Bienvenido a Nuestro Blog

Mi Familia – “HÁBLENME TEMPRANO” 2

Mi Familia - "HÁBLENME TEMPRANO" 2

Continuemos.

7. Yo deseo que mis padres hubieran sido más abiertos en esta área. Creo que si mamá y papá hubieran sido más francos en hablarme acerca del sexo, yo no hubiera teni­do tantos temores y mala información, los cuales tuve mientras iba creciendo oyendo a mis compañeros con sus experiencias y muy mala moral.

8. He oído toda mi vida que tener relaciones sexuales an­tes del matrimonio es malo, pero nunca nadie me explicó por qué. Y he tenido sentimientos de culpa, amargura, odio, celos, soledad, frustración y suciedad. Debido a estos sentimientos yo le dije a él: “Dejemos de tener sexo, o a lo menos, no lo hagamos tan seguido.” Bien, tratamos de ir más despacio, pero no resultó. En vez de andar más juntos, anduvimos más separados. Después de dos años de relaciones, rompí con él, o di­ría que él rompió conmigo. Yo finalmente dije: “No más sexo”. Y él dijo: “Adiós”. Desde entonces, siempre que he salido con un muchacho, el sexo fue una parte de las relaciones. Siempre tenía que llorar, porque sabía que falla­ba; y lo peor de todo, yo no sé todavía por qué, excepto porque así me lo han dicho.

9. Yo pienso que para que tú desarrolles convicciones acer­ca del sexo, alguien tiene que enseñarte y adiestrarte acerca de las normas apropiadas. Decir solamente: “Esto es bueno y aquello es malo,” no es suficiente. Tú tienes que ser instruido para ser responsable de tus acciones. En este caso la práctica daña en vez de ayudar. Si tienes que probar tus convicciones por ir contra ellas, ya has fracasado.

10. Me doy cuenta que aun ahora estoy tan agradecida a mis padres por las cosas que rae dijeron que no hiciera. Sólo el cielo sabe hasta dónde yo hubiera ido. Aun cuan­do hacíamos chistes de ellas, todavía las oigo y todavía las recuerdo.

11. Mis padres no supieron cuándo debían empezar a ense­ñarme. Ellos no sabían que yo lo sabía todo desde el 3º (8 años). Ellos creían que podían esperar hasta que yo tuviera 14. Para entonces yo sabía más que ellos. Yo pienso que ayudaría mucho si los padres se toma­ran tiempo para comprender qué buen impacto podrían hacer con sólo pararse y mostrar al niño, en una manera cariñosa y suave, que el sexo prematrimonial es una cosa grave, y mostrarle cómo puede afectarlo, o si no, sentar­se y hablar con él. Yo sé que es una manera más fácil de aprender cuando tienes a uno en el cual puedes confiar, y sabes que tiene cuidado de ti. Los padres deben comprender cuán fácil es hablar a los hijos acerca del sexo, una vez que han comenzado. Uste­des hallarán que ellos, los hijos, comparten los mismos valores e ideas que ustedes, pero están inseguros de sí mismos.

12. Una de las causas del sexo prematrimonial fue explica­da por una persona, una jovencita. “Mis padres fueron siempre tan fanáticos acerca de ello, y lo hicieron una cosa tan horrible, que yo quise probar por mí misma. Me hu­biera gustado que ellos me hubieran dicho que es muy im­portante poner el verdadero amor en ello”. Ella aprendió de la manera más difícil, y ha prometido enseñar a sus propios hijos de la manera fácil, para que no tengan que ser heridos como ella lo fue.

La siguiente observación muestra una tremenda sabiduría y percepción, acerca de la necesidad que tiene la iglesia de encarar de frente el problema sexual, en una manera positiva y bíblica:

“Yo pienso que la iglesia, como un todo, ha pervertido la total belleza del sexo. Cuando uno crece en la iglesia, es condicionado a creer que el sexo es malo, y tú no tienes que hablar de él abiertamente. Es considerado “tabú” hablar de sexo fuera del hogar, y aun en el hogar no se habla mucho. Se aprende de sexo, pero si no es por la vía natural de padres y maestros, entonces se aprende por medio de experiencias que están fuera de control. La iglesia ha puesto una nube oscura sobre el sexo, hasta llegar al extremo de presentarlo como un acto antinatural. Estas observaciones vienen de una joven que es virgen, y que no odia a la iglesia, pero ve la necesidad de algún cambio básico”.

Extracto del libro “Lo Que Deseo Que Mis Padres Sepan Acerca de mi Sexualidad”

Por Josh McDowell



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ingresa tu email y recibe actualizaciones:

Enviado por FeedBurner