conoce a un joven por primera vez o quizás reconoces a un joven, pero nunca has tenido contacto personal con él o ella. Este contacto puede ocurrir a raíz de una actividad del grupo juvenil o como resultado de un contacto espontáneo en la escuela, un centro comercial, un restaurante, etc.

2. CONECTANDO (requiere discernimiento y dedicación).Este es el nivel en donde el líder debe discernir si una relación puede llegar a ser más profunda. Si el nivel de contacto dio resultado, es tiempo de comenzar a buscar algún punto de conexión. ¿Qué punto en común tienen para que les des una razón suficiente a fin de seguir conociéndose?

3. CUIDANDO (requiere paciencia, tiempo y amor).En este nivel el líder debe cuidar de los jóvenes de modo deliberado, aprovechando las oportunidades de ministerio. Este tipo de cuidado comienza a surgir de maneras simples y va en aumento hasta alcanzar la forma de un tiempo juntos muy concreto. Se trata del nivel en el que el líder comienza a demostrar un interés personal por la vida del joven.

4. COMPROMETIENDO (requiere sacrificio, tiempo, amor y sabiduría).En este nivel se establece una relación selectiva con uno o dos jóvenes en la que el líder puede desafiar sus acciones, personalidades, elecciones y dar directivas específicas en cuanto a la vida espiritual y el alma del joven.

Toma un tiempo para memorizar estos cuatro niveles: contactando, conectando, cuidando y comprometiendo. Te invito ahora a que hagas un plano de tus relaciones con los jóvenes y las señoritas de tu grupo. Completa el siguiente cuadro, colocando el nombre de cada uno de ellos en la columna que corresponda según el nivel actual de la relación:

Varones / Mujeres:

  • Sin Relación: Nunca han tenido una conversación.
  • Contactando: Sabes su nombre y lo saludas. Al menos has tenido una conversación.
  • Conectando: Han tenido más conversaciones debido a intereses o gustos en común.
  • Cuidando: Te interesas en su vida espiritual y hablas acerca de sus decisiones.
  • Comprometiendo: Eres un mentor para él/ella.
  • ¿En quiénes te concentrarás durante los próximos tres meses para avanzar a un nivel superior en la relación?
  • ¿Qué cosas específicas podrías hacer al respecto?

Extracto del libro “Estratégicos y Audaces”

Por Howard Andruejol

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