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Devocional – DESCANSAR Y SANTIFICAR

Devocional - DESCANSAR Y SANTIFICAR

Pasaje Clave: Génesis 2:1-3.

Luego de crear, ordenar, establecer límites y llenar…
Luego de llamar, de nombrar y de dar identidad…
Luego de bendecir y de ver que todo era bueno, ¡muy bueno!…
¿Qué hace Dios? (vs.1-2)

DIOS DESCANSA
“¿Dios se cansó? Ok. Me queda bien claro que trabajó a full y que hizo una obra increíblemente gigantesca, infinita, espectacularmente inmensa, sorprendente, llena de millones y millones de detalles perfectamente coordinados que hasta el día de hoy los científicos se rompen la cabeza tratando de explicar. Desde el más insignificante átomo hasta las galaxias más superpobladas, desde las cosas materiales que podemos ver y tocar hasta las realidades espirituales e invisibles que desconocemos totalmente. Miles de millones de mundos… ¡y todo encaja perfectamente bien! Y mi cuerpo… wooowww, mi cuerpo… ¡es una maravilla! Desde la cabeza hasta los pies mi cuerpo es fantástico, cada órgano, cada músculo, cada neurona, cada sensación… Ok. Lo entiendo bastante bien, hacer todo lo que hizo tuvo que haber sido agotador, pero… ¡Dios es Dios! ¿De veras que se cansa? ¡Es Todopoderoso! ¿De qué tuvo que descansar?”

Tienes toda la razón, la obra de Dios fue (y es) monumental. Tan imposible humanamente hablando que solo Dios pudo haberlo hecho. ¡Y Él lo hizo! Y también tienes razón: ¡Dios es Dios! Él no se cansa. Él no necesita 8 horas de sueño reparador ni una tentadora siestita. Entonces, ¿qué significa su descanso, su reposo? ¿De qué estamos hablando?
La palabra hebrea es “shabbath” que literalmente significa “descansar, cesar, acabar, parar”.

Dios descansa porque su trabajo está terminado. El “descanso” de Dios significa un “cese”, un “cierre”, una “finalización” de todo su trabajo.
El Proyecto Creación ha sido acabado. No hay nada más por crear. Todo lo que Dios quiso crear, lo creó. Listo. Terminado. Ya está. Y ahora… descansa.
Descansa porque todo lo que quiso hacer, lo hizo. Y nos deja un ejemplo a imitar: Terminar lo que comenzamos. No dejar las cosas por la mitad.
Si Dios terminó toda la obra de la creación, Él también completará su propósito en mí. #SerieDesafíos
¿Qué estudios no finalizaste? ¿Por qué?
¿Qué proyectos dejaste por la mitad, abandonados? ¿Por qué?
¿Qué materias te quedaron pendientes que nunca te presentaste a rendir?
¿Qué libros, qué canciones, qué poesías nunca acabaste? ¿Por qué?

Dios descansa para contemplar toda su obra. En su mejor “sillón” celestial Dios observa todo lo que hizo y sonríe, lo disfruta, se goza. Toda su creación es ¡muy, muy buena!
Aprende a disfrutar de todo lo bueno que haces. Mírate a ti mismo aprobando materias, completando proyectos, terminando tareas, cerrando ciclos, obteniendo resultados y avanzando por más. Sonríete y disfrútalo.

Dios descansa para bendecir a su creación y para bendecir el día de descanso. ¡Bendice! ¡Bendice! ¡Bendice! A todas las personas y cosas que Dios cruce en tu camino, bendícelas.

Dios descansa para darnos el ejemplo y enseñarnos que necesitamos hacer lo mismo. Dios no se estresa. Él no necesita una bebida energética ni algún complejo vitamínico como nosotros pero igualmente descansa.
Vivimos en un mundo muy loco, muy estresado, y metidos en una iglesia con muchísimas actividades, pero sólo tenemos un cuerpo, y si no lo cuidamos se gasta, se estresa, se agota, se debilita y envejece antes de tiempo. Necesitas descansar. Necesitas unas buenas vacaciones. Necesitas tener un tiempo tranquilo donde nadie te corra, ni te apure, para buscar a Dios y descansar. Dale tus preocupaciones, entrégale tus ansiedades, háblale de tus tensiones y permítele que te abrace, y quédate allí bien quieta/o en su presencia sintiendo su amor y recibiendo su paz.

DIOS SANTIFICA
Además de descansar en el día séptimo, ¿qué otra cosa hace Dios? (vs.3)
La palabra hebrea santificar es “kadosh” y significa: “separar para cumplir con un propósito o tarea”. Dios elige el séptimo día como día de descanso y lo separa de los seis días restantes que son los días de trabajo.
¿Cuál es el propósito del séptimo día? ¿Para qué lo santifica (separa) Dios?
Para descansar, para disfrutar, para reponer fuerzas, para desenchufarnos del activismo, para que hagamos algo distinto, para que rompamos con la rutina de hacer todos los días lo mismo, para compartir con los que amamos.

Extracto del libro “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Génesis Edición Extendida”

Por Edgardo Tosoni

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