Es muy probable que ya te hayas dado cuenta de la necesidad de tener a los padres de tus jóvenes involucrados en el ministerio de una forma activa y positiva (¡y de lo bueno que sería!). Posiblemente lo hayas intentado… una y otra vez. Has tenido sesiones con ellos, les has presentado tu calendario de actividades, y quizás hasta preparaste un listado de las áreas en que podrían involucrarse. Tal vez los has invitado a comer pero parece que en realidad a algunos no les interesa involucrarse. Da la impresión de que otros sí quieren, pero cuando es hora de ponerse en acción, ya no están. ¡Sin embargo, quiero animarte a intentarlo una vez más! Tal vez en esta oportunidad tu acercamiento sea un poco más estratégico, un poco más audaz. ¡Intentémoslo de nuevo!

  • ¿Podrías escribir los nombres de los padres a los que te gustaría invitar a fin de que se involucraran?
  • ¿Por qué los has seleccionado? ¿Qué cualidades o características ves en ellos que serían un gran aporte para el ministerio juvenil?

He tenido conversaciones con padres que me dicen: «¡Qué bueno que a mi hija ya le toca estar en su grupo de jóvenes! Ojalá que usted la componga y la ayude a tener una relación con Dios». Es cierto que como familia espiritual debemos cuidarnos unos a otros y ayudarnos mutuamente. ¡No obstante, pareciera que solo nosotros somos conscientes de que la responsabilidad de cuidar, educar y enseñar a los hijos es de los padres! Nosotros somos sus aliados, su apoyo, su equipo.

  • Si tuvieras que evaluar de cero a diez la actitud de los padres de tus jóvenes en cuanto al cuidado integral de sus hijos, ¿qué calificación les darías? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles crees que son las principales áreas que están siendo desatendidas hoy por los padres?

¡DE OBSERVADORES A ALIADOS!

A lo largo de los años, he tenido que participar en reuniones con padres que exponen todas sus quejas y disgustos, así como sus desacuerdos hacia la forma en que se está liderando el ministerio juvenil. Es muy interesante oír todos los «deberían hacer…» o «no deberían hacer…», pero casi nunca nadie se ofrece para ayudar con soluciones al respecto.

  • ¿Y qué de los demás adultos de la iglesia? ¿Sabes qué opinión tienen de tus jóvenes?
  • ¿Cómo es tu relación con otros adultos dentro de tu congregación?

La razón por la que pregunto esto es porque estoy convencida de lo bueno y lo necesario que es tener adultos rodeando a nuestros jóvenes. Ellos pueden cuidarlos, guiarlos, y en muchos casos ser una familia extendida (ya que muchos padres tal vez no estén presentes o no tengan la madurez para formar a sus propios hijos).

ÁREAS EN LAS QUE PUEDES INVOLUCRAR A LOS PADRES

  • Equipos de oración: Ellos oran juntos o individualmente por el liderazgo del ministerio juvenil, los programas y los jóvenes. Asegúrate de comunicarte de forma constante con este equipo de oración.
  • Equipos de recursos: Estos adultos proveen apoyo al brindar transporte y hospedaje, comprar víveres para el campamento y compartir recursos útiles como su casa a fin de llevar a cabo las reuniones de grupos de discipulado, dinero para becas destinadas a jóvenes con limitaciones financieras, etc. Asegúrate de administrar muy bien los recursos que te confían.
  • Equipos de actividades: Algunos adultos pueden unirse al grupo de voluntarios que organiza y ejecuta el programa del ministerio juvenil. Pueden dirigir juegos, alabanzas, grupos pequeños y más. Asegúrate de no sobrecargarlos con tantas responsabilidades de modo que terminen agotados y se aparten del ministerio juvenil.
  • Equipos de presencia: Estos son los adultos que prefieren no estar involucrados en la organización y la dirección de las actividades, pero pueden y quieren asistir a las mismas para conocer a los jóvenes y conversar con ellos. Asegúrate de ponerlos en contacto con jóvenes que se beneficiarían mucho de su presencia.
  • Equipos de promoción: Resulta muy estratégico que los padres hablen bien del ministerio juvenil ante otros adultos. Asegúrate de darles información detallada y que su entusiasmo por lo que sucede en el ministerio juvenil sea genuino.

RAZONES PARA LA POCA PARTICIPACIÓN

Mark DeVries, en su libro Family Based Youth Ministry (2004), menciona tres razones por las cuales muchos de los padres no logran involucrarse a fin de ser una influencia positiva en la vida de sus hijos.

1. Falta de madurez espiritual.

  • Piensa y anota el nombre de algunos jóvenes que asisten solos a la iglesia porque sus papás no son todavía creyentes.
  • ¿Cuántos de los jóvenes han llevado a sus padres a la iglesia?
  • ¿Cuántos de tus jóvenes son más maduros espiritualmente que sus padres porque llevan más años siendo creyentes y han sido cuidados espiritualmente por más tiempo?
  • ¿Y qué de los jóvenes cuyos padres sí son creyentes, pero no viven bajo las normas del reino, sino continúan haciendo lo que mejor les parece?

No vamos a lograr motivar y movilizar a los padres para que sean una influencia espiritual positiva en la vida de sus hijos si no conocen la vida espiritual.

2. Falta de autoridad sobre la vida de los hijos.

  • ¿Cuántos de tus jóvenes llegan a casa después de la escuela para encontrarse con una casa vacía?

Algunos jóvenes viven abandonados, ya sea porque ambos padres trabajan o el papá no está presente en la vida familiar. Incluso, es triste afirmar que existen padres que tienen «mejores» cosas que hacer que atender a sus hijos y velar por ellos. Muchos padres no tienen potestad sobre la vida de sus hijos porque sus prioridades son muy diferentes. No se preocupan por conocer y entender lo que sus hijos están viviendo hoy. No tienen la menor idea de la clase de presiones que sus hijos deben enfrentar día a día. Tal vez crean que los conocen o entienden. Quizás los has oído decir: «Ya lo sé, yo también pasé por eso». Sin embargo, no es verdad. Es posible que atravesaran algo similar tal vez, pero nunca lo mismo. ¡El mundo de los jóvenes hoy es único, irrepetible e incomparable!

3. Impotencia sobre sus propias vidas.

  • ¿Conoces la vida de los padres de tus jóvenes?
  • ¿Sabes cuáles de ellos están divorciados? ¿Quiénes están separados?
  • ¿Alguna vez has hablado con uno de tus jóvenes porque está frustrado(a) debido a que su mamá tiene un nuevo novio?
  • ¿No es cierto que muchos padres buscan consuelo, esperanza y guía en cualquier otro lugar menos en los principios bíblicos? La realidad es que muchos padres no saben cómo tomar buenas decisiones, no saben cómo manejar sus propias emociones.

Extracto del libro “Estratégicos y Audaces”

Por Howard Andruejol

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