Todo grupo de jóvenes lucha por mantener relaciones armoniosas y de preocupación mutua. Es demasiado fácil para los jóvenes criticar las diferencias insignificantes de otros, y sin previo aviso, esos pequeños problemas pueden convertirse en devastadoras divisiones entre el grupo.

La intención de este estudio bíblico es ayudar a los jóvenes a identificar los aspectos de la vida en la familia de Dios que son compartidos por todos. Al reconocer el tipo de unidad que Dios desea para su pueblo, pueden tomar medidas para restablecer esa armonía y sanar cualquier ruptura que haya ocurrido.

Estos cuatro retratos identificados por el Apóstol Pedro en 1 Pedro 1:22— 2:10 fueron bosquejados por Warren W. Wiersbe en su libro Be Hopeful (Sé optimista. 1982). Utilicemos las siguientes preguntas para hablar con el grupo de jóvenes acerca de lo necesario que resulta estar unidos:

1. Hijos de la misma familia (1:22—2:3)

¿Cómo nos convertimos en hijos en la misma familia?

¿Qué conlleva nuestro nuevo nacimiento?

¿Cómo se describe la Palabra de Dios? ¿Qué crees que signifique esto? ¿Qué tan importante es la Palabra para la familia de Dios?

De acuerdo con Pedro, ¿cómo deben tratarse los hermanos unos a otros?

¿Podemos estar en desacuerdo el uno con el otro y aun así tener «amor sincero»?

¿Cómo te fue «predicada» la Palabra a ti?

Describe cómo los hijos en la familia de Dios son como «bebés recién nacidos». ¿En algún momento dejamos este estado? ¿Cómo? ¿Algunos de nosotros permanecemos como bebés espirituales? ¿Por qué? ¿Cuál es el resultado cuando los bebés no crecen?

2. Piedras en el mismo edificio (2:4-8).

¿Cómo se le llama a Jesús en este pasaje?

¿Cómo se nos llama a nosotros? ¿Cuál es la diferencia entre Jesús y nosotros en el edificio?

¿Cómo fue tratado Jesús? ¿Cuál es el resultado? ¿Qué nos dice eso a nosotros, que somos parte del mismo edificio?

¿Cuáles son algunas características de las piedras? ¿Cómo se aplican estas al cristiano?

¿Por qué es valioso tener diferentes tipos de piedras cuando se está construyendo? ¿Cómo se aplica este principio a nuestro grupo?

3. Sacerdotes en el mismo templo (2:9).

¿Cuáles son los privilegios de los sacerdotes?

¿Cuáles son las responsabilidades de los sacerdotes?

¿Cómo ven las otras personas a los sacerdotes? ¿Es esto bueno o malo?

¿Cómo deben vivir los sacerdotes en relación con otros sacerdotes?

¿Cómo deben vivir los sacerdotes en relación con otras personas?

4. Ciudadanos de la misma nación (2:9-10).

¿Cómo se describe a estos ciudadanos?

¿Qué significa «un pueblo que le pertenece a Dios»?

¿De qué modo el tener la posesión de algo aumenta su valor? Da algunos ejemplos. Ahora aplica esa verdad al cristiano que es propiedad de Dios.

¿Dónde deben los cristianos encontrar su fuente de valor propio? ¿En dónde intentamos encontrarlo generalmente?

¿De qué nación formamos parte? ¿Dónde está localizada esta nación?

Lee Filipenses 3:20. ¿Qué conocimiento agrega este versículo a las palabras de Pablo?

¿Cuál es nuestra responsabilidad el uno con el otro como ciudadanos de la nación de Cristo? ¿Qué sucede cuando los ciudadanos luchan entre sí?

¿Cuál es nuestra responsabilidad con las otras personas?

Concluyamos nuestro estudio bíblico repasando las razones que Pedro esboza para mantener la armonía y unidad en el grupo. Si el tiempo lo permite o lo requiere, brevemente hablemos acerca de alguno de los problemas que han estado dividiendo al grupo. Pidámosles a los miembros del grupo que lo resuelvan y hagan un esfuerzo para sanar las heridas y promover la armonía. Solicitemos que piensen en formas específicas de alcanzar estas metas. Si los miembros del grupo se sienten capaces de expresar con palabras las decisiones que han tomado, motivémoslos a hacerlo. Terminemos el estudio con una oración. (Doug Newhouse).

Extracto del libro Reuniones Creativas Para Refrescar tu Ministerio

Por Autores Varios

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