Bienvenido a Nuestro Blog

Devocional – UN DESEO… 1

Devocional - UN DESEO... 1

Pasaje clave: 1º Crónicas 17.

David ya estaba fuertemente establecido como rey de Israel. Dios le había dado triunfos sobre sus enemigos (aunque aún quedaban muchos más), lo había prosperado y bendecido, había aprobado el deseo de su corazón de traer el arca desde la casa de Obed-edom hasta Jerusalén, la capital de su reino. Y ahora, algo nuevo surge en la mente y en el corazón de David.

UN DESEO…

¿Qué piensas que David deseaba intensamente? (vs.1)

¿Qué decide hacer? ¿Y qué respuesta recibe del profeta Natán? (vs.2)

¡Imagínate la alegría de David cuando escucha al profeta de Dios (que en otras oportunidades ya le había traído palabras de Dios), decirle: “Dale, hazlo, Dios está contigo”! ¡Es lo que todos queremos escuchar cuando deseamos intensamente algo! “Flaco, ese bomboncito de ojos verdes es la chica que Dios tiene para ti”. “Tranquila, nadie te lo va a quitar, ese morenazo director de alabanza Dios lo ha reservado para ti”. “Avanza con tu proyecto porque Dios te bendecirá”. “¿Deseas ganar ciudades y países para Cristo? Dale para adelante, Dios te respaldará”. “Si los del Barza vienen a ficharte, díles que sí porque Dios te acompañará”. “Avanza con tu banda y con la grabación del disco porque Dios te usará”. “Escribe el libro que deseas porque se publicará e impactará miles de vidas”.

¡Es lo que todos queremos oír! ¡Que nuestros deseos y anhelos tengan la aprobación, el respaldo y la bendición de Dios! ¡Y mucho más cuando son deseos espirituales, cuando anhelamos cosas para Dios, para extender su Reino y para bendecir vidas. Pero además, era un hombre de Dios el que le estaba confirmando el deseo a David. No era un perejil, no era uno del montón, era un profeta de Dios. ¿Entiendes ahora la enorme alegría de David? Imagínate cómo se fue a dormir esa noche. La adrenalina corriéndole por todo el cuerpo, la cabeza dándole mil vueltas imaginando cómo construiría la casa para Dios. Dios ya no volvería a vivir nunca más en tiendas porque ahora, gracias a su intenso anhelo y su amor profundo, tendría una casa exclusiva para él mismo.

¿Pero qué sucedió esa misma noche? (vs.3-4)

¡¡¡Noooooooooooo!!! ¡¿Por qué Dios no quiere que David avance con su deseo de hacerle una casa?! ¡Qué pasa! ¿El profeta Natán se equivocó en lo que le dijo a David? (Y sí. Los profetas no son perfectos, también se equivocan). Y por qué Dios determina…

…UNA DESAPROBACIÓN

¿Qué le habla Dios al profeta Natán? (vs.5-6)

¿Y qué más le tiene que recordar Dios a David por medio de Natán? (vs.7-9)

Lo que Dios le estaba diciendo es: “David, nunca pedí que me edifiquen una casa. Recuerda de dónde te saqué y a dónde llegaste por mi. Yo te abrí camino, yo te libre de tus enemigos, yo te haré grande y yo bendeciré a mi pueblo. Y como valoro el deseo de tu corazón, yo tengo para ti…

…UNA PROPUESTA DIVINA

¿Qué le propone Dios a David? (vs.10-12)

¿Entiendes? Dios no rechaza su deseo pero no se lo concede. David no le edificará casa, sino que será un hijo suyo (Salomón) quien la haga. ¿Y por qué? La respuesta no está aquí. Espera hasta el Día 23 y te enterarás.

¿Qué más le promete Dios a David? (vs.13-14)

El vs.14 no se refiere únicamente a Salomón. Dios le está revelando a David que de su descendencia surgiría Aquel cuyo reino y trono serían para siempre. ¿De quién habla? Del Rey de reyes y del Señor de señores: de Jesucristo.

Y UNA ORACIÓN…

…que muestra cómo era realmente el corazón de David. Lee atentamente los vs.16 al 27.

Luego toma papel y lápiz y escribe: ¿Qué reconoce David delante de Dios? ¿Qué agradece? ¿Qué pide? ¿Con qué palabras lo adora? ¿Qué declara en fe?

Aprendemos a orar, orando. Pero también aprendemos de las oraciones de aquellos que viven en la presencia de Dios. David no se quejó, no protestó, no se deprimió por la negativa de Dios, no se fue ofendido amenazando “irse de la iglesia”. ¡Podría haber hecho todo esto porque Dios no le concedió su deseo tal como él lo quería! ¡Pero no lo hizo! Al contrario, se metió en la presencia de Dios, lo adoró, le agradeció, lo amó, y demostró que su corazón era como el de Dios. Piénsalo.

Extracto del libro “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: 1º Crónicas”

Por Edgardo Tosoni

Descárgate GRATIS “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: 1º Crónicas”. HAZ CLICK AQUÍ.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ingresa tu email y recibe actualizaciones:

Enviado por FeedBurner