Creo que aún no hemos entendido el amor de Dios, y la verdad no sé si llegue el día en que entendamos su amor. El amor de Dios es difícil de entender ya que trasciende la definición humana del “amor”, va más allá de cómo tú podrás llegar algún día amar. Lo más grande del amor de Dios es que es INCONDICIONAL.

La Biblia nos dice que “Dios es Amor” (1º Juan 4:8), y su amor es muy diferente al humano. El amor de Dios es incondicional y no se basa en sentimientos o emociones. No nos ama porque nosotros seamos fáciles de amar, al contrario, somos seres humanos con muchos defectos, pecamos constantemente y no le damos el lugar en nuestras vidas que Él se merece. Pero aun así, él nos ama porque él es amor. Él nos creó para tener una relación amorosa con él y sacrificó a su propio hijo (quien también estaba dispuesto a morir por nosotros) para restaurar esa relación.

El amor de Dios se basa en “ENTREGAR”. Juan 3:16 dice: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Dios entrega a su Hijo por amor a nosotros, este es un amor asombroso, porque nosotros somos quienes escogemos estar separados de Dios por nuestro propio pecado y, aun así, es Dios quien repara esta separación por medio de su intenso sacrificio personal, y todo lo que tenemos que hacer es aceptar su obsequio.

Dios te ama intensamente, Dios quiere pasar tiempo contigo, Dios quiere ser el número uno en tu vida. Dios se merece lo mejor de ti. Dios te ama tanto que lo dio todo por ti. Jesús murió en una cruz para perdonarte de todos tus pecados, Jesús lo dio todo para tu vida fuera diferente. No tuvimos que limpiarnos, no tuvimos que hacer ninguna promesa a Dios antes de poder experimentar su amor. Su amor por nosotros siempre ha existido y por ello, él entregó todo y sacrificó todo mucho antes de que estuviéramos conscientes de que necesitábamos su amor.

El Verdadero Amor solo ocurre por medio de una Relación con Él ¡Dios es Amor! Y como tal, el amor verdadero (el amor de Dios) puede ser resumido en este pasaje de la Escritura: “Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados. Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros” (1 Juan 4:7-11).

Por Libre Soy

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