37. TEN FE EN LA PRÓXIMA GENERACIÓN

La mayoría de los estudiantes en las universidades cristianas evan­gélicas llegan al campus ya comprometidos profundamente con la tradición cristiana y la castidad en particular. Incluso si ya han tenido relaciones sexuales, están tratando de entender lo que significa la castidad a la luz de esta expe­riencia y cómo honrarla en sus relaciones románticas en el futuro, A pesar de lo desordenadas que puedan parecer sus vidas y decisiones, podemos confiar en su apasionado compromiso de fe. Sí, muchos se confunden y les cuesta to­mar decisiones sexuales en una sociedad que constantemente los aleja de su compromiso religioso. Sin embargo, la mayoría hace lo mejor que puede para lograr entender cómo ser cristianos en medio de estos problemas, y necesitan que tengamos fe en ellos. Esto es especialmente importante cuando nos sen­tamos a la misma mesa, a un nivel intergeneracional, para discutir el enfoque de la iglesia con respecto al sexo.

38. APOYA A UN ESTUDIANTE

En el mes de agosto, luego de que recién hubiera entrado a la Univer­sidad de Houston, recibí la noticia de que mi hermano, Alien, se había suicidado. Como puedes imaginar, eso fue devastador… y doblemente, porque mi madre era esquizofrénica-paranoíca y rechazó cualquier tipo de tratamiento. Sin embargo, no estaba sola. Cuatro años antes un vecino me había invitado a la iglesia donde encontré gozo y alivio con muchos nuevos amigos, En mí hora oscura me volví a mi familia cristiana para sentir consuelo. Mis «madres de ¡a iglesia» me alentaron a ir a una universidad cristiana en el otoño en vez de regresar a Houston, pero no tenía forma de hacerlo. No poseía dinero, ni auto, ni ropa Entonces ellas se organizaron. Organizaron una campaña telefónica a fin de recaudar fondos. Muchas se reunieron para coser nueva ropa mientras que otras me llevaron a Nelman Marcus a comprar un nuevo abrigo. Solo unos pocos días después, me encontraba en Abilene, cosechando las bendiciones que Dios y su gente habían provisto para mí luego de la muerte de mi hermano.

Después de dieciocho años en ía facultad de la Universidad Cristiana Abilene, ocupé una posición en el Concejo de Universidades Cristianas, ya que creo que el potencial y la promesa para la vida de la gente joven deben ser culti­vados a fin de que crezcan. Mis madres de la Iglesia creían lo mismo y estuvieron dispuestas a sacrificarse para hacerlo posible.

39. DALES LO QUE QUIEREN

Algunos en las generaciones anteriores sintieron la necesidad oe se­pararse de la cultura para aislarse en capullos cristianos, rodeados de películas cristianas, música cristiana y escuelas cristianas. Los de este milenio recha­zan este enfoque. Debido a que las estructuras sociales de nuestro mundo se mantienen amontonándonos unos sobre otros, saben que la separación resulta ineficiente e imposible. Ellos desean vivir dentro de la cultura de modo que puedan reparar los lugares caídos, pero necesitan ser discipulados y alen­tados. Necesitan compañeros transgeneracionales que posean la sabiduría para apoyar sus esfuerzos. La confusión a veces reina entre las generaciones, forzando a una separación entre los jóvenes y los mayores, los que se levantan y los que de­caen. Sin embargo, esta separación trabaja en contra de la misión del cris­tianismo, que nos necesita a todos a fin de aprovechar nuestro entusiasmo cooperativo para restaurar ía ruptura de nuestro mundo.

Todos estamos de acuerdo en que el evangelio de Jesucristo es io más importante (1 Corintios 15), y nos hacemos eco del deseo de hacer todas las cosas nuevas (Apocalipsis 21:5). La pregunta que debemos formularnos es si trabajaremos o no para ver esta historia progresar en los individuos, vecin­darios, ciudades, industrias y naciones enteras. Aun cuando entramos en un momento postcristiano en el occiden­te, tengo esperanza en el futuro de nuestra fe. Soy testigo del deseo de una nueva generación de seguidores de Jesús que ven al mundo como debe ser y quieren avanzar hada esa realidad. Lo que ellos desean es lo que el mundo necesita y lo que Dios ha llamado a su gente a hacer. Entonces, ¿por qué no darles lo que quieren?

40. SÉ EL TIPO APROPIADO DE MENTOR

La gente joven a menudo tiene la mentalidad de salvar al mundo. Y mientras somos tal vez extremadamente idealistas, también tenemos una gran habilidad para hacer que las cosas sucedan. No nos satisface dejar que las In­justicias del mundo tengan lugar a través del tiempo, sino queremos hacer alejo para ayudan Ahora No nos satisfacen las respuestas sencillas ni las verdades adornadas. Necesitamos explorar por nosotros mismos el mundo y nuestro lugar en él, a fin de retar las reglas y los sistemas que ya están establecidos y hacer que nuestros descubrimientos sean respetados y escuchados.

Esto no significa que tenemos todas las respuestas. Estamos muy lejos de eso, Nuestro idealismo puede ser ingenuo a veces y nuestras metas resultar inconstantes y durar poco. Necesitamos mentores, guías y modelos a seguir, ante quienes podamos traer nuestros éxitos y derrotas de modo que seamos animados, aplaudidos y, más importante aún, guiados a reflexionar, todo sin sentirnos juzgados o inferiores. En un mundo más diverso y conectado que nunca antes, vemos la salvación en los rostros de los otros y buscamos como mentores a aquellos que tratan bien a los demás y, como nosotros, estar, trabajando para lograr un impacto inmediato y permanente, fomentando un respeto mutuo entre todos. Reconocemos la habilidad de hacer que las cosas pasen y buscar a aquellos que escuchan la palabra del Señor.

41. CATALIZA LA INNOVACIÓN

La implementación creativa de ideas innovadoras es un objetivo de todos los tiempos. El desarrollo acelerado de la tecnología y las redes humanas han abierto exponencial mente nuevos caminos para actualizar nuestras pasio­nes. A diferencia de en los siglos pasados, la gente no necesita pedir el permi­so de las instituciones establecidas a fin de seguir un sueño, Si una persona se preocupa por algún producto o causa de manera genuina y se compromete de todo corazón a dar su vida por ello, podrá encontrar —o ser hallado— por un grupo de gente que piensa parecido.

¿Qué significa esto para la iglesia hoy?

  • Debemos reconocer humildemente nuestra incapacidad de «manejan a la gente. La mayoría de las personas no están pi­diendo ser manejadas, sino amadas.
  • Debemos movernos de culturas como la británica (estrecha y controlada) a otras como la de Wikipedia (abierta y colabora­dora), en la cual las nuevas ideas son bienvenidas, compartidas fácilmente, y dispuestas para el refinamiento y la colaboración,
  • Debemos diseñar más comunidades que nos permitan la inno­vación sin amenazas y la inspiración sin juzgar. La alternativa a todo esto será una creciente tendencia al desinterés, el pesimismo y el abandono.

Extracto del libro Me Perdieron

Por David Kinnaman

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