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Devocional – ORGULLOS Y EXCUSAS

Devocional - ORGULLOS Y EXCUSAS

Pasaje Clave: Lucas 14.

¿Cuál es el primer encuentro de Jesús en este capítulo? (vs.1-4).
Hidrópico es una persona que padece de hidropesía. La hidropesía es una enfermedad en la que se acumula una excesiva cantidad de suero en alguna cavidad orgánica.
¿Qué hace Jesús delante de todos los fariseos hipócritas?
¡Lo sana! Y les tapa la boca con un argumento muy inteligente (vs.5-6).

ORGULLOS
Después de ese milagro de sanidad ¿qué observa Jesús? (vs.7).
Competencia, rivalidad, luchas por el poder, estar en los primeros asientos, ser el más importante, el más inteligente, el más rico, el más lindo, el más fuerte, el más poderoso, el más… más… más…
Jesús les enseña que el que se “agranda” tarde o temprano será humillado, pero en cambio el que permanece humilde, tarde o temprano será reconocido y levantado (vs.8-11).
Entiende bien la enseñanza de Jesús. Es absolutamente necesario mejorar: ser mejor estudiante, mejor trabajador, mejor persona. Necesitas progresar. Necesitas soñar con mejores cosas y esforzarte por lograrlas. Puedes hacerlo y tienes que hacerlo. El punto aquí es con qué actitud lo haces.
Puedes ser el mejor con una actitud soberbia y orgullosa ganándote la bronca y el desprecio de otros o puedes ser el mejor con una actitud de humildad valorando, amando y respetando a los demás.
Puedes ser el mejor luchando y descalificando a todos sin importarte nada de nadie, o puedes ser el mejor bendiciendo y edificando a todos.

NO ESPERES NADA DE NADIE
Esta es la próxima enseñanza de Jesús (vs.12-14).
Un ciego, un manco, un cojo, un pobre, decía Jesús, no puede devolverte nada a cambio, no pueden recompensarte por lo que haces por ellos.
Y justamente, de eso se trata. No hagas las cosas esperando algo a cambio. Haz por otros lo que anhelas sin esperar nada de ellos, ni aplausos, ni reconocimientos, ni dinero, nada.
Ahora, si de ellos sale aplaudirte, felicitarte, recompensarte o darte dinero, entonces recíbelo y disfrútalo, pero si no lo hacen y no recibes nada a cambio, no te hagas problemas. Dios no es deudor. Dios no se olvida y en su momento él te recompensará. No hagas las cosas esperando algo de las personas, hazlas esperando todo de Dios.
Además, si haces las cosas y no esperas nada a cambio, no te deprimirás ni te enojarás, sino te dan nada a cambio. Te enojas y te deprimes porque esperas algo a cambio, pero cuando no lo esperas no hay posibilidad de que eso te suceda.

EXCUSAS… EXCUSAS… EXCUSAS…
Un hombre hace una gran cena y manda invitaciones (vs.16), ¿qué excusas recibe de sus invitados? (vs.17-20).
¿Cómo reacciona ese hombre? (vs.21-24).

Jesús te invita a arrepentirte, a creer en él y a recibirlo como tu Salvador, entonces sacas tu lista de tontas excusas: “mis amigos se van a reír de mi”, “en mi casa me van a rechazar”, “la iglesia es aburrida”, “los cristianos son unos falsos”, “todavía soy joven y quiero divertirme”…
Jesús te invita a comprometerte y a servirle. Entonces sacas otra larga lista de excusas tontas: “tengo mucho que estudiar”, “trabajo todo el día”, “estoy taaaan cansado”, “tengo que estar con mi novia”, “tengo que ir a jugar al futbol”, “mi patrón no me da permiso”, “no tengo ganas”, “nunca lo hice”, “no me va a salir bien”, “no puedo, estoy tan ocupada”, “la escuela es taaaan exigente”…

Jesús te invita a vivir en santidad y a amarlo, entonces Satanás te presta su larga lista de excusas: “el mundo me tienta mucho”, “no puedo dejar ese pecado”, “el diablo me tiene agarrado”, “nunca voy a cambiar”, “oro y no pasa nada, todo sigue igual”, “me da vergüenza pedir perdón y volver”, “puedo hacerlo más adelante”, “todos lo hacen, qué tiene de malo”…
Excusas… excusas… cuántas tontas excusas…

De los vs.25 al 33 Jesús vuelve a hablar sobre la necesidad de renunciar a todo aquello que nos estorba para seguirle y nos desafía a evaluar el costo de seguirlo. Sí, seguir a Jesús cuesta.
“Aborrecer” (vs.26), no significa “odiar, despreciar o rechazar” a la familia. Significa no amarlos más que al Señor. Primero tu amor por el Señor (no confundas al Señor con la iglesia), y luego tu amor por toda tu familia.

Extracto del libro “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Lucas”

Por Edgardo Tosoni



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