Usado en conjunto con el Salmo 8, el relato a continuación ilustra espectacularmente la majestad de la creación de Dios. Además, es un buen refuerzo a nuestra autoestima, ya que nos recuerda la importancia que tenemos ante los ojos de Dios.

El Punto de Vista de Dios

Quiero que uses tu imaginación. Supón que tengo un pliego grande de papel que se estira hasta el frente del cuarto, afuera de la puerta, fuera del edificio, y continúa hasta que ya no lo puedes ver.

Ahora imagina que tomo un alfiler y hago un pequeño agujero al papel. Esa es la tierra. Todas las ciudades, montañas y océanos de nuestro planeta están representados en esa partícula.

Haz otro agujero a un centímetro, aproximadamente, del primer hoyo. Esa es la luna. Ahora figúrate que, a siete metros de distancia, dibujo un círculo de cinco centímetros de diámetro, que es el sol. A doscientos metros de distancia (la longitud de 2 campos de fútbol) nos encontramos con Neptuno.

Después de dejar el sistema solar, y nuestros planetas de agujeritos, tendríamos que viajar 1.600 kilómetros de papel para llegar a la estrella más próxima.

Las distancias en el espacio son tan inmensas que se miden en años luz, la distancia que la luz recorrería en un año, teniendo en cuenta que la luz viaja a más de 300 mil kilómetros por segundo. Eso es tan rápido que, si el disparo de una bala saliera a esa velocidad, te impactaría siete veces, y circulando la tierra, antes de que cayeras al suelo, incluso cuando caer te tomara un segundo.

A la velocidad de la luz, podrías viajar de Argentina a México en menos de un segundo. Podrías llegar a la luna en menos de 12 segundos, al sol en ocho minutos, y recorrer todo el sistema solar en 11 horas. Pero inclusive a esas velocidades, te tomaría más de 4 años llegar a la estrella más próxima. Necesitarías 400 años para llegar a la estrella del Norte, y cruzar solo una galaxia, nuestra propia Vía Láctea, te tomaría 120.000 años. Y ahora los astrónomos estiman que hay más de 100 millones de galaxias.

Después de leer en voz alta la narración al grupo, podemos pedirles a los chicos que lean el Salmo 8 al unísono. Con esto como base, planteemos las siguientes preguntas (u otras que escojamos):

¿Cómo te hace sentir este Salmo con respecto a Dios?

¿Cómo te hace sentir este Salmo acerca de ti mismo?

¿Cuál es la imagen de nosotros mismos que deberíamos tener según lo que sugiere este salmo? (También ver Mateo 10:29-31)

¿Qué crees que quiere decir el salmista cuando afirma que Dios coronó al ser humano con gloria y honra?

¿Por qué crees que Dios necesitaba crear un universo tan grande?

Alentemos al diálogo y a compartir experiencias del poder y del amor de Dios en nuestras vidas. (Glenn Davis).

Extracto del libro Reuniones Creativas Para Refrescar tu Ministerio

Por Autores Varios

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