Bienvenido a Nuestro Blog

Para Líderes – CÓMO PREPARAR Y DIRIGIR UNA REUNIÓN

Para Líderes - CÓMO PREPARAR Y DIRIGIR UNA REUNIÓN

Establece el propósito y los objetivos

El primer paso a la hora de preparar una reunión es determinar o establecer cuál es el propósito que tendrá la reunión y cuáles los objetivos que se quieren lograr por medio de ella.

Estos dos aspectos son muy importantes. La actividad no constituye un fin en sí misma. Las reuniones son, o deben ser, medios para conseguir un fin. A menos que contribuyan al logro de fines o metas, las actividades no tienen ningún valor educativo. Realizarlas sin un objetivo claro lleva al activismo.

La diferencia entre actividad y activismo es que este no contribuye a la transformación de la realidad, conducta! mientras que la actividad lo intenta. Si las actividades no contribuyen de manera clara al logro de los objetivos pueden convertirse en un factor que produzca desgano en los jóvenes y vaya minando su disponibilidad hacia el trabajo educativo. Eso sucede con mucha frecuencia cuando, por carecer de propósito y objetivos, las actividades se convierten en un fin en vez de ser medios. Entonces, se enquistan y pierden todo o buena parte de su valor educativo.

El propósito.

Para establecer el propósito debes hacerte una pregunta clave: ¿Qué quiero conseguir a través de esta reunión? O en otras palabras: ¿Qué impacto deseo producir en la vida de los muchachos y muchachas que asistian?

Para alcanzar éxito, toda reunión debe tener un propósito claro. El propósito es como una declaración de intenciones. Una idea general de aquello que deseas conseguir por medio de la reunión que estás preparando. No es necesario que sea muy específico, ya que se trata de algo bastante general. Se expresa por medio de frases bastante generales, las que no necesariamente deben ser concretas o específicas.

Algunos ejemplos de propósitos para una reunión podrían ser:

Si analizas los ejemplos, verás que todos son bastante genéricos. Es mucho lo que se puede hacer dentro de una reunión que tiene como propósito uno de los que se indican arriba.

¿Cómo se determina el propósito de la reunión?

Veamos algunas sugerencias prácticas:

  1. En ocasiones, puede ser que el propósito ya esté dado por el tipo de reunión. Por ejemplo, si el liderazgo adulto de la iglesia te pide que el grupo de jóvenes organice el culto de adoración y alabanza del domingo a la mañana, el propósito de esa reunión ya está determinado: adoración, alabanza y exhortación por medio de la predicación.
  2. Es muy importante que conozcas las necesidades de los jóvenes con los que estás trabajando. La reunión debe servir para satisfacer las necesidades de la gente que acudirá, ya sea proveyéndoles una oportunidad para que inviten a sus amigos no cristianos, ministrando a sus vidas por medio de la Biblia, capacitándolos para el ministerio cristiano o cualquier otro propósito. Pero, por favor, nunca te olvides de que la reunión es un medio. Entonces, resulta muy importante conocer las necesidades de las personas. Sin embargo, se debe hacer mayor hincapié en ello cuando organizamos reuniones ya preestablecidas, en las que resulta fácil caer en la rutina de repetir el molde sin pensar en el propósito o los objetivos.
  3. Ora. Busca siempre la voluntad de Dios. Pídele sabiduría y discernimiento a la hora de determinar las necesidades de las personas con las que trabajas, y el propósito de la reunión que deseas organizar.

Los objetivos.

A esta altura, debes saber con mucha claridad que los objetivos son los logros concretos y específicos que deseas conseguir por medio de la reunión.

Consideremos este cuadro comparativo entre propósito y objetivos.

Si un objetivo no reúne las características arriba mencionadas, no puede ser considerado como tal. La consecución de los diferentes objetivos traerá, como consecuencia lógica, el cumplimiento del propósito de la actividad. Dicho de otra manera, el propósito se logrará si se cumplen los objetivos establecidos.

Cuando te encuentres en el proceso de determinar los objetivos, tendrás que hacerte siempre tres preguntas clave:

  1. ¿Qué deseo que sepan, conozcan y entiendan?
  2. ¿Qué convicciones deseo que se arraiguen en sus vidas?
  3. ¿Qué conductas deseo que lleven a la práctica?

Ya habrás comprobado que precisamente la respuesta a estas preguntas te lleva directamente hacia los objetivos, los que, a su vez, te ayudarán a cumplir el propósito de la reunión.

(CONTINÚA… DALE CLICK ABAJO EN PÁGINAS…)

1 2


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ingresa tu email y recibe actualizaciones:

Enviado por FeedBurner