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Devocional – UN DESEO REALIZADO

Devocional - UN DESEO REALIZADO

Pasaje Clave: 2 Crónicas 3 y 4.

¿A qué se dedica de lleno Salomón a partir del 4º año de su reinado? (vs.1-2)
Lee más acerca del deseo de David en “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: 1º Crónicas. Día 18 y Día 23”.

El templo era un rectángulo de 27 mts de largo por 9 mts de ancho (vs.3), con tres ambientes principales: La entrada (también llamada vestíbulo, pórtico o atrio), el lugar santo (cuerpo o nave mayor) y el lugar santísimo.
Por sus medidas, el templo de Salomón era exactamente el doble de grande que el tabernáculo de Moisés. (Puedes leer más acerca del tabernáculo en “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico. Día 10”).
La grandeza del templo no consistía tanto en su estructura y dimensiones (si lo comparas con cualquier edificio de la actualidad pasaría inadvertido), sino en su belleza y esplendor interior, ¡era magnífico!, además de los patios, edificios y jardines que fueron agregados a él y que incrementaban su tamaño y su hermosura.

Veamos por partes cada uno de los tres ambientes del Templo:
La entrada del templo (vs.4) medía 9 mts de largo por 9 mts de ancho y su altura era de 9 mts.
¿De qué material estaba revestido interiormente este primer ambiente? (vs.4). ¡Woooww! Era puro lujo.

El pórtico (entrada) lleva directamente al lugar santo (llamado también cuerpo o nave) (vs.5-7)
¿Con qué materiales hizo revestir todo el lugar santo y que figuras hizo esculpir en sus paredes? (vs.5-7)
Los querubines no son dioses ni reciben adoración; son seres celestiales que aparecen en forma alada humana-animal para servir directamente a Dios. Puedes leer más acerca de ellos en Gn.3.24, Éx.25.22, Lv.16.2, 1º S.4.4, 2º S.6.2, 2º R.19.15, Sal.18:10, 80.1, 99.1 y Is.37.16.
Ezequiel 10.3-22 y 1:4-28 los describe con cuatro caras animales-humanas y cuatro alas cada uno con muchas ruedas.

Y desde el lugar santo llegamos al lugar santísimo (vs.8). Allí estaría el arca del pacto, símbolo de la presencia santa de Dios. Nadie podía entrar al Lugar Santísimo, excepto el Sumo Sacerdote una vez al año.
El lugar Santísimo medía 9 mts de ancho por 9mts de largo y lo hizo recubrir con más de ¡20.000 kilos (20 toneladas) de oro! (vs.8).
Cada clavo revestido de oro pesaba ¡medio kilo! Todo estaba cubierto de oro puro (vs.9).
En el lugar Santísimo puso las esculturas de 2 querubines de oro, uno al lado del otro con sus alas extendidas que abarcaban todo el ancho (9 mts) del lugar Santísimo y miraban hacia el arca del pacto (vs.10-13).
Ellos eran un símbolo de la gloria y la santidad de Dios y protectores de su Presencia santa.
¿Con qué actitud te acercas a Dios? ¡No tienes que tener miedo! pero, ¿eres conciente de que él es un Papá santo?

¿Con qué separaban el lugar Santo del lugar Santísimo? (vs.14)
¿Qué hizo poner delante del Templo, a cada lado de la entrada? (vs.15-16)
¿Con qué nombres identificó a cada una de las columnas? (vs.17)
Jaquín significa “Él (Dios) establecerá”.
Boaz significa “En la fortaleza (fuerza)”.
Estos nombres son la primera palabra de las frases reales que aparecían labradas en las columnas. En la 1º columna estaba escrito: “Él (Jehová) establecerá (Jaquín) tu trono para siempre”. En la 2º columna estaba escrito: “En la fortaleza (Boaz) de Jehová se gozará el rey”.
¡Qué buenos recordatorios para mantener a Salomón enfocado en humildad y dependencia de Dios!
Cada vez que llegaba al Templo, Salomón leía: “Mi trono ha sido establecido por el Señor, y en su fuerza yo me gozaré”. No eran su sabiduría, ni sus riquezas incalculables (era el hombre más rico del mundo), ni su autoridad real, ni su elegancia masculina, ni su virilidad, ni su creatividad, ni su AUDI “pura sangre” los que sostenían su reino y su trono. ¡No! Era la presencia del Señor, la fuerza del Señor, la revelación del Señor, la confianza que Salomón había puesto en Dios. Con Dios, él lo era todo y lo tenía todo, pero sin Dios no sería nadie y no tendría nada. Con Dios todo, sin Dios nada. Piénsalo.

Además hizo construir un altar de bronce (4:1), un mar de fundición (fuente circular de metal fundido) (4:2-5), 10 fuentes para lavarse (4:6), 10 candeleros (4:7), 10 mesas y 100 tazones de oro (4:8), el altar de oro (4:19) y cantidades de utensilios y elementos de oro puro para que los sacerdotes pudieran ofrecer sacrificios y ofrendas delante del Señor (20-22). ¡Increíble!

Extracto del libro “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: 2º Crónicas”

Por Edgardo Tosoni

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